

“Los Estados Partes respetarán el derecho del niño que esté separado de uno o de ambos padres a mantener relaciones personales y contacto directo con ambos padres de modo regular, salvo si ello es contrario al interés superior del niño”. Artículo 9.3 de la Convención de los derechos de los niños aprobada como tratado internacional el 20 de noviembre de 1989.
La Convención, como primera ley internacional sobre los derechos de los niños y niñas, es de carácter obligatorio para los Estados firmantes quienes también tienen obligación del Estado adoptar las medidas necesarias para dar efectividad a todos los derechos reconocidos en esta Convención. LA LEY está vigente pero NO SE APLICA por decisión de órganos que deben llevarlo acabo, como el Ministerio público. Es como que los jueces y fiscales no creen que la ley esté bien legislada y ellos mismos se ponen de legisladores y la derogan
Las decisiones importantes que puedan repercutir en la vida de un menor no la toman los menores, las toman los adultos. CUANDO SE EXPONE A UN MENOR, aún probando que está alienado por uno de sus progenitores , EN LA TOMA DE UNA DECISIÓN como por ejemplo no convivir con uno de los padres, o incluso no volver a ver a uno de ellos de por vida, sólo porque haya un divorcio, quedando huérfano de "MADRE O PADRE " vivo, sin un motivo de peso que lo justifique ,se le está inculcado al menor que tiene la posibilidad de incumplir las normas establecidas por las leyes, los jueces o los padres, además de ir contra natura.
Esto es un tipo de maltrato contra el niño que además tendrá terribles consecuencias a largo plazo. Ningún niño quiere ponerse vacunas, patalean y lloran, y hasta salen corriendo, pero la mayoría son obligatorias y ningún padre o madre se cuestiona que su hijo menor decida no ponérselas, los padres como responsables tomamos esa decisión.
Colectivo de madres y padres afectados: STOP S.A.P BASTA YA!!!
Firmado: Ana Rivera del castillo.
Todo mi apoyo a este colectivo que lucha por recuperar a sus hijos perdidos y por terminar con esta pandemia social.
Un abrazo,
Jorge Martínez-Arroyo
alienacionparentalesdelito@gmail.com