Petition updateTipificar la Alienación Parental para acabar con 50.000 huérfanos de padres vivosEl secuestro parental, la variante mediática de la Alienación Parental

Jorge Martinez-ArroyoSpain
Jun 5, 2018
Los casos de secuestro parental se disparan. Su objetivo es separar a los hijos del otro progenitor, sus herramientas la dejación de la Administración y el sistema judicial, y su apoyo una sociedad mal informada.
Ha pasado ya más de una semana de la desaparición del niño de 6 años en Lepe (Huelva). La madre no entregó al menor a su padre después de haber pasado el fin de semana con ella. El padre tiene la custodia del menor y lo denunció en ese mismo momento. Cada minuto que pasa sin noticias de su hijo aumenta su angustia…. Finalmente la madre, asesorada por una organización feminista en su huida, concede una entrevista a los medios "soy una buena madre, una buena chica", "yo salvo la vida a mí y a mi hijo. Mi niño no quería estar con él -el padre-".
En España el 90% de los casos del denominado secuestro parental afecta a los hijos de padres casados o emparejados con mujeres extranjeras que, tras el deterioro de la relación, regresan a su país de origen con su descendencia sin contar con el consentimiento del padre. Sin embargo el secuestro de los hijos para separarles de su propio padre o madre no es un problema de nacionalidades, ni siquiera de sexos.
Según la RAE, secuestrar es “retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o para otros fines”. En este sentido, podemos decir que el secuestro parental se produce de facto independientemente del lugar de la retención física o psicológica de los hijos (otro país, otra localidad, en el mismo municipio) y la condición del secuestrador, la madre o el padre. En todos los casos el proceder del secuestrador, las herramientas que utiliza y los resultados son muy similares.
Los progenitores secuestradores que pueden disfrutar de una forma de vida en otro país se llevan a sus hijos y se amparan en largos y tortuosos procesos judiciales para asegurar la consolidación de la ruptura de los menores con el otro progenitor, el padre o la madre. Si bien este comportamiento está penado, la realidad es que la falta de mecanismos de prevención, como el mero requisito de contar con la autorización de ambos progenitores para que un menor abandone el país, la lentitud del sistema judicial, y la imposibilidad de ejecución real de las sentencias, hace que los menores desaparezcan durante años.
Aunque resulte increíble, muchas veces estos delitos están amparados socialmente por medios que, en función del sexo y nacionalidad del secuestrador, pueden llegar a crear un estado de opinión favorable al secuestro unilateral. Todos recordamos el apoyo mediático a Maria José Carrascosa, española condenada a 14 años en EEUU por secuestrar a su hija en 2005 mientras estaba en litigio con su exmarido, o más recientemente a Juana Arribas de Granada que secuestró a sus hijos para no entregarles a su exmarido según establecía la juez. Todo ello con el apoyo y el asesoramiento directo de organizaciones feministas radicales. Sin embargo, la última apología del secuestro parental ha llegado a nuestros hogares con la emisión en horario prime time de la serie “Fugitiva”, donde la heroína protagonista es una madre española, casada con un mexicano, que secuestra a sus hijos y los trae a España aplicando su propia justicia.
Por otro lado, los secuestradores parentales que no tienen la posibilidad de una vida fuera de España optan por inocular en sus hijos el odio y rechazo al otro progenitor, una barrera psicológica que les aísla impidiendo cualquier comunicación o contacto físico. En este caso el éxito para estos secuestradores parentales también está prácticamente garantizado gracias a todos sus “aliados”. La normativa española no reconoce la alienación parental por las presiones políticas y sociales del feminismo radical. Miles de madres que pierden a sus hijos en manos de padres alienadores son sacrificadas para evitar que la aceptación de la alienación parental pueda cuestionar la custodia de otras mujeres manipuladoras. El sistema judicial, muchas veces cobarde y no preparado, otorga por defecto la custodia al progenitor alienador y su lentitud procesal consolida la ruptura de los hijos con el padre o madre afectada. Los medios de comunicación generalmente evitan abordar este tema por no ser políticamente correcto.
La esperanza estriba en comunicar y concienciar a esta sociedad la castración que supone para miles de menores en España ser huérfano de padre o madre vivo por decisión unilateral de su otro progenitor. Secuestrar a un hijo o manipularlo para que odie a su padre o su madre no es aceptable y debe ser tipificado, prevenido y perseguido.
Un abrazo,
Jorge Martínez-Arroyo
alienacionparentalesdelito@gmail.com
www.alienacionparental.es
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