Texto de petición ante claúsula de restricción fondart 2025


Texto de petición ante claúsula de restricción fondart 2025
La causa
De: Artistas Autogestionados, Gestores, Cultores y Otros Sin Asociación.
El siguiente texto se escribe con la esperanza de entablar una conversación sobre una cuestión que afecta profundamente al sector cultural de nuestro país: la cláusula que impide a los responsables de proyectos seleccionados en las convocatorias 2023 y 2024 postular nuevamente en las líneas de Creación Artística, Beca Chile Crea, Investigación (Fondart Nacional), Festivales y Encuentros, Actividades Formativas y Difusión (Fondart Regional). Estas líneas abarcan disciplinas como Diseño, Artes Visuales, Arquitectura y Artesanía.
Si bien comprendemos la intención detrás de esta cláusula y las razones que la sustentan, en realidad, perjudica a un sector amplio de gestores, artistas visuales, arquitectos, artesanos, diseñadores, cultores, organizaciones funcionales, centros culturales y otros.
Es preocupante notar que esta cláusula no ha sido aplicada a otras líneas de financiamiento, como música, audiovisual y artes escénicas. No queremos acusar de favoritismos. Esta disparidad crea una inequidad que perjudica a ciertos sectores del ámbito cultural, limitando su capacidad para acceder a recursos necesarios para su desarrollo. La pregunta que surge es: ¿por qué se impone esta restricción en algunas líneas y no en otras? Esta situación crea reparos y separaciones entre las disciplinas artísticas.
La cultura y el arte no conocen fronteras; sin embargo, la implementación de esta cláusula crea barreras innecesarias que impiden la evolución y el crecimiento de proyectos ya en marcha. Imaginemos a un gestor cultural que ha logrado obtener dos proyectos, uno en Creación Artística y otro en Difusión. Esta persona ahora se ve impedida de postular a una línea de Actividades Formativas, crucial para el desarrollo profesional de distintas disciplinas, especialmente en áreas donde la formación especializada no está disponible en regiones. ¿No deberíamos fomentar y facilitar el acceso a todas las oportunidades de crecimiento y aprendizaje?
En el contexto de las promesas de campaña del Presidente Gabriel Boric, se destacaron los compromisos de fortalecer el apoyo a la cultura y las artes, promoviendo una mayor inclusión y equidad en el acceso a recursos culturales. Es fundamental que estas promesas se reflejen en políticas públicas que verdaderamente apoyen y fortalezcan a nuestros artistas y gestores culturales. La actual cláusula parece contradecir estos objetivos, al limitar las oportunidades de quienes ya han demostrado su capacidad y compromiso con el desarrollo cultural del país.
Para abordar esta situación, proponemos considerar alternativas que puedan equilibrar la necesidad de diversificar los beneficiarios con la continuidad y el crecimiento de proyectos consolidados. Algunas posibles soluciones podrían incluir:
1. Líneas Emergentes: Crear líneas específicas para proyectos emergentes, asegurando que los nuevos postulantes tengan acceso a recursos dedicados, mientras se permite que proyectos consolidados continúen recibiendo apoyo sin ser penalizados por su éxito anterior.
2. Excepciones para Proyectos de Trayectoria: Establecer excepciones para proyectos con una trayectoria comprobada que necesitan financiamiento continuo para su sostenibilidad. Estos proyectos podrían ser evaluados de manera diferenciada, reconociendo su impacto cultural y social.
3. Apoyo Técnico y Simplificación de Procesos: Simplificar las bases y proporcionar apoyo técnico a organizaciones comunitarias y centros culturales autogestionados. Esto facilita su participación en las convocatorias, democratizando el acceso a los fondos culturales.
4. Programas de Mentoría y Acompañamiento: Implementar programas de mentoría y acompañamiento para nuevos postulantes, guiándolos en el proceso de formulación de proyectos y postulación. Esto no solo aumentaría la calidad de las propuestas, sino que también diversificaría los beneficiarios de manera equitativa.
Es crucial reconocer que el arte y la cultura son pilares fundamentales para el desarrollo integral de la sociedad. La actual cláusula, aunque bien intencionada, puede resultar en una limitación que frena el potencial creativo y profesional de muchos artistas y gestores culturales. La equidad en la distribución de recursos debe ir de la mano con la posibilidad de continuidad y crecimiento de aquellos proyectos que han demostrado su valor e impacto.
El arte no es una ocupación temporal, sino una vocación que requiere apoyo constante y sostenido. Los artistas no deberían ser héroes solitarios luchando contra la precariedad, sino profesionales respetados y respaldados por políticas que reconozcan su invaluable contribución a la sociedad. La cultura debe ser vista como un derecho y no como un privilegio, accesible a todos y todas por igual.
Apelamos a su consideración para revisar y modificar esta cláusula, permitiendo que la continuidad y la sostenibilidad sean posibles para los proyectos culturales en Chile. Estamos seguros de que juntos podemos construir un futuro más justo y equitativo para nuestra cultura, donde cada artista y gestor cultural tenga la oportunidad de desarrollarse plenamente.
Agradecemos su atención a estas inquietudes y quedamos a disposición para cualquier conversación o colaboración futura.
Somos artistas, gestores, cultores y otros, a lo largo de Chile.
La causa
De: Artistas Autogestionados, Gestores, Cultores y Otros Sin Asociación.
El siguiente texto se escribe con la esperanza de entablar una conversación sobre una cuestión que afecta profundamente al sector cultural de nuestro país: la cláusula que impide a los responsables de proyectos seleccionados en las convocatorias 2023 y 2024 postular nuevamente en las líneas de Creación Artística, Beca Chile Crea, Investigación (Fondart Nacional), Festivales y Encuentros, Actividades Formativas y Difusión (Fondart Regional). Estas líneas abarcan disciplinas como Diseño, Artes Visuales, Arquitectura y Artesanía.
Si bien comprendemos la intención detrás de esta cláusula y las razones que la sustentan, en realidad, perjudica a un sector amplio de gestores, artistas visuales, arquitectos, artesanos, diseñadores, cultores, organizaciones funcionales, centros culturales y otros.
Es preocupante notar que esta cláusula no ha sido aplicada a otras líneas de financiamiento, como música, audiovisual y artes escénicas. No queremos acusar de favoritismos. Esta disparidad crea una inequidad que perjudica a ciertos sectores del ámbito cultural, limitando su capacidad para acceder a recursos necesarios para su desarrollo. La pregunta que surge es: ¿por qué se impone esta restricción en algunas líneas y no en otras? Esta situación crea reparos y separaciones entre las disciplinas artísticas.
La cultura y el arte no conocen fronteras; sin embargo, la implementación de esta cláusula crea barreras innecesarias que impiden la evolución y el crecimiento de proyectos ya en marcha. Imaginemos a un gestor cultural que ha logrado obtener dos proyectos, uno en Creación Artística y otro en Difusión. Esta persona ahora se ve impedida de postular a una línea de Actividades Formativas, crucial para el desarrollo profesional de distintas disciplinas, especialmente en áreas donde la formación especializada no está disponible en regiones. ¿No deberíamos fomentar y facilitar el acceso a todas las oportunidades de crecimiento y aprendizaje?
En el contexto de las promesas de campaña del Presidente Gabriel Boric, se destacaron los compromisos de fortalecer el apoyo a la cultura y las artes, promoviendo una mayor inclusión y equidad en el acceso a recursos culturales. Es fundamental que estas promesas se reflejen en políticas públicas que verdaderamente apoyen y fortalezcan a nuestros artistas y gestores culturales. La actual cláusula parece contradecir estos objetivos, al limitar las oportunidades de quienes ya han demostrado su capacidad y compromiso con el desarrollo cultural del país.
Para abordar esta situación, proponemos considerar alternativas que puedan equilibrar la necesidad de diversificar los beneficiarios con la continuidad y el crecimiento de proyectos consolidados. Algunas posibles soluciones podrían incluir:
1. Líneas Emergentes: Crear líneas específicas para proyectos emergentes, asegurando que los nuevos postulantes tengan acceso a recursos dedicados, mientras se permite que proyectos consolidados continúen recibiendo apoyo sin ser penalizados por su éxito anterior.
2. Excepciones para Proyectos de Trayectoria: Establecer excepciones para proyectos con una trayectoria comprobada que necesitan financiamiento continuo para su sostenibilidad. Estos proyectos podrían ser evaluados de manera diferenciada, reconociendo su impacto cultural y social.
3. Apoyo Técnico y Simplificación de Procesos: Simplificar las bases y proporcionar apoyo técnico a organizaciones comunitarias y centros culturales autogestionados. Esto facilita su participación en las convocatorias, democratizando el acceso a los fondos culturales.
4. Programas de Mentoría y Acompañamiento: Implementar programas de mentoría y acompañamiento para nuevos postulantes, guiándolos en el proceso de formulación de proyectos y postulación. Esto no solo aumentaría la calidad de las propuestas, sino que también diversificaría los beneficiarios de manera equitativa.
Es crucial reconocer que el arte y la cultura son pilares fundamentales para el desarrollo integral de la sociedad. La actual cláusula, aunque bien intencionada, puede resultar en una limitación que frena el potencial creativo y profesional de muchos artistas y gestores culturales. La equidad en la distribución de recursos debe ir de la mano con la posibilidad de continuidad y crecimiento de aquellos proyectos que han demostrado su valor e impacto.
El arte no es una ocupación temporal, sino una vocación que requiere apoyo constante y sostenido. Los artistas no deberían ser héroes solitarios luchando contra la precariedad, sino profesionales respetados y respaldados por políticas que reconozcan su invaluable contribución a la sociedad. La cultura debe ser vista como un derecho y no como un privilegio, accesible a todos y todas por igual.
Apelamos a su consideración para revisar y modificar esta cláusula, permitiendo que la continuidad y la sostenibilidad sean posibles para los proyectos culturales en Chile. Estamos seguros de que juntos podemos construir un futuro más justo y equitativo para nuestra cultura, donde cada artista y gestor cultural tenga la oportunidad de desarrollarse plenamente.
Agradecemos su atención a estas inquietudes y quedamos a disposición para cualquier conversación o colaboración futura.
Somos artistas, gestores, cultores y otros, a lo largo de Chile.
Victoria
Difunde esta petición
Los tomadores de decisiones
Compartir esta petición
Petición creada en 19 de julio de 2024