Sufrí una violación y todo un sistema protege al agresor. ¡JUSTICIA YA!.


Sufrí una violación y todo un sistema protege al agresor. ¡JUSTICIA YA!.
El problema
En octubre del 2020, con una discapacidad ya reconocida por limitación funcional y perdida auditiva, fui derivada a una unidad de enfermedades minoritarias en un hospital público de Galicia (CHUS), por sospecha de ELA y EM. Comencé a perder la fuerza del lado izquierdo progresivamente, mientras me preparaba en la UNED, el tercer año de la carrera de T. Social. Cada noche solía salir a correr, pero llegó un día que no podía ni volver caminando de la universidad, sin que me cayera en medio de la calle.
Durante meses, el médico internista y profesor universitario de la USC Alvaro Hermida Ameijeiras, me enviaba correos electrónicos desde su dirección del trabajo a todas horas, incluso de madrugada. Mostrando interés en mi caso y solicitando encuentros personales. Bajo la apariencia de ser una persona normal, y tras quedar enganchada en lo que iba a ser solo una fachada, por qué yo sabía, que muy común no era recibir ese tipo de mensajes afectivos, por parte de un médico, que está para atenderte en el hospital, me fíe de él y quedamos por la tarde para tomar un café, sin mayor problema. Aunque nunca imaginé lo que iba a ocurrir después y los cambios tan impredecibles de su personalidad.
Al día siguiente, yo no me sentía en disposición de ir a su consulta y le escribí para avisarle. Sin embargo, él propuso volver a vernos cuando saliera del hospital para comer, y ese día estaba muy distinto, su actitud era agresiva, intimidatoria y me insultó varias veces, después sucedió lo impensable: Me violo y forzó sexualmente bajo un estado de sumisión química donde no pude reaccionar, tan solo gritar, mientras hiperventilaba y no sentía mi cuerpo, ni podía moverme y lo escuchaba decir cómo muy lejos " Lo siento, lo siento" y cosas que tarde muchos meses en recordar durante los ingresos.
Este depredador sexual, sabía que yo llevaba diez años sin tener ninguna relación ni de pareja, ni íntima con nadie, y que nunca había tenido ninguna enfermedad infecciosa previó a lo que me hizo. En la misma consulta también aprovechaba la ocasión, para abrazarme y rozarme con sus partes, mientras me bajaba la mascarilla para besarme, y te pedía que te desvistieses sin darte ni siquiera una sabana para cubrirte, en vez de tener a una enfermera o una auxiliar supervisando, el mismo me hacía un electrocardiograma mientras hacía comentarios obscenos sobre mis pechos.
Este trauma no solo me dejó con secuelas emocionales sino también físicas. Tuve un aborto espontáneo y contraje múltiples enfermedades de transmisión sexual (ETS), de las cuales llevo tres años con cientos de tratamientos antibióticos y antivirales, endovenosos, intramusculares y orales. Incontables exploraciones ginecológicas, exudados, citologías, biopsias, hemorragias, etc.
He estado diez veces ingresada, donde en algunos hospitales, ha sido como estar en el circo de los horrores, y donde tenía pesadillas recurrentes con el agresor. En concreto en los hospitales de Galicia, me ocultaron los resultados de las pruebas y se negaron a atenderme, ni a curarme las lesiones. Una de las bacterias me causo un absceso en ovario y trompas que precisaba de antibióticos, y siempre me decían que no tenía nada, que era psicológico, etc.
A pesar del horror que pasé, nadie me atendió dentro del sistema donde él trabaja por protegerle; incluso recibí amenazas de muerte e insultos de él, tanto dentro como fuera de la consulta del hospital, me decía muy agresivo:
"¡Tu eres una discapacitada, idiota, tarada, puta, mentirosa, voy acabar contigo pero recuerda que en los campos de exterminio Nazi, lo hacían más directamente con los judíos en las cámaras de gas, manipuladora, que te crees una Santa con una aureola, quién coño te crees que eres para decirme que me proteja, aléjate Satanás, yo soy el Dr. Hermida el único a nivel nacional de enfermedades raras, quieres conocer mi lado malo, tu pierna está echa una mierda, etc. ".
Y para hacerme más daño aún, me lesionó el nervio del brazo derecho, dando ordenes a una enfermera, que estaba casi igual de pálida y muda que yo, mientras él presenciaba disfrutando, como iba perdiendo el conocimiento del dolor que me estaban provocando.
De toda está situación se le puso en conocimiento al hospital por escrito y no hicieron nada, mientras él me seguía llamando de manera insistente desde el número de su consulta en un hospital público y enviando correos, que ni podía responder de la ansiedad y el miedo que tenía.
Me puse en contacto con el antiguo presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo y como no podía ser de otra manera en Galicia, encubrió al agresor.
Por parte del mismo sistema que debería protegerme, tan solo recibí indiferencia y abandono. Pedí ayuda psicológica incluso a la T. Social y me la negaron.
La Policía Nacional de Vigo, Alfredo y Carlos ( UFAM), me dijeron: ¡¡Yo no voy a manchar la honra y el honor de un médico y de todo un hospital!! . Dando voces me echaron de la comisaría, y yo terminaba llorando bloqueada, sin poder ni hablar.
Tuve que huir para recibir atención médica adecuada y segura, y apartarme de él y de cualquier compañero suyo. Dejando mi domicilio, todas mis cosas y haciendo un gasto del que no dispongo.
Me ingresaron en varias ocasiones de urgencias, y los médicos en el año 2022 en el primer ingreso en el Hospital Gregorio Marañon, al cual acudí tras haber pagado un ginecólogo privado, que me entregó un informe con unas imágenes pidiéndome que me fuera inmediatamente a urgencias de un hospital público, por qué precisaba tratamiento y una operación por un absceso que ya llevaba padeciendo más de un año y que todos negaban, y que si no me operaban me fuera a la comisaria.
Durante 8 días me ingresaron en oncología de ginecología, con una bomba de antibióticos y los tres primeros días cada vez que me hacían una revisión me explicaban que iban a tener que extirparme el ovario y la trompa, pero que era como cuando te sacan una muela, primero quitan la infección y después se hace la extracción.
Ya me hubiera gustado a mí, que el problema lo tuviera en un diente, pero independientemente de dónde fuera, una cosa estaba clara para el Dr. Vivanco que era el jefe de planta y que se presentó al cuarto día rodeado de un séquito de enfermeras sin acercarse ni a la cama, y que se negó en rotundo a reconocer el motivo del ingreso y a operarme por ello, alegando que al presentar hemorragias por varias zonas, el problema que yo tenía era de digestivo, por lo que me dieron el alta con una anemia de caballo y más muerta que viva, por todo el tratamiento intravenoso más el haberme sacado del hospital sin el problema resuelto una vez más.
Esta situación de impotencia y frustración, tras salir tan mal de un hospital, conllevo a que cada vez que precisaba estar en urgencias por el intenso dolor que me provoca síncopes, las hemorragias y las infecciones, fuera a distintos centros, dónde me volvían a ingresar durante semanas con falsas promesas de operarme al irme de alta, para después negarme en la consulta ambulatoria que fueran a realizar cirugía alguna.
Durante todos los ingresos, me obligaban a hablar con el servicio de psiquiatría encargado de hacerme un tercer grado de preguntas respecto a cómo llegué a estar en esa situación de enfermedad, y quién, cómo, cuándo y dónde ocurrió.
Especialmente en el Hospital Puerta de Hierro, llamaron a una Trabajadora social, la cual me puso en contacto con el Servicio de orientación jurídica y tuve que hablar con un abogado estando aún dentro de la habitación del hospital, y nadie daba crédito de la cantidad de delitos que estaban tapando, pero nadie hacía nada al respecto.
En el 2023 durante el primer ingreso en ginecología en el Hospital Gómez Ulla el cual se gestionó tras un nuevo síncope por dolor pélvico, cuando acudí a realizarme un tac. Me confirman por primera vez tras cientos de pruebas previas tanto en públicas como en la privada lo que siempre me negaron, que también padecía el VPH y que tenía una lesión de bajo grado, que había que revisar cada seis meses, algo que cualquier de los cientos de ginecólogos que me han atendido se niegan a realizarme, ni siquiera a ponerme la vacuna.
Operación que sigo sin poder realizar, por qué al volver a Galicia cuando mandaron para allá el procedimiento judicial. Me ingresaron 19 días entre Noviembre y Diciembre, y los compañeros del agresor tras solicitarme todos los informes de Madrid, me dicen en la misma habitación que: "o me vaya allí dónde hicieron tan bien su trabajo, o que me largué a otra área sanitaria".
Después de varios intentos, tras recibir un trato denigrante e intimidatorio en la comisaría de Policía las veces que acudí, volví decidida a contarlo, gracias al apoyo y el asesoramiento de algunas abogadas y T. Sociales, que después de ver hasta dónde llegaba el corporativismo hacia este impresentable les aplicaron también "La Ley Mordaza".
Presente por escrito todo lo ocurrido, aportando documentos y denuncie en Abril del 2023. Pero el instructor de la UFAM Luis, apenas me dejaba hablar y ni quería redactar un breve relato de los hechos, mientras me hacía las preguntas para la Valoración de riesgo, si respondía "Sí", el escribía "No", para que él riesgo saliera "No Apreciado" en la VPR, y escribió el nombre del denunciado con mis apellidos, como si fuera mi hermano. Pidió en sus diligencias de omisión, que no me viera la Forense en el Juzgado, y tampoco se tomaron muestras de ADN.
Cuando fui a declarar al día siguiente, para la orden de protección, me enfrente sola a una declaración de una hora, en la que me desplome de la presión, y tuve que pedir que me dejaran salir un rato, y donde se me cuestionaba continuamente el tema de la relación, en vez de profundizar en lo más grave, ni me dejaron hablar del estado de sumisión en el que estuve cuando sucedió la agresión.
Y su abogado me gritaba y me humillaba, diciendo que: " ¡¡¡ A ver qué discapacidad tenía yo, y que lo estaba denunciado por despecho, por qué era yo la que quería una relación seria y no la tuve !!! ". La Jueza, tuvo empatía y lo mando a callar en ese momento.
Cómo era de esperar, él lo negó todo y su declaración fueron diez minutos. Quedó sin ningún cargo y a mi me negaron la orden de alejamiento.
Aunque provisionalmente me nombraron un Policía custodio durante varios meses, los de la unidad de Chamberí eran muy atentos y amables, pero cuando llegó a la unidad de Carabanchel todo cambió, y ya ni que contar cuando volví a Vigo y la noticia llegó a la Comisaría dónde se estuvieron riendo en mi cara, ni siquiera me atendieron, le pasaron la pelota a la Policía Local como era de esperar. ningún cargo, y a mí me negaron la orden de alejamiento.
Despues en este país, después le dan a una futbolista un piquito en un estadio, y de repente parece que el mundo funciona, se ponen de acuerdo en que no fue consentido y le dan una orden de alejamiento en toda regla, y toda España pide la dimisión del que cometió tal agresión contra la mujer.
La Audiencia está pendiente de resolver unos recursos para Abril del 2024, que sin respetar las Leyes, en Galicia ya se tomaron la Justicia por su cuenta.
La Fiscal, me acredito con un certificado como víctima de Violencia, y me entrego también un informe sobre los posibles delitos a investigar.
Pero en Galicia, sin ningún tipo de interés, ni de respeto por la Audiencia provincial de otra comunidad fue aportar la documentación que me exigían sin tener que hacerlo. Y la Jueza, junto con la Letrada de Violencia, tras tener en su poder un atestado con mas de 300 folios, de documentos, informes médicos, correos, fotografías, escritos presentados en el hospital, grabaciones de audio, y nombres relevantes de testigos, etc.
Han archivado el día 5 de Febrero, alegando que no hay indicios de ningún delito, y mucho menos que se pueda dar a entender que hubo una relación ni análoga afectiva entre el denunciado y yo.
Su Señoría, del Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Vigo, que nunca me ha visto ni la cara, termina por acabar de atentar contra mí, provocando una doble revictimización archivando esta semana el caso, y considero incluso que está violando los Derechos Humanos Fundamentales, de cualquier persona que haya sido víctima de una atrocidad semejante, no solo por parte del agresor, si no por todo un sistema corrupto y corporativista, que lo encubre y aplica a las víctimas indefensas, "la ley mordaza".
Por lo que, no se ha realizado ninguna investigación hacia el agresor, ni se ha emitido ninguna orden contra el perpetrador, ni mucho menos una condena o una indemnización por las secuelas que padezco, físicas, psicológicas, emocionales y sociales.
Ya que, debido a esta situación tuvieron que activar recientemente el protocolo de prevención de suicidio desde el 024, apareciendo de repente la policía y los sanitarios en el domicilio.
Y cada noche es una lucha, dónde se me pasa por la cabeza acabar con todo esté sufrimiento, por qué yo no quiero vivir en un país, donde las leyes y la seguridad están, para el que tiene medios y poder para callar la verdad, aunque abuse sin escrúpulos de los más vulnerables, y donde tenga que ver como unos cuantos se divierten a costa del dolor ajeno.
Para mayor gravedad, me niegan cualquier derecho al que pudiera acogerme, no dándole garantía alguna la Jueza de Vigo al informe de La Fiscal de otra comunidad, y dejándome una vez más sin los recursos que necesito, para poder ser atendida debidamente en la privada o fuera de la comunidad nuevamente, y que me puedan dar los tratamientos que preciso y operarme cuanto antes.
Como persona con discapacidad, ya enfrento suficientes desafíos para tener que lidiar sola, con la negligencia y la violación dentro del sistema de salud pública y judicial.
Este es un llamado a las autoridades pertinentes , para llevar a cabo una investigación exhaustiva sobre este incidente horrendo.
Y a toda la población, que pueda verse reflejada en mí, y que tenga su vida condicionada por enfermedades muy incapacitantes , que le limitan a diario.Y que tras años de espera para ser derivados, se encuentran a psicópatas como éste dentro de un hospital público.
También fui informada por él, del fallecimiento de un chico de 18 años que derivaron desde Francia a su unidad, y en menos de tres semanas mientras se dedicaba a sus otros asuntos, acabo muriendo en el mismo hospital, por motivos que prefiero ni imaginar.
EXIGIMOS JUSTICIA POR LO OCURRIDO E INSTAMOS A LAS AUTORIDADES COMPETENTES, AL SERGAS, A LOS JUZGADOS DE VIOLENCIA SOBRE LA MUJER, A LA XUNTA DE GALICIA, A LOS SERVICIOS SOCIALES, A LOS CUERPOS DE SEGURIDAD DEL ESTADO, A LOS ABOGADOS INSCRITOS EN EL TURNO DE OFICIO QUE DESPUÉS NO HACEN NADA. ASUMIR LA RESPONSABILIDAD POR SUS ACCIONES, Y POR LA FALTA DE ELLAS. NO PODEMOS PERMITIR QUE ESTA ATROCIDAD QUEDE SIN RESPUESTA NI CASTIGO.
Ni un paciente más, bajo el dominio de este monstruo en una unidad de enfermedades raras. Y ni una sola persona sufriendo sin apoyo, ni atención sanitaria, ni protección de aquellos que están en el sistema para velar por nuestra seguridad, no para dejarnos más indefensas y mentirnos de manera sistemática.
¿QUE HARIAN USTEDES SI ESTO LE OCURRE A SU HIJA O A ALGÚN SER QUERIDO?.
POR FAVOR, FIRMA Y COMPARTE ESTA PETICIÓN PARA EXIGIR JUSTICIA Y RESPONSABILIDAD , Y QUE EL PROCEDIMIENTO PENAL SE INICIE FUERA DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE GALICIA DÓNDE PROTEGEN AL AGRESOR.
QUE SE INVESTIGUEN LOS HECHOS , Y QUE LAS LEYES DE ESTE PAÍS SUPUESTAMENTE DEMOCRÁTICO, SEAN IGUAL PARA TODAS LAS VÍCTIMAS.
QUE LOS JUECES SEAN IMPARCIALES CON LOS AGRESORES, VIOLADORES Y CRIMINALES, Y NO HAGAN DISTINCIONES SEGUN LA PROFESIÓN O LA POSICIÓN SOCIAL DEL QUE PERPETRA EL DELITO.
QUE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD COMO YO, QUE HAN SUFRIDO ESTAS ABERRACIONES , Y PADECEN DE ESTRES POST TRAUMATICO, SEAN ACOMPAÑADAS POR UN PROFESIONAL TODO EL TIEMPO QUE LO PRECISEN DENTRO DEL JUZGADO. TENER CERCA, UNA FIGURA QUE NOS PROTEJA Y AMPARE,ANTE LA HOSTILIDAD Y LA PERSUASIÓN QUE SE VIVE ALLÍ, CUANDO NOS QUEDAMOS BLOQUEADOS POR LA ANSIEDAD Y SOMOS INCAPACES DE RESPONDER CIEN VECES A LAS MISMAS PREGUNTAS.
QUE SE HAGA JUSTICIA, Y YO PUEDA CERRAR CAPÍTULO, RECUPERAR LAS GANAS DE VIVIR , QUE SE RECONOZCAN MIS DERECHOS Y ME DEVUELVAN LA VOZ.
Y recuerden que el mal triunfa, cuando la gente buena se queda callada, y cuando la gente buena se queda callada, ya no es gente buena si no parte del problema.
CONTINUACIÓN Y HECHOS ACTUALES (2024-2026): trama de revictimización continua.
En 2024-2025, la trama de encubrimiento y acoso institucional se intensificó. Tras presentar recursos y ampliaciones de denuncia, sufrí nuevos ingresos forzados, detenciones y amenazas.
En mayo 2024, ingresada en Medicina Interna del Hospital Gómez Ulla, la Dra. Dione me sometió a un trato vejatorio, prometiendo cirugía que nunca llegó, llamando a seguridad por "acoso" cuando pedía atención, y dando alta sin resolver nada.
En julio-agosto 2024, el Dr. Casares (jefe de ginecología) me ofreció histerectomía total por "miomas", negando el absceso crónico y las secuelas de la agresión. Tras entregarle documentos sobre el caso para contextualizar mi trauma, anuló citas, me rechazó atención y pareció compartir la información, agravando la revictimización.
En septiembre 2024, ingreso involuntario en psiquiatría tras diez días en Medicina interna sin que quisieran atender las hemorragias (Fuenlabrada y Gómez Ulla): me inyectaron sin consentimiento, ataron con cinturón, falsificaron documentos (de involuntario a voluntario sin mi firma real la Teniente Coronel Catalina Garcia ), diagnosticaron falso "brote psicótico" para desacreditarme y me dieron el alta con diagnóstico de estrés post traumático por agresión sexual y trastorno de ansiedad. Grabaciones prueban violación de derechos. Alta tras 7 días con promesa de operación que no cumplieron y sin tratar lo orgánico, y se negó el Juez en toda mi cara a entregarme copia de la grabación de la vista judicial, dónde le dije que llevaba sangrando , con sincopes, dolor y fiebre desde hacia semanas, y decía que no había grabación. Pero yo si le grabe afirmando que o la habían borrado o ni siquiera la habían grabado, lo que daría por nulo la orden de ingreso.
En diciembre 2025, detención por Bizum desconocido con llamadas del mismo centro de salud de especialidades dónde esta mi historia clínica, alegando ser abogada de la que organizo la trama del bizum (presunta estafa de cabot financial spain), pese a pruebas de coacciones, amenazas continuas, difusión de mi número, extorsión, policias y jueces implicados.
Actualidad enero 2026: sin atención médica urgente (secuelas crónicas sin operar), sin abogado oficio pese a vulnerabilidad (VG, discapacidad, ingresos cero), inquietud por mis pertenencias en Vigo (posible desalojo sin contacto).
Salud empeora: dolores, hemorragias, síncopes, estrés post-traumático agravado, perdida de movilidad en el lado izquierdo, etc.
Trama continúa: negativas sistemáticas, posibles condenas injustas, acoso para silenciar denuncia original.Esta es una trama organizada de revictimización institucional para proteger al agresor y silenciar a una víctima vulnerable. Pido visibilidad, justicia y ayuda urgente: abogado pro bono, medio de comunicación que cuente mi caso, recuperación de mis derechos y mis pertenencias.
Relato de las aberraciones 2024-25 :
A inicios de abril de 2024, tras escribir todo esto, regresé a Madrid e intenté comunicarle a la Audiencia Provincial la situación en la que se encontraba el procedimiento, ya que el abogado del turno de oficio no me había atendido nunca ni por teléfono ni en persona desde el día que fui a declarar el 25 de abril de 2023.
Su continua indiferencia y negación llegó al extremo de tener que acercarme al despacho y incluso negarme en plena calle que él fuera mi abogado, dejándome sin defensa y emitiendo un escrito al Colegio de Abogados donde se negaba a continuar con el procedimiento. Cuando solicité cambio de letrado para el recurso de casación, también me lo denegó el Colegio de Abogados.
En la Audiencia Provincial, cuando acudí por segunda vez, se negaron a enseñarme los autos; les decía que por la Ley 4/2015 tenía derecho a verlos, pero cuanto más firme me mostraba, más borde era la funcionaria de turno, y solicitaron que seguridad me llevara a la salida y me prohibieron entrar en el edificio, sin que hubiera tenido ningún comportamiento agresivo ni vejatorio hacia nadie.
Lo que se puede demostrar, ya que, llegados a este punto, siempre tenía que ir con la grabadora encendida.
Acudía al Juzgado de Violencia, y la Procuradora del servicio de orientación a víctimas intentaba llamar al abogado, pero este nunca respondía; llamaba a la procuradora que tenía designada, y le decía que lo que le enviaba el letrado era una chapuza literal y que tenía que solicitar un cambio porque ella no quería firmar lo que le había enviado.
En el mes de mayo quedé ingresada en el Hospital Gómez Ulla en Medicina Interna; la Dra. Dione me tuvo más de una semana haciendo la estancia un infierno, nada nuevo para mí: otro ingreso, otro espectáculo, otro "show de Truman" donde vamos a hacerte el mayor daño posible.
Cada día aparecía en la habitación a las 14:30 de la tarde para sentarse encima de la cama, alegando que estaba muy cansada de ver a tanta persona mayor y que no había tenido tiempo de venir antes, que si necesitaba que me vieran los ginecólogos, fuera a buscarles por mi propia cuenta.
Con ese juego sucio estuvo cada día; cuando acudí por segunda vez al despacho del jefe de servicio, hizo llamar a seguridad para que vinieran a buscarme y escribieron que me había dado a la fuga de la planta, también escribieron que los estaba acosando y que se sentían presionados por mi insistencia.
Me prometió que si accedía a realizarme una colonoscopia, hablaría con los ginecólogos para que me operasen pronto de manera ambulatoria, y así fue como por enésima vez, desde que empecé a padecer todas estas enfermedades de inflamación pélvica que cursan con sangrados, que también iba a tratar el cirujano digestivo por las lesiones del VPH que se extendieron al recto, pero que se niegan a acreditar en los informes.
Me sometí a otra sesión de líquidos para limpiar el colón, pero en mitad de la noche comencé a tener unos dolores pélvicos muy agudos e intensos; llamaron al médico de guardia, y las enfermeras que eran tres intentaban canalizar una vía, sin mucha facilidad ya que tengo todas las venas reventadas de todos estos años de tratamientos, y finalmente me pincharon un antiinflamatorio para calmar el dolor, y tuve que parar de tomar los líquidos.Cuando padeces una inflamación pélvica y añades esos tratamientos que son para depurar todo, acabas llorando y sudando del dolor, ya que inflama más aún todo el intestino y el resto de órganos, y al ir más al baño, más pérdida de sangre.
En la sedación, por segunda vez volví a tener una reacción alérgica, y ya había pasado previamente en Vigo que me dejaron en coma más de dos horas tras administrar fentanilo y midazolam para hacer lo mismo: una colonoscopia que realizan a raíz de una enfermedad inflamatoria pélvica y unos condilomas que cursaron todo tras la agresión sexual, pero que nadie quiere atender ni dejar por escrito, alegando que es digestivo cuando me han sometido a pruebas invasivas y me han hecho mucho más daño aún, incluso hasta en el Hospital Gregorio Marañón creo que me hicieron una perforación porque la sangre que perdía no era normal.
De eso nada queda acreditado por supuesto, solo con mi móvil y con mis fotos. Tras todo el sufrimiento que ya había aceptado pasar, la Dra. Dione no habla con los ginecólogos y me dice que me va a dar el alta; recuerdo que era viernes y que esa mañana llamé al Jefe de servicio de gine a su despacho, el Dr. Casares, y me dice que espere al lunes, que hablaríamos en su despacho y que tenía un acto militar, que por eso no podía venir a la habitación, aunque en realidad me dijo que vendría hacía una semana, porque estuve en su despacho la primera vez que me mandó la Dra. Dione, y de casualidad estaba allí y entonces me explicó que él me proponía quitármelo todo, y que si lo aceptaba era con un informe de que tenía miomas.
Bueno, esa conversación duró unos 45 minutos y lo que nunca iba a llegar a pensar, después de todo el esfuerzo que hice por volver y confiar en que él podría operarme y ayudarme, era lo que iba a ocurrir después. La Dra. Dione llama a la jefa de Medicina Interna alegando que no quiero irme de alta; les explico que he hablado con el Jefe de Gine y me ha pedido esperar hasta el lunes, que era viernes, y entonces comenzó la guerra donde también la médico de atención primaria mediante llamada telefónica habló con el neurólogo pidiendo que por favor me dejasen hasta el lunes.
La idea era echarme, y peor de lo que entré una vez más, porque de lo único que tenían que hacer y por lo que había ingresado no lo atendieron, pero del resto se jactaban haciéndome un daño irreversible, como con las pruebas de las descargas que pidieron desde neurología y que me lesionaron más la pierna con la que no podía ni caminar.Entonces, llamaron a seguridad y siguieron los insultos, las amenazas, las intimidaciones, y el abuso de autoridad y de poder, una vez más, ya que esto viene de mucho atrás.Como no me quedaba otra, yo grababa y recogía mis cosas, pero la Dra. Dione me entrega un informe donde prácticamente se había reído de mí durante todos los días que estuve allí.
Escribiendo temas personales sobre mi familia, donde me había hecho los tatuajes, donde había vivido y preguntas a las que jamás debí haberle respondido a alguien tan peligroso como ella.Salgo del ingreso sin poder ni caminar, estaba muy mal pagando una habitación en la zona de Carabanchel, cerca del hospital, y en una buhardilla a la que no pude ni acceder por no poder subir las escaleras, por motivos que creo que tienen bastante nexo de conexión con el Director del Gómez Ulla, el Dr. Areta, que era amigo cercano del dueño de la vivienda.
Una noche llegó allí y me dicen que no puedo pasar a la casa, que han sacado mis cosas de la habitación, y habían cambiado la cerradura también. Llamé a la Policía que no vino y después acudió la Policía Local, me entregaron mis cosas en varias cajas; tengo fotos y grabaciones de ello y me tuve que mover a un hostal, entonces me acercaron a Fuenlabrada donde creo que llegué a mediados de julio de 2024.
Estando en el hostal, el problema de salud seguía cursando igual con la misma intensidad, y con los mismos dolores.Hablé con el Jefe de Gine mediante llamada a su despacho, y me dijo que fuera a cita a consulta para hablar de la intervención, y le pedí si podía ser sin ninguna de las mujeres que atienden en la ventanilla, cuando en particular había un par de ellas que eran administrativas, ya que cuando acudía allí me hacían comentarios fuera de lugar, como cuando me decían: "Tú sabes mejor que nosotras donde está el jefe de servicio, vete a buscarlo", y otras perlitas que solían soltar entre ellas con bastante sorna.
Creo que fue el 23 de julio, cuando fui a la cita y me encontraba muy mareada y con dolor, tanto que al llegar al hospital me desplomé en el ascensor, cayendo al suelo y siendo sacada por dos militares que estaban dentro, y que me pasaron a una silla de ruedas y me pusieron delante de la puerta de urgencias de gine donde no me atendió nadie, y me dijeron que esperase a que me llamase el jefe.
Para cuando me hizo pasar, llevaba más de hora y media medio muerta en la silla, y justo para mi sorpresa y habiéndome asegurado por teléfono que no iba a estar la señora de turno, allí se encontraba cuando su función es ser administrativa, pero estaba detrás del doctor, firme como un palo y haciendo comentarios sobre mi situación clínica sin venir a cuento, y a los que le pedí que se mantuviera al margen de la conversación que tenía con el médico.
La oferta fue esta: "Te ofrezco una extirpación total pero es por tus miomas", y después le intenté preguntar sobre si los miomas no se pueden quitar sin vaciarme entera, y decía que no; entonces le decía si los tratamientos de las infecciones y los abscesos tenían algo que ver con los miomas, y se cerraba en banda, diciendo lo tomas o lo dejas, si no te lo piensas.
Cuando en agosto de 2022 el primer TAC que me hicieron en la primera entrada de urgencias que hice en ese hospital, se informó que tenía una enfermedad inflamatoria pélvica con útero aumentado de tamaño, líquido libre y un íleo paralítico, pues en ese estado me deberían de haber ya metido en quirófano, pero quisieron poner más tratamiento y esperar por si mejoraba solo; cuando me hicieron la ecografía el mismo que me estaba diciendo lo de los miomas, en esas fechas dijo que estaba viendo el mismo absceso que vieron en la privada y por lo que ingresé y que no me operaron.Resulta que ahora, estando ya con unas secuelas mal curadas, cronificadas y que se han extendido a otros órganos dañando vejiga y colón, resulta que ahora me vacían por miomas, cuando solo me podrían haber tratado el absceso en ovarios y trompas como dijeron en 2022-2023.
La situación se volvía tan tensa y tan distante con el jefe de gine, que ya me sentía lo suficientemente dañada a todos los niveles como para decirle que me parecía estupenda su propuesta; le pregunté sobre el proceso postoperatorio, menopausia prematura y si podía derivarme a algún centro para poder recuperarme, ya que en el hostal no es un sitio para estar tras un quirófano, y todo era un minimizar la situación, no decir casi nada y negar cualquier derecho o explicación sobre mis preguntas, alegando que cuestionaba todo y que si no confiaba en ellos que no me operase, pero que podíamos hablarlo en otra consulta, que supuestamente era el día 30 unos días más tarde.
Cuando salí de allí llena de dolor y de tensión, tras haberme tenido que explorar delante de una administrativa y alegando que no tenía nada, cuando me estaba retorciendo de dolor.Lo encontré en el pasillo, y le expliqué que no podía sentarme tranquila a hablar delante de esa mujer y que quería haberle entregado unos documentos; cometí el enorme error de entregarle una carpeta con el escrito que redacté para denunciar los hechos, y por lo que se inició el procedimiento, el escrito que se presentó en el Hospital de Santiago para contar lo sucedido y solicitar cambio de médico de enfermedades raras, y también le entregué el relato que escribí para el periodista y para iniciar una petición de recogida de firmas, para dar a conocer los hechos pidiendo que el procedimiento se quedara en Madrid y que si hubiera alguna otra persona que hubiera sufrido algo similar con el mismo individuo, que se pusiera en contacto conmigo.
En una de las muchas veces que he tenido que ir sola al registro de Plaza de Castilla, a presentar documentos probatorios que enviaban al Juzgado de Violencia –trabajo que el letrado designado pasaba tres kilos de hacer–, conocí un abogado en el metro; nos pusimos a hablar por la dirección a la que yo iba a acudir, y me preguntó por el nombre del denunciado, y me contó que ya sabía quién era, que era conocido en los juzgados y que había tenido más juicios en Madrid, y que tenía buenos abogados porque siempre se quedaba de rositas.
Le dejé mi número y le pedí que por favor me llamara si podía informarme si esos procedimientos fueron por lo mismo que me hizo a mí, o por otros delitos, pero no me llamó y me dijo que eso no podía decírmelo.Haberle entregado toda la verdad por escrito al Dr. Casares fue un error que pagué muy caro, pero la única intención con la que lo hice era para ayudarle a que comprendiera el trauma y la situación que ya llevaba cargando sobre mis espaldas, para que encima me ofrecieran hacerme una histerectomía abdominal total, alegando que es por miomas, cuando eso no se lo creen ni ellos.
Además, decía que si quitaba todo pues ya no tenía que hacer más colposcopias para revisar el VPH y la lesión del CIN 1 que diagnosticó él, como si no se extendiera para otras partes del organismo y de la piel, y precisase tratamiento de igual modo.
El Dr. Casares con las manos temblorosas como de costumbre, cogió los papeles y le pedí que por favor no se lo enseñara a nadie; él dijo que solo los iba a leer él y que después me llamaría, y que me los devolvería en la consulta del día 30.Los días siguientes tuve la sensación de que algo no iba a ir bien; el Dr. Casares no llamó, como suele pasar cada vez que dice que va a hacer algo, y luego es todo un misterio sin resolver.Llega el día 30 y yo sigo mal; una señora que conocí en la iglesia, que es maestra, se ofrece a acompañarme al hospital, y la cita era a las 12:35; estábamos allí a las 12:15 pues nada más llegar me tengo que sentar porque ya me empecé a sentir mareada y con el dolor haciendo mella como cada día.Mayte se acercó a preguntar en ventanilla cuando llegamos, porque la máquina no daba ticket; estaba la señora borde a la cual Mayte denominó "bulldog" atendiendo, y ella con educación le preguntó por la cita y la otra con la soberbia que solía hablarme, le respondió que está anulada y que no van a atenderme, que ya estuve allí el día 23.
Entonces, Mayte le enseña el papel y le dice que tengo cita y que me tienen que atender, porque en eso habían quedado conmigo; si no, que me hubiesen llamado para anularla.Hacen unas llamadas, y dicen que me verán cuando puedan pero que no sabrían decirme la hora; mientras Mayte estuvo apuntando todas las preguntas relacionadas a la intervención que quería hacer pero que se me olvidaban con la tensión y estando sola, y para cuando nos hicieron pasar eran las 15:30 sin ningún escrúpulo, no nos piden ni disculpas al entrar, y para colmo estaba el Dr. Ángel Rubio con las administrativas haciendo de escolta, que nada más sentarnos nos dice: "Mi madre se está muriendo y mi hijo se ha intentado suicidar".
Mayte y yo nos quedamos bloqueadas, y supe que tenía que ver mucho con los escritos que le había entregado al Dr. Casares; le dije que lo sentía y que si eso se lo había dicho a todas las que vio durante las horas que estuve esperando, y que tenía una cita para aclarar bien ya el tema de la operación, y que me dieran los papeles; nos dijo que eso era un tema del Dr. Casares, que él ya no estaba ni acreditado para operar por su edad avanzada, y entonces Mayte le pidió que hablase con el Dr. Casares, al que llamó desde el móvil, y le dijo que estaba de guardia, que pasáramos a verle a la urgencia de ginecología sobre las 18:00.
Cuando nos atendió en la urgencia eran ya las 20:00 de la tarde; ya estábamos agotadas y hasta las narices, pero aguantando con prudencia y tratando con educación a todos como siempre he hecho.Al entrar, estaba rodeado el Dr. Casares de enfermeras; creo que les molestó bastante que fuera acompañada y de hecho no se lo esperaban.
Me quiso hacer entrega de los papeles delante de todo el mundo, y su cara era un poema: estaba todo rojo y le temblaban las manos; le dije que se los quedase, que ya no importaba, porque sabía que los había enseñado, que por eso anuló la cita, y porque en vez de ayudarle a empatizar con mi situación, se puso en mi contra y ni siquiera me llamó.
Dicho esto, Mayte empezó a hablar y no paró durante cerca de una hora, preguntando y hablando con él de manera educada; yo aportaba lo que me permitía la situación porque ya ese día estaba muy decepcionada. El Dr. Casares dijo que un absceso nunca se cura si no es con operación, y eso que llevan cinco años de retraso y encima negando que lo que tengo es eso, entre otras miles de cosas, pero eso sigue presente, si no, no me habrían pinchado durante todo el tiempo la ceftriaxona.
Aún así, Mayte consiguió poco más que yo, excepto que dijo que intentarían conservar los ovarios, cuando supuestamente era lo que me iban a extirpar en 2022 y 2023, y no el útero.También dijo que yo estaba peor ahora, y seguía con el tema de los miomas, y yo decía que a las mujeres con miomas le quitaban los miomas, no todo; entonces le pregunté si podía hacerme la revisión de la lesión que vio, y dijo que no, que él ya solo iba a hacer lo que me había dicho.
Tuvimos que salir por una mujer que llegó embarazada, y después me hicieron volver a pasar; Mayte estaba de los nervios y se marchó porque sus padres la necesitaban.
Yo me quedé sola con el Dr. Casares y una enfermera más en otra sala; me exploró y dijo que no veía nada, solo miomas, y me entregó unos papeles para preoperatorio, donde ponía "Histerectomía abdominal total por miomas", y que sin derecho a derivarme a un centro, y que en un plazo máximo de tres meses, cuando sabía que estaba desplazada y que me tenía que ir o perdería la vivienda y la renta que percibía, y que ya llevaba un mes en un hostal al límite esperando por su intervención.
Me dijo que se iba de vacaciones y que volvía el 19 de agosto; me entregó un papel con una cita forzada para volver a hablar con él ese día en su despacho o en la consulta, no sé, la cosa es que salí de allí agotada y muy confundida.
Previamente, la Dra. Encinas, la médico de atención primaria, me había realizado una ecografía en el mismo centro, y con dos compañeros más que eran también especialistas en imágenes, y me vieron una masa en el lado izquierdo que diagnosticaron como "tumoración", y esa masa más otras se han descrito en varios informes como "tumoración abdominal o nódulos rodadores muy dolorosos" por distintos médicos , pero el jefe de gine alegaba ese día y lo repitió hasta el hartazgo, que era un mioma, por que resulta que solo tengo miomas y hemorroides tras todo lo que llevó padecido, el bulto de la rodilla también es un mioma, y todo lo que sea posible con tal de no coger como dijo el primer día que hablamos de " el toro por los cuernos" y contar la verdad, y hacer frente a la situación clínica tan deplorable y lamentable en la que me han ido dejando uno tras otro, con tal de seguir cubriendo las espaldas a muchos compañeros igual de cobardes que él.
Además de Mayte, me acordé que tras el alta del ingreso del mes de Mayo, acudí con un abogado los días 25 y 26 que de buena fe quiso ayudarme, para que pudiera a través de este mediar con los médicos y hacer presión para que me operaran pronto, y con todas las explicaciones pertinentes, obviamente expuso la situación vejatoria y denigrante que me hicieron pasar en el ingreso cuando la Dra. Dione me mandaba ir al despacho del ginecólogo y después me acusaba de acosarles, o de darme a la fuga llamando a seguridad, entre otras cosas como lo recogido en los informes que nada tenían que ver con lo grave y urgente de la situación.
En esta ocasión, nos atendió una señora medio chiflada llamada Eugenia, que era la presidenta de la Asociación de alzheimer si no me equivocó, y llegué hasta ella a través del cura que durante el ingreso vino cada día, incluso sin yo pedírselo y él vió como una enfermera que cada tarde me rompía la vía me trataba de un modo humillante y vejatorio sin motivo.
A la señora en cuestión, lo que le decía el abogado le importaba un rábano y lo que me ocurría a mí más todavía. Cuando le dije que la Dra. de cabecera , era la que habló con el médico para que me dejasen ingresada unos días más hasta hablar con el jefe de gine, me dijo que no le hablase de esa doctora por qué se le ponía la piel de gallina, ya que su padre murió tras haberle recetado un motilium, y empezó a hacer como que lloraba y que estaba muy afectada, ella mato a mí padre, llegó a decir, y yo y el abogado no dábamos crédito, sabíamos que era otro show para ningunearme y restarle toda la importancia a la situación.
Nos prometió hablar con la jefa de atención al paciente, y después llamarnos pasadas las fiestas del 27 de Mayo, día en que los militares celebran su día por todo lo alto delante de una Virgen, a la cual no sé ni cómo se atreven a mirarle con la cabeza tan alta, y el pecho tan hinchado de orgullo cuando son capaces de ser cualquier cosa, menos de ser humanos y sinceros. Nunca sonó el teléfono y ya no era algo que me fuera a sorprender, el abogado también les dejo el suyo pero a él tampoco lo llamaron por aquel entonces.
Retomando lo anterior, el jefe de gine me hace entrega de los papeles y pasan las semanas y mientras todos están de vacaciones, yo tengo que ir a urgencias por los síncopes por el dolor, y los sangrados.
En una de esas asistencias acudí al Hospital de Fuenlabrada, creo que ya había acudido previamente al hospital pero esa noche había una ginecóloga la Dra. Decane.
Pero lo que ocurrió, aquel día es que estando en ginecología, me atendió ella de muy mala gana y con muy malas formas, así que pedí si podía atenderme otro médico, y me dijeron que esperase para que pudieran verme otro por qué estaban en paritorio.
Tras una espera de más de hora y media, me llamaron de nuevo para pasar a la consulta de urgencias de Gine, y resulta que no era ginecóloga si no psiquiatra, y me empezó a decir que quería saber que me ocurría por qué le había llamado la Dra. Decane, yo no daba crédito y estaba ya bastante cansada de estar allí, sin analgesia, sin atención por lo orgánico, como ese día llevaba una carpeta con documentos, le mostré a la psiquiatra Yasmine, el escrito que redacte en está misma plataforma contando la verdad de lo que me estaban haciendo, y entonces ella que se tomó interés por leerlo, me dijo que era: "repugnante" lo que que me estaba pasando y con cara de comprensión me dijo que iba a hablar con la ginecóloga, que esperase un poco.
Resulta que cuando llega con la ginecóloga, me hacen un abordaje las dos, alegando que necesito pasar a la zona de psiquiatria de agudos, una puerta que está totalmente blindada en la urgencia, y le respondí que no iba a ir a ningúna zona de psiquiatría, por qué venía con una inflamación pélvica y con hemorragias.
Muy molesta ya por la situación, me acerqué a la ventanilla y solicité hablar con el médico encargado de la guardia, y mientras escribía una reclamación a la Dra. Decane, recuerdo que insistieron incluso intentando forzarme a acercarme a la zona de psiquiatria, y me tuve que apartar de la psiquiatra y de la ginecóloga, por qué venían a por mí, y su intención era encerrarme en contra de mi voluntad y en consecuencia desacreditar cualquier problema orgánico.
Algo que consiguieron hacer tras un buen guión que se montaron, cuando me ingresaron algunas semanas más tarde en Medicina Interna. Esa noche no pudieron montar el circo, por qué me quedé bien cerca de dónde estaban los pacientes en la sala de espera, y para cuando llegó el jefe de la guardia y me reuní con él, tanto una como otra habían desaparecido.
Hablé con él y grabe la conversación, que no tiene desperdicio pero vamos lo que estaba más que claro antes de la salvajada que hicieron con el ingreso involuntario, es que en ese Hospital ya la idea de encerrarme tras leer el escrito del cual no me arrepiento, por qué nada de lo que he dicho es falso, ni es inventado, no como lo que hacen ellos que necesitan crear un nuevo guión inventando, falsos diagnósticos, provocar tensión, injuriar y calumniar, para desacreditar mi lucha y para dejarme así sin defensa alguna, ni motivo de intervención tras las secuelas y las negligencias que llevo soportando desde el año 2021.
Para cuando llegó el día 19 de Agosto, me puse en contacto con el jefe tras una llamada previa a su despacho y me dijo que estaba esperando para que lo llamasen para entrar en quirófano, pero que me acercará al hospital y que si salía antes de las 15:00 o si podía atenderme después que ya me llamaría. Fui al hospital y pregunté por él y me dijeron que no sabían dónde estaba y hasta las 16:00 esperé sin que me diera señales de vida.
Al día siguiente, me dice otra vez que vaya pero que ese día estaría en urgencias, que allí me podía ver y que si no, pues que podríamos hablar en el despacho el día 21 con más calma.
El día 21 acudí nuevamente al hospital, y no estaba en su despacho, me acerqué a las urgencias y allí me dicen que estaba saliente de guardia, que estuvo esperando por alguien pero que se había marchado, eran las 11;30 de la mañana, me empecé a sentir muy agobiada con la actitud y el desprecio con el que estaba siendo tratada de manera sistemática, por lo que pedí hablar con algún compañero de él que pudiera preguntarle cuando quería que acudiese al hospital, por qué ya llevaba esperando todas sus vacaciones y el tiempo para mí era muy importante, además de mi salud.
Entonces, salió a hablar el Dr. Rubio, el mismo que nos tomó por idiotas el día 30 de Julio a Mayte y a mí, y me dice tan tranquilo sosteniendo su teléfono móvil, y acercándose a mí cara: "Dr. Aquí está la paciente, dígale lo que le tengas que decir " ; y entonces el muy valiente, me dijo a través del móvil de su compañero estás palabras : " Han surgido cosas y me he tenido que ir del hospital, yo no voy a atenderte más así que si quieres que te atiendan, vuelve a las consultas y que te vean otros compañeros".
Acto seguido, el Dr. Rubio me dijo: " Ya te has enterado". Entró en la urgencia y me cerró la puerta de un portazo, me entró una angustia tremenda y no podía reaccionar, me fui a la ventanilla para triarme y poder hablar con el médico, tenía los papeles para la operación y ahora de una manera tan despreciable, me estaba haciendo esto, sin ni siquiera tener el valor de mirarme a los ojos y decirmelo. A las 17:00 de la tarde, aún no me habían ni pasado y sabía que era mejor largarse por qué ellos estaban actuando de manera disuasoria para que yo me fuera sin atención, y sin ninguna solución.
Entre tanto, el dinero se me empezaba a gastar para el alojamiento e iba buscando algún recurso económico para poder seguir luchando por mi salud mientras se decidían a operarme de una santa vez, iba a hablar con la T. Social pero no me ayudaban y la situación se empezó a complicar demasiado.
Pocos días después, el dolor y los síntomas pélvicos, me hicieron sincopar en la recepción del hostal y la misma empleada con su marido, me acercaron en coche a urgencias del Hospital Gómez Ulla.
Ese día estoy segura que el jefe estaba de guardía pero solo me atendió el Dr. Daniel y él me hizo una exploración dónde yo no paraba de llorar del dolor, hasta que terminó por llamar a seguridad para que me sacarán del hospital, estuve hablando con un señor que incluso habló con los de seguridad.
Terminé en la urgencia general, dónde me hicieron una radiografía y tenía un tumor en el tobillo izquierdo, el lado que no me funciona y por el que supuestamente me enviaron a la unidad del depredador, pero el médico que me atendió después de darme el alta llamó a la Policia Nacional, estando ya fuera del recinto de urgencias, esperando por un conocido taxista que iba a venir a recogerme, y yo una vez más alucinando con la persecución continua que se ha generado hacía mi persona, cuando los que cometen delitos y bastantes graves, son otros y no yo.
En vista de todo ese abuso de autoridad, grabé cada situación de amenaza e intimidación que sufría sin motivo, o al menos que yo lo conociera previamente. Cuando mi comportamiento no era agresivo, ni vejatorio, ni se me escapaba ningún insulto por muchas ganas que tuviera en algunos momentos.
Seguiré en breve ampliando el relato, si no me lo permite aquí por la extensión continuaré en las actualizaciones. Y me gustaría informar, que está petición ha sido denunciada y que han prohibido desde Change. org que se puedan escribir comentarios, además de retirar los que ya estaban, también quitan alguna que otra firma. Pero eso no va a impedir que siga adelante con lo que inicie con tanto esfuerzo, y con todo el daño que me están haciendo injustamente.
Os agradezco muchísimo vuestro apoyo y aunque no pueda ya leer vuestros comentarios, se que cada firma aportada y las que están por llegar, es un grito más que clama justicia y que dice: ¡BASTA YA!. Ojalá que en este año que acabamos de iniciar, pueda ver la luz al final del túnel de una vez por todas.

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El problema
En octubre del 2020, con una discapacidad ya reconocida por limitación funcional y perdida auditiva, fui derivada a una unidad de enfermedades minoritarias en un hospital público de Galicia (CHUS), por sospecha de ELA y EM. Comencé a perder la fuerza del lado izquierdo progresivamente, mientras me preparaba en la UNED, el tercer año de la carrera de T. Social. Cada noche solía salir a correr, pero llegó un día que no podía ni volver caminando de la universidad, sin que me cayera en medio de la calle.
Durante meses, el médico internista y profesor universitario de la USC Alvaro Hermida Ameijeiras, me enviaba correos electrónicos desde su dirección del trabajo a todas horas, incluso de madrugada. Mostrando interés en mi caso y solicitando encuentros personales. Bajo la apariencia de ser una persona normal, y tras quedar enganchada en lo que iba a ser solo una fachada, por qué yo sabía, que muy común no era recibir ese tipo de mensajes afectivos, por parte de un médico, que está para atenderte en el hospital, me fíe de él y quedamos por la tarde para tomar un café, sin mayor problema. Aunque nunca imaginé lo que iba a ocurrir después y los cambios tan impredecibles de su personalidad.
Al día siguiente, yo no me sentía en disposición de ir a su consulta y le escribí para avisarle. Sin embargo, él propuso volver a vernos cuando saliera del hospital para comer, y ese día estaba muy distinto, su actitud era agresiva, intimidatoria y me insultó varias veces, después sucedió lo impensable: Me violo y forzó sexualmente bajo un estado de sumisión química donde no pude reaccionar, tan solo gritar, mientras hiperventilaba y no sentía mi cuerpo, ni podía moverme y lo escuchaba decir cómo muy lejos " Lo siento, lo siento" y cosas que tarde muchos meses en recordar durante los ingresos.
Este depredador sexual, sabía que yo llevaba diez años sin tener ninguna relación ni de pareja, ni íntima con nadie, y que nunca había tenido ninguna enfermedad infecciosa previó a lo que me hizo. En la misma consulta también aprovechaba la ocasión, para abrazarme y rozarme con sus partes, mientras me bajaba la mascarilla para besarme, y te pedía que te desvistieses sin darte ni siquiera una sabana para cubrirte, en vez de tener a una enfermera o una auxiliar supervisando, el mismo me hacía un electrocardiograma mientras hacía comentarios obscenos sobre mis pechos.
Este trauma no solo me dejó con secuelas emocionales sino también físicas. Tuve un aborto espontáneo y contraje múltiples enfermedades de transmisión sexual (ETS), de las cuales llevo tres años con cientos de tratamientos antibióticos y antivirales, endovenosos, intramusculares y orales. Incontables exploraciones ginecológicas, exudados, citologías, biopsias, hemorragias, etc.
He estado diez veces ingresada, donde en algunos hospitales, ha sido como estar en el circo de los horrores, y donde tenía pesadillas recurrentes con el agresor. En concreto en los hospitales de Galicia, me ocultaron los resultados de las pruebas y se negaron a atenderme, ni a curarme las lesiones. Una de las bacterias me causo un absceso en ovario y trompas que precisaba de antibióticos, y siempre me decían que no tenía nada, que era psicológico, etc.
A pesar del horror que pasé, nadie me atendió dentro del sistema donde él trabaja por protegerle; incluso recibí amenazas de muerte e insultos de él, tanto dentro como fuera de la consulta del hospital, me decía muy agresivo:
"¡Tu eres una discapacitada, idiota, tarada, puta, mentirosa, voy acabar contigo pero recuerda que en los campos de exterminio Nazi, lo hacían más directamente con los judíos en las cámaras de gas, manipuladora, que te crees una Santa con una aureola, quién coño te crees que eres para decirme que me proteja, aléjate Satanás, yo soy el Dr. Hermida el único a nivel nacional de enfermedades raras, quieres conocer mi lado malo, tu pierna está echa una mierda, etc. ".
Y para hacerme más daño aún, me lesionó el nervio del brazo derecho, dando ordenes a una enfermera, que estaba casi igual de pálida y muda que yo, mientras él presenciaba disfrutando, como iba perdiendo el conocimiento del dolor que me estaban provocando.
De toda está situación se le puso en conocimiento al hospital por escrito y no hicieron nada, mientras él me seguía llamando de manera insistente desde el número de su consulta en un hospital público y enviando correos, que ni podía responder de la ansiedad y el miedo que tenía.
Me puse en contacto con el antiguo presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo y como no podía ser de otra manera en Galicia, encubrió al agresor.
Por parte del mismo sistema que debería protegerme, tan solo recibí indiferencia y abandono. Pedí ayuda psicológica incluso a la T. Social y me la negaron.
La Policía Nacional de Vigo, Alfredo y Carlos ( UFAM), me dijeron: ¡¡Yo no voy a manchar la honra y el honor de un médico y de todo un hospital!! . Dando voces me echaron de la comisaría, y yo terminaba llorando bloqueada, sin poder ni hablar.
Tuve que huir para recibir atención médica adecuada y segura, y apartarme de él y de cualquier compañero suyo. Dejando mi domicilio, todas mis cosas y haciendo un gasto del que no dispongo.
Me ingresaron en varias ocasiones de urgencias, y los médicos en el año 2022 en el primer ingreso en el Hospital Gregorio Marañon, al cual acudí tras haber pagado un ginecólogo privado, que me entregó un informe con unas imágenes pidiéndome que me fuera inmediatamente a urgencias de un hospital público, por qué precisaba tratamiento y una operación por un absceso que ya llevaba padeciendo más de un año y que todos negaban, y que si no me operaban me fuera a la comisaria.
Durante 8 días me ingresaron en oncología de ginecología, con una bomba de antibióticos y los tres primeros días cada vez que me hacían una revisión me explicaban que iban a tener que extirparme el ovario y la trompa, pero que era como cuando te sacan una muela, primero quitan la infección y después se hace la extracción.
Ya me hubiera gustado a mí, que el problema lo tuviera en un diente, pero independientemente de dónde fuera, una cosa estaba clara para el Dr. Vivanco que era el jefe de planta y que se presentó al cuarto día rodeado de un séquito de enfermeras sin acercarse ni a la cama, y que se negó en rotundo a reconocer el motivo del ingreso y a operarme por ello, alegando que al presentar hemorragias por varias zonas, el problema que yo tenía era de digestivo, por lo que me dieron el alta con una anemia de caballo y más muerta que viva, por todo el tratamiento intravenoso más el haberme sacado del hospital sin el problema resuelto una vez más.
Esta situación de impotencia y frustración, tras salir tan mal de un hospital, conllevo a que cada vez que precisaba estar en urgencias por el intenso dolor que me provoca síncopes, las hemorragias y las infecciones, fuera a distintos centros, dónde me volvían a ingresar durante semanas con falsas promesas de operarme al irme de alta, para después negarme en la consulta ambulatoria que fueran a realizar cirugía alguna.
Durante todos los ingresos, me obligaban a hablar con el servicio de psiquiatría encargado de hacerme un tercer grado de preguntas respecto a cómo llegué a estar en esa situación de enfermedad, y quién, cómo, cuándo y dónde ocurrió.
Especialmente en el Hospital Puerta de Hierro, llamaron a una Trabajadora social, la cual me puso en contacto con el Servicio de orientación jurídica y tuve que hablar con un abogado estando aún dentro de la habitación del hospital, y nadie daba crédito de la cantidad de delitos que estaban tapando, pero nadie hacía nada al respecto.
En el 2023 durante el primer ingreso en ginecología en el Hospital Gómez Ulla el cual se gestionó tras un nuevo síncope por dolor pélvico, cuando acudí a realizarme un tac. Me confirman por primera vez tras cientos de pruebas previas tanto en públicas como en la privada lo que siempre me negaron, que también padecía el VPH y que tenía una lesión de bajo grado, que había que revisar cada seis meses, algo que cualquier de los cientos de ginecólogos que me han atendido se niegan a realizarme, ni siquiera a ponerme la vacuna.
Operación que sigo sin poder realizar, por qué al volver a Galicia cuando mandaron para allá el procedimiento judicial. Me ingresaron 19 días entre Noviembre y Diciembre, y los compañeros del agresor tras solicitarme todos los informes de Madrid, me dicen en la misma habitación que: "o me vaya allí dónde hicieron tan bien su trabajo, o que me largué a otra área sanitaria".
Después de varios intentos, tras recibir un trato denigrante e intimidatorio en la comisaría de Policía las veces que acudí, volví decidida a contarlo, gracias al apoyo y el asesoramiento de algunas abogadas y T. Sociales, que después de ver hasta dónde llegaba el corporativismo hacia este impresentable les aplicaron también "La Ley Mordaza".
Presente por escrito todo lo ocurrido, aportando documentos y denuncie en Abril del 2023. Pero el instructor de la UFAM Luis, apenas me dejaba hablar y ni quería redactar un breve relato de los hechos, mientras me hacía las preguntas para la Valoración de riesgo, si respondía "Sí", el escribía "No", para que él riesgo saliera "No Apreciado" en la VPR, y escribió el nombre del denunciado con mis apellidos, como si fuera mi hermano. Pidió en sus diligencias de omisión, que no me viera la Forense en el Juzgado, y tampoco se tomaron muestras de ADN.
Cuando fui a declarar al día siguiente, para la orden de protección, me enfrente sola a una declaración de una hora, en la que me desplome de la presión, y tuve que pedir que me dejaran salir un rato, y donde se me cuestionaba continuamente el tema de la relación, en vez de profundizar en lo más grave, ni me dejaron hablar del estado de sumisión en el que estuve cuando sucedió la agresión.
Y su abogado me gritaba y me humillaba, diciendo que: " ¡¡¡ A ver qué discapacidad tenía yo, y que lo estaba denunciado por despecho, por qué era yo la que quería una relación seria y no la tuve !!! ". La Jueza, tuvo empatía y lo mando a callar en ese momento.
Cómo era de esperar, él lo negó todo y su declaración fueron diez minutos. Quedó sin ningún cargo y a mi me negaron la orden de alejamiento.
Aunque provisionalmente me nombraron un Policía custodio durante varios meses, los de la unidad de Chamberí eran muy atentos y amables, pero cuando llegó a la unidad de Carabanchel todo cambió, y ya ni que contar cuando volví a Vigo y la noticia llegó a la Comisaría dónde se estuvieron riendo en mi cara, ni siquiera me atendieron, le pasaron la pelota a la Policía Local como era de esperar. ningún cargo, y a mí me negaron la orden de alejamiento.
Despues en este país, después le dan a una futbolista un piquito en un estadio, y de repente parece que el mundo funciona, se ponen de acuerdo en que no fue consentido y le dan una orden de alejamiento en toda regla, y toda España pide la dimisión del que cometió tal agresión contra la mujer.
La Audiencia está pendiente de resolver unos recursos para Abril del 2024, que sin respetar las Leyes, en Galicia ya se tomaron la Justicia por su cuenta.
La Fiscal, me acredito con un certificado como víctima de Violencia, y me entrego también un informe sobre los posibles delitos a investigar.
Pero en Galicia, sin ningún tipo de interés, ni de respeto por la Audiencia provincial de otra comunidad fue aportar la documentación que me exigían sin tener que hacerlo. Y la Jueza, junto con la Letrada de Violencia, tras tener en su poder un atestado con mas de 300 folios, de documentos, informes médicos, correos, fotografías, escritos presentados en el hospital, grabaciones de audio, y nombres relevantes de testigos, etc.
Han archivado el día 5 de Febrero, alegando que no hay indicios de ningún delito, y mucho menos que se pueda dar a entender que hubo una relación ni análoga afectiva entre el denunciado y yo.
Su Señoría, del Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Vigo, que nunca me ha visto ni la cara, termina por acabar de atentar contra mí, provocando una doble revictimización archivando esta semana el caso, y considero incluso que está violando los Derechos Humanos Fundamentales, de cualquier persona que haya sido víctima de una atrocidad semejante, no solo por parte del agresor, si no por todo un sistema corrupto y corporativista, que lo encubre y aplica a las víctimas indefensas, "la ley mordaza".
Por lo que, no se ha realizado ninguna investigación hacia el agresor, ni se ha emitido ninguna orden contra el perpetrador, ni mucho menos una condena o una indemnización por las secuelas que padezco, físicas, psicológicas, emocionales y sociales.
Ya que, debido a esta situación tuvieron que activar recientemente el protocolo de prevención de suicidio desde el 024, apareciendo de repente la policía y los sanitarios en el domicilio.
Y cada noche es una lucha, dónde se me pasa por la cabeza acabar con todo esté sufrimiento, por qué yo no quiero vivir en un país, donde las leyes y la seguridad están, para el que tiene medios y poder para callar la verdad, aunque abuse sin escrúpulos de los más vulnerables, y donde tenga que ver como unos cuantos se divierten a costa del dolor ajeno.
Para mayor gravedad, me niegan cualquier derecho al que pudiera acogerme, no dándole garantía alguna la Jueza de Vigo al informe de La Fiscal de otra comunidad, y dejándome una vez más sin los recursos que necesito, para poder ser atendida debidamente en la privada o fuera de la comunidad nuevamente, y que me puedan dar los tratamientos que preciso y operarme cuanto antes.
Como persona con discapacidad, ya enfrento suficientes desafíos para tener que lidiar sola, con la negligencia y la violación dentro del sistema de salud pública y judicial.
Este es un llamado a las autoridades pertinentes , para llevar a cabo una investigación exhaustiva sobre este incidente horrendo.
Y a toda la población, que pueda verse reflejada en mí, y que tenga su vida condicionada por enfermedades muy incapacitantes , que le limitan a diario.Y que tras años de espera para ser derivados, se encuentran a psicópatas como éste dentro de un hospital público.
También fui informada por él, del fallecimiento de un chico de 18 años que derivaron desde Francia a su unidad, y en menos de tres semanas mientras se dedicaba a sus otros asuntos, acabo muriendo en el mismo hospital, por motivos que prefiero ni imaginar.
EXIGIMOS JUSTICIA POR LO OCURRIDO E INSTAMOS A LAS AUTORIDADES COMPETENTES, AL SERGAS, A LOS JUZGADOS DE VIOLENCIA SOBRE LA MUJER, A LA XUNTA DE GALICIA, A LOS SERVICIOS SOCIALES, A LOS CUERPOS DE SEGURIDAD DEL ESTADO, A LOS ABOGADOS INSCRITOS EN EL TURNO DE OFICIO QUE DESPUÉS NO HACEN NADA. ASUMIR LA RESPONSABILIDAD POR SUS ACCIONES, Y POR LA FALTA DE ELLAS. NO PODEMOS PERMITIR QUE ESTA ATROCIDAD QUEDE SIN RESPUESTA NI CASTIGO.
Ni un paciente más, bajo el dominio de este monstruo en una unidad de enfermedades raras. Y ni una sola persona sufriendo sin apoyo, ni atención sanitaria, ni protección de aquellos que están en el sistema para velar por nuestra seguridad, no para dejarnos más indefensas y mentirnos de manera sistemática.
¿QUE HARIAN USTEDES SI ESTO LE OCURRE A SU HIJA O A ALGÚN SER QUERIDO?.
POR FAVOR, FIRMA Y COMPARTE ESTA PETICIÓN PARA EXIGIR JUSTICIA Y RESPONSABILIDAD , Y QUE EL PROCEDIMIENTO PENAL SE INICIE FUERA DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE GALICIA DÓNDE PROTEGEN AL AGRESOR.
QUE SE INVESTIGUEN LOS HECHOS , Y QUE LAS LEYES DE ESTE PAÍS SUPUESTAMENTE DEMOCRÁTICO, SEAN IGUAL PARA TODAS LAS VÍCTIMAS.
QUE LOS JUECES SEAN IMPARCIALES CON LOS AGRESORES, VIOLADORES Y CRIMINALES, Y NO HAGAN DISTINCIONES SEGUN LA PROFESIÓN O LA POSICIÓN SOCIAL DEL QUE PERPETRA EL DELITO.
QUE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD COMO YO, QUE HAN SUFRIDO ESTAS ABERRACIONES , Y PADECEN DE ESTRES POST TRAUMATICO, SEAN ACOMPAÑADAS POR UN PROFESIONAL TODO EL TIEMPO QUE LO PRECISEN DENTRO DEL JUZGADO. TENER CERCA, UNA FIGURA QUE NOS PROTEJA Y AMPARE,ANTE LA HOSTILIDAD Y LA PERSUASIÓN QUE SE VIVE ALLÍ, CUANDO NOS QUEDAMOS BLOQUEADOS POR LA ANSIEDAD Y SOMOS INCAPACES DE RESPONDER CIEN VECES A LAS MISMAS PREGUNTAS.
QUE SE HAGA JUSTICIA, Y YO PUEDA CERRAR CAPÍTULO, RECUPERAR LAS GANAS DE VIVIR , QUE SE RECONOZCAN MIS DERECHOS Y ME DEVUELVAN LA VOZ.
Y recuerden que el mal triunfa, cuando la gente buena se queda callada, y cuando la gente buena se queda callada, ya no es gente buena si no parte del problema.
CONTINUACIÓN Y HECHOS ACTUALES (2024-2026): trama de revictimización continua.
En 2024-2025, la trama de encubrimiento y acoso institucional se intensificó. Tras presentar recursos y ampliaciones de denuncia, sufrí nuevos ingresos forzados, detenciones y amenazas.
En mayo 2024, ingresada en Medicina Interna del Hospital Gómez Ulla, la Dra. Dione me sometió a un trato vejatorio, prometiendo cirugía que nunca llegó, llamando a seguridad por "acoso" cuando pedía atención, y dando alta sin resolver nada.
En julio-agosto 2024, el Dr. Casares (jefe de ginecología) me ofreció histerectomía total por "miomas", negando el absceso crónico y las secuelas de la agresión. Tras entregarle documentos sobre el caso para contextualizar mi trauma, anuló citas, me rechazó atención y pareció compartir la información, agravando la revictimización.
En septiembre 2024, ingreso involuntario en psiquiatría tras diez días en Medicina interna sin que quisieran atender las hemorragias (Fuenlabrada y Gómez Ulla): me inyectaron sin consentimiento, ataron con cinturón, falsificaron documentos (de involuntario a voluntario sin mi firma real la Teniente Coronel Catalina Garcia ), diagnosticaron falso "brote psicótico" para desacreditarme y me dieron el alta con diagnóstico de estrés post traumático por agresión sexual y trastorno de ansiedad. Grabaciones prueban violación de derechos. Alta tras 7 días con promesa de operación que no cumplieron y sin tratar lo orgánico, y se negó el Juez en toda mi cara a entregarme copia de la grabación de la vista judicial, dónde le dije que llevaba sangrando , con sincopes, dolor y fiebre desde hacia semanas, y decía que no había grabación. Pero yo si le grabe afirmando que o la habían borrado o ni siquiera la habían grabado, lo que daría por nulo la orden de ingreso.
En diciembre 2025, detención por Bizum desconocido con llamadas del mismo centro de salud de especialidades dónde esta mi historia clínica, alegando ser abogada de la que organizo la trama del bizum (presunta estafa de cabot financial spain), pese a pruebas de coacciones, amenazas continuas, difusión de mi número, extorsión, policias y jueces implicados.
Actualidad enero 2026: sin atención médica urgente (secuelas crónicas sin operar), sin abogado oficio pese a vulnerabilidad (VG, discapacidad, ingresos cero), inquietud por mis pertenencias en Vigo (posible desalojo sin contacto).
Salud empeora: dolores, hemorragias, síncopes, estrés post-traumático agravado, perdida de movilidad en el lado izquierdo, etc.
Trama continúa: negativas sistemáticas, posibles condenas injustas, acoso para silenciar denuncia original.Esta es una trama organizada de revictimización institucional para proteger al agresor y silenciar a una víctima vulnerable. Pido visibilidad, justicia y ayuda urgente: abogado pro bono, medio de comunicación que cuente mi caso, recuperación de mis derechos y mis pertenencias.
Relato de las aberraciones 2024-25 :
A inicios de abril de 2024, tras escribir todo esto, regresé a Madrid e intenté comunicarle a la Audiencia Provincial la situación en la que se encontraba el procedimiento, ya que el abogado del turno de oficio no me había atendido nunca ni por teléfono ni en persona desde el día que fui a declarar el 25 de abril de 2023.
Su continua indiferencia y negación llegó al extremo de tener que acercarme al despacho y incluso negarme en plena calle que él fuera mi abogado, dejándome sin defensa y emitiendo un escrito al Colegio de Abogados donde se negaba a continuar con el procedimiento. Cuando solicité cambio de letrado para el recurso de casación, también me lo denegó el Colegio de Abogados.
En la Audiencia Provincial, cuando acudí por segunda vez, se negaron a enseñarme los autos; les decía que por la Ley 4/2015 tenía derecho a verlos, pero cuanto más firme me mostraba, más borde era la funcionaria de turno, y solicitaron que seguridad me llevara a la salida y me prohibieron entrar en el edificio, sin que hubiera tenido ningún comportamiento agresivo ni vejatorio hacia nadie.
Lo que se puede demostrar, ya que, llegados a este punto, siempre tenía que ir con la grabadora encendida.
Acudía al Juzgado de Violencia, y la Procuradora del servicio de orientación a víctimas intentaba llamar al abogado, pero este nunca respondía; llamaba a la procuradora que tenía designada, y le decía que lo que le enviaba el letrado era una chapuza literal y que tenía que solicitar un cambio porque ella no quería firmar lo que le había enviado.
En el mes de mayo quedé ingresada en el Hospital Gómez Ulla en Medicina Interna; la Dra. Dione me tuvo más de una semana haciendo la estancia un infierno, nada nuevo para mí: otro ingreso, otro espectáculo, otro "show de Truman" donde vamos a hacerte el mayor daño posible.
Cada día aparecía en la habitación a las 14:30 de la tarde para sentarse encima de la cama, alegando que estaba muy cansada de ver a tanta persona mayor y que no había tenido tiempo de venir antes, que si necesitaba que me vieran los ginecólogos, fuera a buscarles por mi propia cuenta.
Con ese juego sucio estuvo cada día; cuando acudí por segunda vez al despacho del jefe de servicio, hizo llamar a seguridad para que vinieran a buscarme y escribieron que me había dado a la fuga de la planta, también escribieron que los estaba acosando y que se sentían presionados por mi insistencia.
Me prometió que si accedía a realizarme una colonoscopia, hablaría con los ginecólogos para que me operasen pronto de manera ambulatoria, y así fue como por enésima vez, desde que empecé a padecer todas estas enfermedades de inflamación pélvica que cursan con sangrados, que también iba a tratar el cirujano digestivo por las lesiones del VPH que se extendieron al recto, pero que se niegan a acreditar en los informes.
Me sometí a otra sesión de líquidos para limpiar el colón, pero en mitad de la noche comencé a tener unos dolores pélvicos muy agudos e intensos; llamaron al médico de guardia, y las enfermeras que eran tres intentaban canalizar una vía, sin mucha facilidad ya que tengo todas las venas reventadas de todos estos años de tratamientos, y finalmente me pincharon un antiinflamatorio para calmar el dolor, y tuve que parar de tomar los líquidos.Cuando padeces una inflamación pélvica y añades esos tratamientos que son para depurar todo, acabas llorando y sudando del dolor, ya que inflama más aún todo el intestino y el resto de órganos, y al ir más al baño, más pérdida de sangre.
En la sedación, por segunda vez volví a tener una reacción alérgica, y ya había pasado previamente en Vigo que me dejaron en coma más de dos horas tras administrar fentanilo y midazolam para hacer lo mismo: una colonoscopia que realizan a raíz de una enfermedad inflamatoria pélvica y unos condilomas que cursaron todo tras la agresión sexual, pero que nadie quiere atender ni dejar por escrito, alegando que es digestivo cuando me han sometido a pruebas invasivas y me han hecho mucho más daño aún, incluso hasta en el Hospital Gregorio Marañón creo que me hicieron una perforación porque la sangre que perdía no era normal.
De eso nada queda acreditado por supuesto, solo con mi móvil y con mis fotos. Tras todo el sufrimiento que ya había aceptado pasar, la Dra. Dione no habla con los ginecólogos y me dice que me va a dar el alta; recuerdo que era viernes y que esa mañana llamé al Jefe de servicio de gine a su despacho, el Dr. Casares, y me dice que espere al lunes, que hablaríamos en su despacho y que tenía un acto militar, que por eso no podía venir a la habitación, aunque en realidad me dijo que vendría hacía una semana, porque estuve en su despacho la primera vez que me mandó la Dra. Dione, y de casualidad estaba allí y entonces me explicó que él me proponía quitármelo todo, y que si lo aceptaba era con un informe de que tenía miomas.
Bueno, esa conversación duró unos 45 minutos y lo que nunca iba a llegar a pensar, después de todo el esfuerzo que hice por volver y confiar en que él podría operarme y ayudarme, era lo que iba a ocurrir después. La Dra. Dione llama a la jefa de Medicina Interna alegando que no quiero irme de alta; les explico que he hablado con el Jefe de Gine y me ha pedido esperar hasta el lunes, que era viernes, y entonces comenzó la guerra donde también la médico de atención primaria mediante llamada telefónica habló con el neurólogo pidiendo que por favor me dejasen hasta el lunes.
La idea era echarme, y peor de lo que entré una vez más, porque de lo único que tenían que hacer y por lo que había ingresado no lo atendieron, pero del resto se jactaban haciéndome un daño irreversible, como con las pruebas de las descargas que pidieron desde neurología y que me lesionaron más la pierna con la que no podía ni caminar.Entonces, llamaron a seguridad y siguieron los insultos, las amenazas, las intimidaciones, y el abuso de autoridad y de poder, una vez más, ya que esto viene de mucho atrás.Como no me quedaba otra, yo grababa y recogía mis cosas, pero la Dra. Dione me entrega un informe donde prácticamente se había reído de mí durante todos los días que estuve allí.
Escribiendo temas personales sobre mi familia, donde me había hecho los tatuajes, donde había vivido y preguntas a las que jamás debí haberle respondido a alguien tan peligroso como ella.Salgo del ingreso sin poder ni caminar, estaba muy mal pagando una habitación en la zona de Carabanchel, cerca del hospital, y en una buhardilla a la que no pude ni acceder por no poder subir las escaleras, por motivos que creo que tienen bastante nexo de conexión con el Director del Gómez Ulla, el Dr. Areta, que era amigo cercano del dueño de la vivienda.
Una noche llegó allí y me dicen que no puedo pasar a la casa, que han sacado mis cosas de la habitación, y habían cambiado la cerradura también. Llamé a la Policía que no vino y después acudió la Policía Local, me entregaron mis cosas en varias cajas; tengo fotos y grabaciones de ello y me tuve que mover a un hostal, entonces me acercaron a Fuenlabrada donde creo que llegué a mediados de julio de 2024.
Estando en el hostal, el problema de salud seguía cursando igual con la misma intensidad, y con los mismos dolores.Hablé con el Jefe de Gine mediante llamada a su despacho, y me dijo que fuera a cita a consulta para hablar de la intervención, y le pedí si podía ser sin ninguna de las mujeres que atienden en la ventanilla, cuando en particular había un par de ellas que eran administrativas, ya que cuando acudía allí me hacían comentarios fuera de lugar, como cuando me decían: "Tú sabes mejor que nosotras donde está el jefe de servicio, vete a buscarlo", y otras perlitas que solían soltar entre ellas con bastante sorna.
Creo que fue el 23 de julio, cuando fui a la cita y me encontraba muy mareada y con dolor, tanto que al llegar al hospital me desplomé en el ascensor, cayendo al suelo y siendo sacada por dos militares que estaban dentro, y que me pasaron a una silla de ruedas y me pusieron delante de la puerta de urgencias de gine donde no me atendió nadie, y me dijeron que esperase a que me llamase el jefe.
Para cuando me hizo pasar, llevaba más de hora y media medio muerta en la silla, y justo para mi sorpresa y habiéndome asegurado por teléfono que no iba a estar la señora de turno, allí se encontraba cuando su función es ser administrativa, pero estaba detrás del doctor, firme como un palo y haciendo comentarios sobre mi situación clínica sin venir a cuento, y a los que le pedí que se mantuviera al margen de la conversación que tenía con el médico.
La oferta fue esta: "Te ofrezco una extirpación total pero es por tus miomas", y después le intenté preguntar sobre si los miomas no se pueden quitar sin vaciarme entera, y decía que no; entonces le decía si los tratamientos de las infecciones y los abscesos tenían algo que ver con los miomas, y se cerraba en banda, diciendo lo tomas o lo dejas, si no te lo piensas.
Cuando en agosto de 2022 el primer TAC que me hicieron en la primera entrada de urgencias que hice en ese hospital, se informó que tenía una enfermedad inflamatoria pélvica con útero aumentado de tamaño, líquido libre y un íleo paralítico, pues en ese estado me deberían de haber ya metido en quirófano, pero quisieron poner más tratamiento y esperar por si mejoraba solo; cuando me hicieron la ecografía el mismo que me estaba diciendo lo de los miomas, en esas fechas dijo que estaba viendo el mismo absceso que vieron en la privada y por lo que ingresé y que no me operaron.Resulta que ahora, estando ya con unas secuelas mal curadas, cronificadas y que se han extendido a otros órganos dañando vejiga y colón, resulta que ahora me vacían por miomas, cuando solo me podrían haber tratado el absceso en ovarios y trompas como dijeron en 2022-2023.
La situación se volvía tan tensa y tan distante con el jefe de gine, que ya me sentía lo suficientemente dañada a todos los niveles como para decirle que me parecía estupenda su propuesta; le pregunté sobre el proceso postoperatorio, menopausia prematura y si podía derivarme a algún centro para poder recuperarme, ya que en el hostal no es un sitio para estar tras un quirófano, y todo era un minimizar la situación, no decir casi nada y negar cualquier derecho o explicación sobre mis preguntas, alegando que cuestionaba todo y que si no confiaba en ellos que no me operase, pero que podíamos hablarlo en otra consulta, que supuestamente era el día 30 unos días más tarde.
Cuando salí de allí llena de dolor y de tensión, tras haberme tenido que explorar delante de una administrativa y alegando que no tenía nada, cuando me estaba retorciendo de dolor.Lo encontré en el pasillo, y le expliqué que no podía sentarme tranquila a hablar delante de esa mujer y que quería haberle entregado unos documentos; cometí el enorme error de entregarle una carpeta con el escrito que redacté para denunciar los hechos, y por lo que se inició el procedimiento, el escrito que se presentó en el Hospital de Santiago para contar lo sucedido y solicitar cambio de médico de enfermedades raras, y también le entregué el relato que escribí para el periodista y para iniciar una petición de recogida de firmas, para dar a conocer los hechos pidiendo que el procedimiento se quedara en Madrid y que si hubiera alguna otra persona que hubiera sufrido algo similar con el mismo individuo, que se pusiera en contacto conmigo.
En una de las muchas veces que he tenido que ir sola al registro de Plaza de Castilla, a presentar documentos probatorios que enviaban al Juzgado de Violencia –trabajo que el letrado designado pasaba tres kilos de hacer–, conocí un abogado en el metro; nos pusimos a hablar por la dirección a la que yo iba a acudir, y me preguntó por el nombre del denunciado, y me contó que ya sabía quién era, que era conocido en los juzgados y que había tenido más juicios en Madrid, y que tenía buenos abogados porque siempre se quedaba de rositas.
Le dejé mi número y le pedí que por favor me llamara si podía informarme si esos procedimientos fueron por lo mismo que me hizo a mí, o por otros delitos, pero no me llamó y me dijo que eso no podía decírmelo.Haberle entregado toda la verdad por escrito al Dr. Casares fue un error que pagué muy caro, pero la única intención con la que lo hice era para ayudarle a que comprendiera el trauma y la situación que ya llevaba cargando sobre mis espaldas, para que encima me ofrecieran hacerme una histerectomía abdominal total, alegando que es por miomas, cuando eso no se lo creen ni ellos.
Además, decía que si quitaba todo pues ya no tenía que hacer más colposcopias para revisar el VPH y la lesión del CIN 1 que diagnosticó él, como si no se extendiera para otras partes del organismo y de la piel, y precisase tratamiento de igual modo.
El Dr. Casares con las manos temblorosas como de costumbre, cogió los papeles y le pedí que por favor no se lo enseñara a nadie; él dijo que solo los iba a leer él y que después me llamaría, y que me los devolvería en la consulta del día 30.Los días siguientes tuve la sensación de que algo no iba a ir bien; el Dr. Casares no llamó, como suele pasar cada vez que dice que va a hacer algo, y luego es todo un misterio sin resolver.Llega el día 30 y yo sigo mal; una señora que conocí en la iglesia, que es maestra, se ofrece a acompañarme al hospital, y la cita era a las 12:35; estábamos allí a las 12:15 pues nada más llegar me tengo que sentar porque ya me empecé a sentir mareada y con el dolor haciendo mella como cada día.Mayte se acercó a preguntar en ventanilla cuando llegamos, porque la máquina no daba ticket; estaba la señora borde a la cual Mayte denominó "bulldog" atendiendo, y ella con educación le preguntó por la cita y la otra con la soberbia que solía hablarme, le respondió que está anulada y que no van a atenderme, que ya estuve allí el día 23.
Entonces, Mayte le enseña el papel y le dice que tengo cita y que me tienen que atender, porque en eso habían quedado conmigo; si no, que me hubiesen llamado para anularla.Hacen unas llamadas, y dicen que me verán cuando puedan pero que no sabrían decirme la hora; mientras Mayte estuvo apuntando todas las preguntas relacionadas a la intervención que quería hacer pero que se me olvidaban con la tensión y estando sola, y para cuando nos hicieron pasar eran las 15:30 sin ningún escrúpulo, no nos piden ni disculpas al entrar, y para colmo estaba el Dr. Ángel Rubio con las administrativas haciendo de escolta, que nada más sentarnos nos dice: "Mi madre se está muriendo y mi hijo se ha intentado suicidar".
Mayte y yo nos quedamos bloqueadas, y supe que tenía que ver mucho con los escritos que le había entregado al Dr. Casares; le dije que lo sentía y que si eso se lo había dicho a todas las que vio durante las horas que estuve esperando, y que tenía una cita para aclarar bien ya el tema de la operación, y que me dieran los papeles; nos dijo que eso era un tema del Dr. Casares, que él ya no estaba ni acreditado para operar por su edad avanzada, y entonces Mayte le pidió que hablase con el Dr. Casares, al que llamó desde el móvil, y le dijo que estaba de guardia, que pasáramos a verle a la urgencia de ginecología sobre las 18:00.
Cuando nos atendió en la urgencia eran ya las 20:00 de la tarde; ya estábamos agotadas y hasta las narices, pero aguantando con prudencia y tratando con educación a todos como siempre he hecho.Al entrar, estaba rodeado el Dr. Casares de enfermeras; creo que les molestó bastante que fuera acompañada y de hecho no se lo esperaban.
Me quiso hacer entrega de los papeles delante de todo el mundo, y su cara era un poema: estaba todo rojo y le temblaban las manos; le dije que se los quedase, que ya no importaba, porque sabía que los había enseñado, que por eso anuló la cita, y porque en vez de ayudarle a empatizar con mi situación, se puso en mi contra y ni siquiera me llamó.
Dicho esto, Mayte empezó a hablar y no paró durante cerca de una hora, preguntando y hablando con él de manera educada; yo aportaba lo que me permitía la situación porque ya ese día estaba muy decepcionada. El Dr. Casares dijo que un absceso nunca se cura si no es con operación, y eso que llevan cinco años de retraso y encima negando que lo que tengo es eso, entre otras miles de cosas, pero eso sigue presente, si no, no me habrían pinchado durante todo el tiempo la ceftriaxona.
Aún así, Mayte consiguió poco más que yo, excepto que dijo que intentarían conservar los ovarios, cuando supuestamente era lo que me iban a extirpar en 2022 y 2023, y no el útero.También dijo que yo estaba peor ahora, y seguía con el tema de los miomas, y yo decía que a las mujeres con miomas le quitaban los miomas, no todo; entonces le pregunté si podía hacerme la revisión de la lesión que vio, y dijo que no, que él ya solo iba a hacer lo que me había dicho.
Tuvimos que salir por una mujer que llegó embarazada, y después me hicieron volver a pasar; Mayte estaba de los nervios y se marchó porque sus padres la necesitaban.
Yo me quedé sola con el Dr. Casares y una enfermera más en otra sala; me exploró y dijo que no veía nada, solo miomas, y me entregó unos papeles para preoperatorio, donde ponía "Histerectomía abdominal total por miomas", y que sin derecho a derivarme a un centro, y que en un plazo máximo de tres meses, cuando sabía que estaba desplazada y que me tenía que ir o perdería la vivienda y la renta que percibía, y que ya llevaba un mes en un hostal al límite esperando por su intervención.
Me dijo que se iba de vacaciones y que volvía el 19 de agosto; me entregó un papel con una cita forzada para volver a hablar con él ese día en su despacho o en la consulta, no sé, la cosa es que salí de allí agotada y muy confundida.
Previamente, la Dra. Encinas, la médico de atención primaria, me había realizado una ecografía en el mismo centro, y con dos compañeros más que eran también especialistas en imágenes, y me vieron una masa en el lado izquierdo que diagnosticaron como "tumoración", y esa masa más otras se han descrito en varios informes como "tumoración abdominal o nódulos rodadores muy dolorosos" por distintos médicos , pero el jefe de gine alegaba ese día y lo repitió hasta el hartazgo, que era un mioma, por que resulta que solo tengo miomas y hemorroides tras todo lo que llevó padecido, el bulto de la rodilla también es un mioma, y todo lo que sea posible con tal de no coger como dijo el primer día que hablamos de " el toro por los cuernos" y contar la verdad, y hacer frente a la situación clínica tan deplorable y lamentable en la que me han ido dejando uno tras otro, con tal de seguir cubriendo las espaldas a muchos compañeros igual de cobardes que él.
Además de Mayte, me acordé que tras el alta del ingreso del mes de Mayo, acudí con un abogado los días 25 y 26 que de buena fe quiso ayudarme, para que pudiera a través de este mediar con los médicos y hacer presión para que me operaran pronto, y con todas las explicaciones pertinentes, obviamente expuso la situación vejatoria y denigrante que me hicieron pasar en el ingreso cuando la Dra. Dione me mandaba ir al despacho del ginecólogo y después me acusaba de acosarles, o de darme a la fuga llamando a seguridad, entre otras cosas como lo recogido en los informes que nada tenían que ver con lo grave y urgente de la situación.
En esta ocasión, nos atendió una señora medio chiflada llamada Eugenia, que era la presidenta de la Asociación de alzheimer si no me equivocó, y llegué hasta ella a través del cura que durante el ingreso vino cada día, incluso sin yo pedírselo y él vió como una enfermera que cada tarde me rompía la vía me trataba de un modo humillante y vejatorio sin motivo.
A la señora en cuestión, lo que le decía el abogado le importaba un rábano y lo que me ocurría a mí más todavía. Cuando le dije que la Dra. de cabecera , era la que habló con el médico para que me dejasen ingresada unos días más hasta hablar con el jefe de gine, me dijo que no le hablase de esa doctora por qué se le ponía la piel de gallina, ya que su padre murió tras haberle recetado un motilium, y empezó a hacer como que lloraba y que estaba muy afectada, ella mato a mí padre, llegó a decir, y yo y el abogado no dábamos crédito, sabíamos que era otro show para ningunearme y restarle toda la importancia a la situación.
Nos prometió hablar con la jefa de atención al paciente, y después llamarnos pasadas las fiestas del 27 de Mayo, día en que los militares celebran su día por todo lo alto delante de una Virgen, a la cual no sé ni cómo se atreven a mirarle con la cabeza tan alta, y el pecho tan hinchado de orgullo cuando son capaces de ser cualquier cosa, menos de ser humanos y sinceros. Nunca sonó el teléfono y ya no era algo que me fuera a sorprender, el abogado también les dejo el suyo pero a él tampoco lo llamaron por aquel entonces.
Retomando lo anterior, el jefe de gine me hace entrega de los papeles y pasan las semanas y mientras todos están de vacaciones, yo tengo que ir a urgencias por los síncopes por el dolor, y los sangrados.
En una de esas asistencias acudí al Hospital de Fuenlabrada, creo que ya había acudido previamente al hospital pero esa noche había una ginecóloga la Dra. Decane.
Pero lo que ocurrió, aquel día es que estando en ginecología, me atendió ella de muy mala gana y con muy malas formas, así que pedí si podía atenderme otro médico, y me dijeron que esperase para que pudieran verme otro por qué estaban en paritorio.
Tras una espera de más de hora y media, me llamaron de nuevo para pasar a la consulta de urgencias de Gine, y resulta que no era ginecóloga si no psiquiatra, y me empezó a decir que quería saber que me ocurría por qué le había llamado la Dra. Decane, yo no daba crédito y estaba ya bastante cansada de estar allí, sin analgesia, sin atención por lo orgánico, como ese día llevaba una carpeta con documentos, le mostré a la psiquiatra Yasmine, el escrito que redacte en está misma plataforma contando la verdad de lo que me estaban haciendo, y entonces ella que se tomó interés por leerlo, me dijo que era: "repugnante" lo que que me estaba pasando y con cara de comprensión me dijo que iba a hablar con la ginecóloga, que esperase un poco.
Resulta que cuando llega con la ginecóloga, me hacen un abordaje las dos, alegando que necesito pasar a la zona de psiquiatria de agudos, una puerta que está totalmente blindada en la urgencia, y le respondí que no iba a ir a ningúna zona de psiquiatría, por qué venía con una inflamación pélvica y con hemorragias.
Muy molesta ya por la situación, me acerqué a la ventanilla y solicité hablar con el médico encargado de la guardia, y mientras escribía una reclamación a la Dra. Decane, recuerdo que insistieron incluso intentando forzarme a acercarme a la zona de psiquiatria, y me tuve que apartar de la psiquiatra y de la ginecóloga, por qué venían a por mí, y su intención era encerrarme en contra de mi voluntad y en consecuencia desacreditar cualquier problema orgánico.
Algo que consiguieron hacer tras un buen guión que se montaron, cuando me ingresaron algunas semanas más tarde en Medicina Interna. Esa noche no pudieron montar el circo, por qué me quedé bien cerca de dónde estaban los pacientes en la sala de espera, y para cuando llegó el jefe de la guardia y me reuní con él, tanto una como otra habían desaparecido.
Hablé con él y grabe la conversación, que no tiene desperdicio pero vamos lo que estaba más que claro antes de la salvajada que hicieron con el ingreso involuntario, es que en ese Hospital ya la idea de encerrarme tras leer el escrito del cual no me arrepiento, por qué nada de lo que he dicho es falso, ni es inventado, no como lo que hacen ellos que necesitan crear un nuevo guión inventando, falsos diagnósticos, provocar tensión, injuriar y calumniar, para desacreditar mi lucha y para dejarme así sin defensa alguna, ni motivo de intervención tras las secuelas y las negligencias que llevo soportando desde el año 2021.
Para cuando llegó el día 19 de Agosto, me puse en contacto con el jefe tras una llamada previa a su despacho y me dijo que estaba esperando para que lo llamasen para entrar en quirófano, pero que me acercará al hospital y que si salía antes de las 15:00 o si podía atenderme después que ya me llamaría. Fui al hospital y pregunté por él y me dijeron que no sabían dónde estaba y hasta las 16:00 esperé sin que me diera señales de vida.
Al día siguiente, me dice otra vez que vaya pero que ese día estaría en urgencias, que allí me podía ver y que si no, pues que podríamos hablar en el despacho el día 21 con más calma.
El día 21 acudí nuevamente al hospital, y no estaba en su despacho, me acerqué a las urgencias y allí me dicen que estaba saliente de guardia, que estuvo esperando por alguien pero que se había marchado, eran las 11;30 de la mañana, me empecé a sentir muy agobiada con la actitud y el desprecio con el que estaba siendo tratada de manera sistemática, por lo que pedí hablar con algún compañero de él que pudiera preguntarle cuando quería que acudiese al hospital, por qué ya llevaba esperando todas sus vacaciones y el tiempo para mí era muy importante, además de mi salud.
Entonces, salió a hablar el Dr. Rubio, el mismo que nos tomó por idiotas el día 30 de Julio a Mayte y a mí, y me dice tan tranquilo sosteniendo su teléfono móvil, y acercándose a mí cara: "Dr. Aquí está la paciente, dígale lo que le tengas que decir " ; y entonces el muy valiente, me dijo a través del móvil de su compañero estás palabras : " Han surgido cosas y me he tenido que ir del hospital, yo no voy a atenderte más así que si quieres que te atiendan, vuelve a las consultas y que te vean otros compañeros".
Acto seguido, el Dr. Rubio me dijo: " Ya te has enterado". Entró en la urgencia y me cerró la puerta de un portazo, me entró una angustia tremenda y no podía reaccionar, me fui a la ventanilla para triarme y poder hablar con el médico, tenía los papeles para la operación y ahora de una manera tan despreciable, me estaba haciendo esto, sin ni siquiera tener el valor de mirarme a los ojos y decirmelo. A las 17:00 de la tarde, aún no me habían ni pasado y sabía que era mejor largarse por qué ellos estaban actuando de manera disuasoria para que yo me fuera sin atención, y sin ninguna solución.
Entre tanto, el dinero se me empezaba a gastar para el alojamiento e iba buscando algún recurso económico para poder seguir luchando por mi salud mientras se decidían a operarme de una santa vez, iba a hablar con la T. Social pero no me ayudaban y la situación se empezó a complicar demasiado.
Pocos días después, el dolor y los síntomas pélvicos, me hicieron sincopar en la recepción del hostal y la misma empleada con su marido, me acercaron en coche a urgencias del Hospital Gómez Ulla.
Ese día estoy segura que el jefe estaba de guardía pero solo me atendió el Dr. Daniel y él me hizo una exploración dónde yo no paraba de llorar del dolor, hasta que terminó por llamar a seguridad para que me sacarán del hospital, estuve hablando con un señor que incluso habló con los de seguridad.
Terminé en la urgencia general, dónde me hicieron una radiografía y tenía un tumor en el tobillo izquierdo, el lado que no me funciona y por el que supuestamente me enviaron a la unidad del depredador, pero el médico que me atendió después de darme el alta llamó a la Policia Nacional, estando ya fuera del recinto de urgencias, esperando por un conocido taxista que iba a venir a recogerme, y yo una vez más alucinando con la persecución continua que se ha generado hacía mi persona, cuando los que cometen delitos y bastantes graves, son otros y no yo.
En vista de todo ese abuso de autoridad, grabé cada situación de amenaza e intimidación que sufría sin motivo, o al menos que yo lo conociera previamente. Cuando mi comportamiento no era agresivo, ni vejatorio, ni se me escapaba ningún insulto por muchas ganas que tuviera en algunos momentos.
Seguiré en breve ampliando el relato, si no me lo permite aquí por la extensión continuaré en las actualizaciones. Y me gustaría informar, que está petición ha sido denunciada y que han prohibido desde Change. org que se puedan escribir comentarios, además de retirar los que ya estaban, también quitan alguna que otra firma. Pero eso no va a impedir que siga adelante con lo que inicie con tanto esfuerzo, y con todo el daño que me están haciendo injustamente.
Os agradezco muchísimo vuestro apoyo y aunque no pueda ya leer vuestros comentarios, se que cada firma aportada y las que están por llegar, es un grito más que clama justicia y que dice: ¡BASTA YA!. Ojalá que en este año que acabamos de iniciar, pueda ver la luz al final del túnel de una vez por todas.

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Petición creada en 10 de febrero de 2024

