COVID-19: Es momento de restringir al máximo la presencialidad educativa

La causa

Sr. Presidente de la Nación

Dr. Alberto Fernández

Los firmantes de esta petición, padres, madres, docentes, alumnos e integrantes de la comunidad educativa expresamos nuestro apoyo a las recientes medidas que ha tomado el gobierno en función de proteger a la población frente a la segunda ola de COVID.
Volver a la fase 3 en los distritos con mayor circulación viral es una medida necesaria para limitar la circulación y transmisión del virus del COVID-19 y sus nuevas cepas.
Nos enorgullece tener un presidente que no especula electoralmente con la salud de la población y que desde el minuto cero de la pandemia ha tomado medidas que han permitido ganar tiempo para recomponer parte del sistema de salud desbastado por el gobierno de Macri. La pandemia macrista ha dejado un país con la mayor deuda externa contraída en su historia, con el sistema productivo destruido, con el Estado saqueado y vaciado y con el tejido social empobrecido. La eliminación del Ministerio de Salud (entre otros) dejó al país indefenso para enfrentar la pandemia del COVID-19. Somos conscientes de todo lo que se ha hecho y de lo que se está haciendo, con los escasos recursos disponibles, que es mucho.
Los desafíos y la gravedad de la hora exigen de una gran cohesión y solidaridad social. El interés general de la sociedad es hoy prioridad. Nadie se salva sólo. Cada ciudadano debe hacer su parte y respetar las disposiciones emanadas del legítimo poder que el Pueblo de la Nación ha depositado en su persona.
Vemos indignados y con preocupación que un sector de la oposición amenaza con “resistir” estas medidas en nombre de un individualismo abstracto y una concepción deliberadamente sesgada de los derechos individuales. No es una actitud irresponsable. Es lisa y llanamente un atentado a la salud pública.
Los últimos días han sido particularmente difíciles y la tendencia es que los contagios están en franca y veloz expansión. Vemos preocupados que en sectores de la salud privada y también pública las guardias están saturadas y los servicios de internación y terapia intensiva comienzan a colapsar en varios lugares. Si bien se ha vacunado a más del 90 % del personal de salud, muchos de ellos muestran signos claros de estrés y agotamiento físico y emocional.
No podemos soslayar la importancia y la prioridad que tiene en este contexto sostener la presencialidad en el sistema educativo y la continuidad en el ciclo lectivo. Pero también vemos preocupados que en los últimos días se han multiplicado los contagios en todos los establecimientos: numerosos cursos, grados y burbujas han debido aislarse por contagios o por contactos estrechos. La decisión de comenzar el ciclo lectivo, con distintas modalidades de presencialidad según los distritos, se tomó en un momento en el que la curva de contagios había descendido y se encontraba en cierta meseta, a comienzos del mes de febrero. Pero advertimos que sostener el mismo esquema en el actual contexto en el cual tenemos cada día un récord de contagios y de fallecimientos implica un riesgo de enormes proporciones. Hasta el miércoles 7 de abril llevamos contabilizados 16 trabajadores de la educación fallecidos en menos de un mes. Niñas, niños, docentes y familiares que los acompañan usan el transporte público, principal vector para la diseminación del virus y se han convertido en los grupos etarios que más han aumentado sus tasas de contagio en las últimas semanas. Las medidas preventivas y los cuidados especiales en este contexto consideramos que resultan insuficientes frente a la presencia de nuevas cepas que multiplican la capacidad de contagio. El virus ya está golpeando fuertemente en nuestras escuelas y en nuestras familias. Creemos que es el momento de restringir al máximo la presencialidad en las escuelas por algunas semanas y dar continuidad pedagógica a las actividades de enseñanza y aprendizaje por otros medios. Sabemos, además, que en las próximas semanas es crucial limitar al máximo la circulación del virus hasta terminar de vacunar a toda la población de riesgo. Esta medida complementará a las ya tomadas acertadamente y tendrá un impacto simbólico y práctico en la percepción social de la gravedad de la situación que estamos viviendo.
Señor presidente, sabemos que no va a dudar en tomar nuevas medidas de ser necesario. Sepa que la sociedad en su enorme mayoría las apoya y lo apoya a usted y sabe valorar lo excepcionalmente necesarias que son. Sepa que tiene en esta patriada el apoyo de todo el pueblo y que un puñado de terroristas y especuladores abyectos que atentan contra la necesaria solidaridad que reclama el momento, por más poder económico y mediático que tengan, no podrán torcerle el brazo a todo un país decidido a enfrentar con responsabilidad esta crisis global sin precedentes.
Cuente con nosotras, nosotros y nosotres.

Esta petición consiguió 878 firmas

La causa

Sr. Presidente de la Nación

Dr. Alberto Fernández

Los firmantes de esta petición, padres, madres, docentes, alumnos e integrantes de la comunidad educativa expresamos nuestro apoyo a las recientes medidas que ha tomado el gobierno en función de proteger a la población frente a la segunda ola de COVID.
Volver a la fase 3 en los distritos con mayor circulación viral es una medida necesaria para limitar la circulación y transmisión del virus del COVID-19 y sus nuevas cepas.
Nos enorgullece tener un presidente que no especula electoralmente con la salud de la población y que desde el minuto cero de la pandemia ha tomado medidas que han permitido ganar tiempo para recomponer parte del sistema de salud desbastado por el gobierno de Macri. La pandemia macrista ha dejado un país con la mayor deuda externa contraída en su historia, con el sistema productivo destruido, con el Estado saqueado y vaciado y con el tejido social empobrecido. La eliminación del Ministerio de Salud (entre otros) dejó al país indefenso para enfrentar la pandemia del COVID-19. Somos conscientes de todo lo que se ha hecho y de lo que se está haciendo, con los escasos recursos disponibles, que es mucho.
Los desafíos y la gravedad de la hora exigen de una gran cohesión y solidaridad social. El interés general de la sociedad es hoy prioridad. Nadie se salva sólo. Cada ciudadano debe hacer su parte y respetar las disposiciones emanadas del legítimo poder que el Pueblo de la Nación ha depositado en su persona.
Vemos indignados y con preocupación que un sector de la oposición amenaza con “resistir” estas medidas en nombre de un individualismo abstracto y una concepción deliberadamente sesgada de los derechos individuales. No es una actitud irresponsable. Es lisa y llanamente un atentado a la salud pública.
Los últimos días han sido particularmente difíciles y la tendencia es que los contagios están en franca y veloz expansión. Vemos preocupados que en sectores de la salud privada y también pública las guardias están saturadas y los servicios de internación y terapia intensiva comienzan a colapsar en varios lugares. Si bien se ha vacunado a más del 90 % del personal de salud, muchos de ellos muestran signos claros de estrés y agotamiento físico y emocional.
No podemos soslayar la importancia y la prioridad que tiene en este contexto sostener la presencialidad en el sistema educativo y la continuidad en el ciclo lectivo. Pero también vemos preocupados que en los últimos días se han multiplicado los contagios en todos los establecimientos: numerosos cursos, grados y burbujas han debido aislarse por contagios o por contactos estrechos. La decisión de comenzar el ciclo lectivo, con distintas modalidades de presencialidad según los distritos, se tomó en un momento en el que la curva de contagios había descendido y se encontraba en cierta meseta, a comienzos del mes de febrero. Pero advertimos que sostener el mismo esquema en el actual contexto en el cual tenemos cada día un récord de contagios y de fallecimientos implica un riesgo de enormes proporciones. Hasta el miércoles 7 de abril llevamos contabilizados 16 trabajadores de la educación fallecidos en menos de un mes. Niñas, niños, docentes y familiares que los acompañan usan el transporte público, principal vector para la diseminación del virus y se han convertido en los grupos etarios que más han aumentado sus tasas de contagio en las últimas semanas. Las medidas preventivas y los cuidados especiales en este contexto consideramos que resultan insuficientes frente a la presencia de nuevas cepas que multiplican la capacidad de contagio. El virus ya está golpeando fuertemente en nuestras escuelas y en nuestras familias. Creemos que es el momento de restringir al máximo la presencialidad en las escuelas por algunas semanas y dar continuidad pedagógica a las actividades de enseñanza y aprendizaje por otros medios. Sabemos, además, que en las próximas semanas es crucial limitar al máximo la circulación del virus hasta terminar de vacunar a toda la población de riesgo. Esta medida complementará a las ya tomadas acertadamente y tendrá un impacto simbólico y práctico en la percepción social de la gravedad de la situación que estamos viviendo.
Señor presidente, sabemos que no va a dudar en tomar nuevas medidas de ser necesario. Sepa que la sociedad en su enorme mayoría las apoya y lo apoya a usted y sabe valorar lo excepcionalmente necesarias que son. Sepa que tiene en esta patriada el apoyo de todo el pueblo y que un puñado de terroristas y especuladores abyectos que atentan contra la necesaria solidaridad que reclama el momento, por más poder económico y mediático que tengan, no podrán torcerle el brazo a todo un país decidido a enfrentar con responsabilidad esta crisis global sin precedentes.
Cuente con nosotras, nosotros y nosotres.

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Petición creada en 10 de abril de 2021