CARTA ABIERTA - PARQUE NACIONAL DEL GRAN ROSARIO MANUEL BELGRANO

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CARTA ABIERTA AL SR. PRESIDENTE DE LA NACIÓN

 

En la ciudad de Rosario, en el  Día de la Bandera Nacional 

en Conmemoración de los 200 años del fallecimiento del Gral. Manuel Belgrano 

20 de junio de 2020, Año de Belgrano

 

Sr. Presidente de la Nación

Dr. Alberto Fernández:

En esta fecha las ciudadanas y los ciudadanos de la Ciudad de Rosario tenemos como tradición celebrar con alegría nuestra bandera, recordando colectivamente en el Monumento, frente al magnífico Paraná, sus islas y humedales, la escena en que Manuel Belgrano, contemplando un límpido cielo celeste, imaginó el máximo símbolo patrio.

Hoy ese mismo cielo se ha visto cubierto por masivas columnas de humo tóxico. Hoy los rosarinos y las rosarinas no tenemos nada que celebrar. Luego de exactamente tres meses de cuarentena, que la Ciudad cumplió de manera ejemplar, no podemos salir de nuestras casas, no podemos siquiera abrir nuestras ventanas.

Como Ud. ya sabe, desde hace más de diez años la ciudadanía viene padeciendo el humo de los incendios en los humedales del Delta del Paraná. Dichos incendios son el efecto directo de la quema de pastizales en terrenos mayormente fiscales, que la vecina Provincia de Entre Ríos alquila a privados que los utilizan con fines agropecuarios, los cuales resultan no solo incompatibles con las particularidades de ese ecosistema, sino que producen año a año una destrucción sostenida del mismo.

Los daños masivos a la salud de la población han sido denunciados una y otra vez, sin que las demandas hayan llegado jamás a algún tipo de solución satisfactoria. Las quemas continúan, de hecho empeoran, y nuestro derecho constitucional a la vida es vulnerado sistemáticamente por una larga y compleja cadena de actores que van desde quien comienza el incendio hasta los funcionarios, legisladores, fiscales, jueces y empresarios que obtienen jugosos beneficios de toda índole a costa del avance de un ecocidio, que por cierto nos incluye a los y las ciudadanos que también somos parte del ecosistema.

En este amplio espectro de complicidades, el Estado, a través de sus funcionarios, por acción u omisión, se vuelve partícipe en el ejercicio de una economía de muerte y ecocidio en sus relaciones gubernamentales.

Hoy las dimensiones de esos efectos transfiguran la escena de un cielo resplandeciente bajo el cual Belgrano fundamentalmente defendió la vida y el futuro de la Patria. No queremos entregar ni la vida ni el futuro de la Patria. Para ello necesitamos que se tomen resoluciones que den cuenta de la dimensión de lo que está en juego: la vida misma.

En este sentido, las islas frente a la ciudad de Rosario y su zona metropolitana constituyen un patrimonio natural único e irremplazable. Sus humedales son un verdadero pulmón para el aire de toda la región, absorben el CO2, producen oxígeno y filtran el aire amenazado por la contaminación de vehículos y actividades industriales. Son también un poderoso filtro para las aguas de toda la cuenca de este sector del Paraná a la que se vuelcan los efluentes domiciliarios, sin tratamiento en general, y los residuos contaminantes de gran cantidad de fábricas de toda la zona y río arriba, junto a los agrotóxicos utilizados en los campos que, por filtración, terminan en su cauce.

Por otro lado, la presencia de esta maravilla natural junto a una zona metropolitana está en riesgo por la creciente actividad náutica y turística y la posibilidad, siempre latente desde la construcción del puente Rosario-Victoria, de que en un futuro se puedan desarrollar allí emprendimientos inmobiliarios de gran envergadura, lo cual representaría otra faceta más en el proceso de destrucción de este ecosistema. Las islas son un lugar de recreación para los y las habitantes de la zona, constituyen un lugar de gran potencial turístico, especialmente si se lo piensa como área de preservación del ecosistema existente, pero esto debe ser adecuadamente regulado y administrado, y no reproducir los abusos de poder que todos ya conocemos.  

Por todo esto, los ciudadanos de la Ciudad de Rosario abajo firmantes le solicitamos que disponga la intervención de las autoridades nacionales competentes para la creación de un Parque Nacional, que contemple y convoque a las organizaciones sin fines de lucro que se han abocado a la defensa del Paraná y sus islas, que dé protección definitiva a las islas de la región y que administre las actividades turísticas, recreativas y de vivienda, dando prioridad a la preservación y recuperación del entorno natural.

Que 2020, el Año de Belgrano, sea el año en que se renueva el compromiso con la defensa de la vida y el futuro de la Patria mediante la creación del Parque Nacional del Gran Rosario "Manuel Belgrano". Que éste sea un símbolo y una materialización de esa intención que pueda ser conmemorado por generaciones futuras.