Indulto para el Guardia Civil del SEPRONA Antonio Castillo, condenado por hacer su trabajo

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El Guardia Civil del SEPRONA de Gandía Antonio Castillo ha sido sancionado con una pena excesivamente rigurosa por querer cumplir con su trabajo por encima de todo.

El Guardia Civil del SEPRONA de Gandía Antonio Castillo, firmemente comprometido con la defensa del medio ambiente, ha sido condenado a una pena de 9 meses de prisión por falta de respeto a su Cabo primero durante una discusión. 

Esta discusión tuvo lugar hace más de cuatro años, cuando prestando servicio ambos descubrieron un vertido y el Cabo primero ordenó abandonar el lugar sin investigar el posible delito ecológico. 

Antonio no compartía esta decisión y en el transcurso de la discusión, que fue subiendo de tono, llamó a su superior “inepto” e “inútil” por negarse a hacer su trabajo. Las malas relaciones entre ambos ya habían empezado muchos años atrás cuando el Guardia Civil Antonio Castillo inició una investigación sobre la muerte por electrocución de 35 aves rapaces en tendidos eléctricos, pero sólo encontró impedimentos y hostilidades por parte de su superior.

Es incomprensible para la sociedad que un Guardia Civil del SEPRONA que trataba de cumplir con su deber profesional sea condenado a prisión. No se entiende que no se sancione disciplinariamente al Cabo y, en cambio, se le castigue a él por una simple falta de respeto y que, por ello, pueda acabar entre rejas.

Antonio Castillo ha pedido disculpas públicamente al Cabo primero por su salida de tono. En este momento, una Sentencia condenatoria tan grave no guarda proporción con la trascendencia de los hechos ni tiene ya ningún sentido. Que Antonio tenga que sufrir la condena de prisión, cuando ya se ha ocasionado tanto malestar para su salud y estabilidad psicológica y emocional, y hasta para su familia, amigos y allegados, es una injusticia.

Firma para solicitar el total indulto de la pena de prisión impuesta o su reducción al mínimo posible, o en su caso, su total conmutación por servicios a la comunidad. No podemos dejar que una persona decente vaya a la cárcel por querer cumplir con su deber de forma correcta.