Respeten mi derecho a encargo luego de 26 años trabajando en Servicio Geológico Colombiano

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Mi nombre es Yolanda Sanabria y soy ingeniera mecánica. Desde hace 26 años trabajo en el Servicio Geológico Colombiano (SGC), antes conocido como Ingeominas. Mi llegada a la entidad, hace un par de décadas, no fue tan sencilla como se esperaría. En ese entonces me presenté a un concurso para ocupar un puesto y, a pesar de ser la candidata con el puntaje más alto en la convocatoria, no me otorgaron la vacante.

Luego de una tutela que fue revisada por la Corte Constitucional y falló a mi favor, logré comprobar que en dicha convocatoria me discriminaron por ser mujer y por esta razón no me otorgaron el puesto al que había aplicado. Así, me convertí en la primera mujer en demostrar legalmente que sufrió de discriminación de género y senté un enorme precedente en el país. Con el fallo de la tutela, Ingeominas, ahora el SGC, tuvo que reconocer que fui la mejor candidata en la convocatoria y por lo tanto, me otorgaron el puesto. Desde entonces he trabajado en diferentes áreas y divisiones de la entidad.

Los servidores públicos de carrera que hemos ganado nuestros puestos por concurso, es decir que tenemos una carrera administrativa, tenemos derecho a aspirar a ascensos transitorios, mejor conocidos como encargos, cuando hay vacantes disponibles, para así ocupar un cargo superior y por ende recibir un mejor salario.

Así las cosas, hace mas de un año con la provisión de un cargo se movió la escalera y tres de mis compañeros fueron encargados en empleos superiores a los que son titulares y quedó disponible una vacante para mí. Sin embargo, fue una gran sorpresa, cuando se informó que yo no cumplía los requerimientos para el ascenso transitorio mediante encargo. Esta excusa de la Oficina de Talento Humano del SGC me pareció muy sospechosa, ya que en otras oportunidades yo he cubierto vacantes temporales del mismo o incluso mayor grado al que estaba aplicando. Además, el rechazo coincidió temporalmente con mi entrada a la junta directiva del sindicato.

De toda el área en la que trabajo, yo soy la trabajadora de menor cargo, a pesar de los 26 años de experiencia en el SGC. Soy la única ingeniera mecánica y tengo protección reforzada por estar pronta a pensionarme, por lo cual la posibilidad de acceder a otros encargos es remota. Sin embargo, la entidad NO tuvo en cuenta ninguno de estos aspectos, ni mucho menos mi experiencia o mis méritos para el cargo. El SGC decretó la convocatoria para ese encargo como desierta, así que terminó vinculando provisionalmente a una contratista.

Con semejante injusticia, radiqué una queja ante la Comisión de Personal del SGC y ante su negativa escalé el caso a la Comisión Nacional del Servicio Civil. Esta última falló a mi favor y le ordenó al SGC que debe repetir el proceso de provisión del cargo y tenerme en cuenta como candidata. Para esto, les dio un plazo de 15 días.

Ya venció el término perentorio y el SGC aún no ha acatado la orden. Han ignorado por completo mis derechos laborales como funcionaria pública y me han negado la posibilidad de mejorar mis condiciones laborales.

Por eso, hoy les pido ayuda para que mi caso resuene y así desde la ciudadanía sentemos otro precedente histórico en esta entidad. Ni la afiliación sindical, ni el género, ni mucho menos la edad pueden ser impedimentos para que un trabajador tenga derecho a participar de un proceso de encargo transparente.

¡Así que les agradecería su apoyo y su firma para lograr que el SGC acate la orden de la Comisión Nacional del Servicio Civil y respete mi derecho a un encargo!

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