Victoria

No al cierre de la Clínica de Lactancia Materna de la Residencia

¡La petición ha conseguido su objetivo gracias a 7.650 firmas!


Hemos sabido que el Servicio Cántabro de Salud ha decidido prescindir de la Clínica de Lactancia que funcionaba en la Residencia Cantabria. Así, discretamente y sin apenas ruido, se deja a las recientes madres desprovistas de un recurso que venía dando frutos enormemente trascendentes: salvando decenas, cientos de lactancias, que en un determinado momento estuvieron en peligro de ser abandonadas de manera precoz.

Para ponernos en situación: los primeros momentos entre una mamá y un bebé, mientras se establece la lactancia, son enormemente delicados. Existen multitud de factores que pueden desequilibrar la balanza, y contar con información y asesoramiento adecuados es un asunto de vital importancia. Cierto es que las y los profesionales sanitarios que atienden en planta cuentan cada vez con una mejor formación al respecto. Pero, ¿qué ocurre con los casos difíciles? ¿Qué sucede una vez que la madre que acaba de dar a luz recibe el alta y se va a su casa, y continúan los problemas? La realidad es que la atención primaria muchas veces adolece de una falta de formación específica muy significativa, cuando no, directamente, de un desinterés considerable. No es infrecuente que la solución ofrecida sea, directamente, recomendar el abandono de lo que se ve como un esfuerzo gratuito, amamantar, existiendo el recurso siempre disponible de la leche de fórmula.

De nada sirve que se empleen fondos públicos para editar folletos, a distribuir entre las mujeres embarazadas, que recojan las recomendaciones oficiales de la Organización Mundial de la Salud y de la Asociación Española de Pediatría (que no son otras que fomentar la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, complementada con otros alimentos hasta los 2 años, y después de eso, hasta que la mamá y el bebé lo deseen) si luego se abandona a las madres con problemas a su suerte, y se hace desaparecer un recurso de apoyo puntero, que debería haber sido ejemplo para otras Comunidades Autónomas, liderado por una profesional de reconocido prestigio, en lugar de asegurar su continuidad y trabajar para mejorar su servicio.

Resulta estéril y vacuo que las autoridades sanitarias lancen un discurso de apoyo a la lactancia materna que se queda en eso, en palabras, y luego se sorprendan de las bajas tasas de continuidad y los pocos casos de lactancias prolongadas hasta los 2 años recomendados, muchas veces a costa de la determinación de mujeres que se resisten a abandonar a pesar de arrastrar molestias no tratadas y del esfuerzo de asociaciones que ofrecen su apoyo de manera voluntaria. Pero no se puede delegar las obligaciones propias del sistema público en la buena voluntad de madres y comadres. Porque las voluntarias no pueden extender recetas, ni realizar pruebas y análisis, ni a veces manejan los últimos datos disponibles en los circuitos científicos.

Está de más enumerar aquí las virtudes de la lactancia materna, que son de sobra conocidas, y que evitan a largo plazo muchos problemas de salud tanto a las madres como a los niños y niñas que han lactado. De ahí que se esté renunciando a una ganancia mayor a largo plazo por un exiguo ahorro momentáneo. Sería aconsejable que desde la dirección correspondiente revisasen esas cuentas desde esta nueva perspectiva, si es que continúan empeñados en entender desde el punto de vista monetario el íntimo acto de amamantar, algo que va mucho más allá de las frías cifras y de los balances cuantificables en euros.

Para eso contábamos en Cantabria con un recurso específico, la Clínica de Lactancia; que, desde algún despacho, como triste propósito de Año Nuevo, se han apresurado en hacer desaparecer. Firma esta petición y pide conmigo al Gobierno de Cantabria que mantenga la Clínica de Lactancia Materna.  

Gracias.



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María Rivero Abascal necesita tu ayuda con esta petición «Servicio Cántabro de Salud: No al cierre de la Clínica de Lactancia Materna de la Residencia». Únete a María y 7.649 personas que ya han firmado.