NUESTROS LEGISLADORES NO PUEDEN HACER SU TRABAJO BASÁNDOSE EN SUS CREENCIAS RELIGIOSAS

Cómo bien dijo el senador Naidenoff durante el debate por la aprobación de la interrupción voluntaria del embarazo el día 8 de Agosto “Vaya si tengo fe y me aferro a la fe, pero diferencio mi fe del Estado laico. Respeto las creencias pero pertenecen a mi fuero íntimo. Una creencia no puede imponerse al conjunto de la sociedad".
Las convicciones religiosas de los legisladores no pueden decidir nuestro destino.
Históricamente la Iglesia se opuso a:
1853: abolición de la esclavitud
1884: educación pública
1888: matrimonio civil
1947: voto femenino
1987: divorcio vincular
2006: educación sexual integral
2010: matrimonio igualitario
2018: aborto legal
Nuevamente vuelve a existir en nuestro país una profunda fractura entre la ley vigente y la realidad social. Y se debe en gran parte a la confusión entre la Iglesia y el Estado.
NECESITAMOS UN ESTADO LAICO YA!