

La relación entre entorno físico y salud mental está sólidamente respaldada por la evidencia científica, pero sigue infravalorada en el diseño de algunas ciudades. Diversos estudios han demostrado que el acceso a la naturaleza no solo mejora la calidad de vida, sino que actúa como un potente factor protector frente al riesgo de daño psíquico. En este contexto, empieza a cobrar relevancia una pauta concreta, conocida como la regla del 3-30-300, que define tres condiciones mínimas que deberían cumplirse en cualquier entorno urbano para favorecer el bienestar emocional de sus habitantes.
José Luis Marín, psiquiatra: “Si tu casa no cumple la regla del 3-30-300, el riesgo de sufrir malestar o sufrimiento psíquico puede multiplicarse por siete”
Según el Dr. José Luis Marín López, psiquiatra y psicoterapeuta con una trayectoria profesional de más de 40 años y reconocido por su visión integradora de la psiquiatría, la psicoterapia y la medicina psicosomática, el incumplimiento de esta regla “multiplica hasta por siete el riesgo de presentar sufrimiento psíquico otra vez”, explica en el pódcast.