VULNERACIÓN DEL DERECHO A AMAMANTAR POR INGRESO DEL BEBÉ EN UNIDAD DE CUIDADOS INTENSIVOS

El problema

HECHOS:

Este escrito pretende formalizar una queja a la Aseguradora Sanitas (Grupo BUPA) debido a la situación personal vivida desde el momento del parto de mi hija el pasado 21 de diciembre de 2016 en la Clínica Nuestra Señora del Rosario en Madrid. Quería agradecer al personal sanitario de la Clínica por el trato recibido y los cuidados que han dado a mi hija durante las 24 horas del día, supliendo con su cariño el que mi marido y yo no podíamos darle durante nuestra ausencia. Quiero aclarar que esta petición está destinada a la aseguradora Sanitas.

Al día siguiente de nacer fue ingresada en la unidad de cuidados intensivos con diagnóstico de “probable sepsis“. En ese momento yo también me encontraba ingresada. Actualmente, a día 2 de enero de 2017 permanece en esta unidad. Mi alta fue firmada el día 24 de diciembre y desde ese día, tanto yo como mi marido, hemos pasado una media de 14-16 horas en el hospital con el propósito de amamantar a nuestra hija. Debido a la corta periodicidad de las tomas en bebés de esta edad nos ha sido imposible dejar el hospital pues los horarios de amamantación son cada tres horas sin ser estos horarios fijos pues dependen de la demanda del bebé. Solo nos hemos ausentado al final del día y por la necesidad de descansar, pues nos era imposible permanecer en estas condiciones durante las 24 horas del día lo que hubiera sido nuestro deseo.

El día 23 de diciembre a las 14:02 de la tarde contacté con Sanitas vía telefónica a través del número 902 102 400 (duración de la llamada 16 minutos y 17 segundos) para solicitar la ampliación de mi estancia en el hospital como consecuencia de la permanencia de mi hija en la unidad de cuidados intensivos y para garantizar mi recuperación total durante el post parto dadas las especiales circunstancias derivadas del ingreso del bebé. La respuesta que me fue dada es que a partir del cuarto día no existía cobertura para la madre en este tipo de situaciones.

El hecho de que se me hayan negado las condiciones materiales, una habitación, durante el tiempo en que mi hija está ingresada, ha tenido como consecuencia que mi recuperación esté siendo mucho más lenta y dolorosa. Por un lado, a nivel físico la recuperación está siendo muy dura pues permanezco sentada la mayor parte del día durante todas estas horas, no consigo dormir nada entre las tomas al no poder estar tumbada y mi dieta no está siendo del todo apropiada pues tengo que comer en los bares de alrededor. El estar sentada tanto tiempo ha dificultado la mejora de la episiotomía generando dolor y malestar continuo, además de dificultar la recuperación en autonomía pues ando con mucha dificultad debido a la inflamación y siento mucho dolor. Por otro lado, la negación de las condiciones materiales necesarias ha impedido que pueda amamantar a mi hija durante las noches. Tres tomas al menos han tenido que ser realizadas por personal sanitario. Debido tanto, por un lado, a la importancia que para la salud y recuperación física y emocional de mi bebé tiene la lactancia materna, como para mí a nivel emocional, pues en mi proyecto personal de cara a la maternidad siempre quise amamantar, y ante la imposibilidad de hacerlo personalmente durante la noche por la falta de medios proporcionados, he tenido que extraer leche durante todos estos días generando así un dolor añadido a la situación que ya estoy viviendo pues la extracción de la leche es más dolorosa que el amamantar. Debido al agotamiento físico y mental al que me encuentro sometida hay algunos días en los que no consigo sacarme la cantidad de leche que mi bebé ingiere durante la noche lo que ha obligado al personal sanitario a administrarle leche artificial. Esta situación me genera un enorme estrés y ansiedad ante la posibilidad de poder perder la leche imposibilitando así la lactancia.

CONCLUSIÓN:

La falta de sensibilidad mostrada por Sanitas ante una situación ya de por sí dolorosa que es tener a un bebé recién nacido en la UCI desde el segundo día de vida, me ha generado sufrimiento, dolor físico y emocional, además de negar a mi hija el derecho a ser amamantada por su madre. Por último, el tener que estar todo el día en el hospital nos ha obligado a realizar un fuerte desembolso económico que asciende a más 100€ por día entre desplazamiento, aparcamiento y manutención.

Desafortunadamente, esta situación no es un caso aislado si no que es vivida por muchas madres y padres que tienen a sus hijas e hijos ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos por períodos prolongados. Por ejemplo la prematuridad sería una de las primeras causas de internamiento en unidades de cuidados intensivos. A esta causa habría que sumar las cifras referentes a otras complicaciones que pudieran surgir en el momento del parto o en los primeros días de vida que justificaran el ingreso de los bebés en este servicio. Simplemente por prematuridad, los últimos datos recogidos por Instituto Nacional de Estadística que datan de 2012, reflejan 29.122 nacimientos prematuros lo que implica que permanecieron en unidades de cuidados intensivos por largos períodos. Según la Organización de Naciones Unidas, la prematuridad es la principal causa de mortalidad perinatal y de morbilidad infantil. Otros organismos como UNICEF recalcan la importancia de la leche materna como aspecto fundamental en la recuperación de estos bebés y así lo ha publicado en un documento titulado “los bebés nacidos de parto prematuro tienen derecho a ser alimentados con leche materna" y publicado en el Día Internacional del Bebé Prematuro en 2015.

La normativa internacional protege la lactancia materna. El pasado 22 de noviembre, el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ONU) emitió un comunicado en Ginebra en el que reconoce la lactancia materna como un derecho humano para bebés y madres que debe de ser fomentado y protegido. Por su parte, la Constitución Española reconoce y obliga el cumplimiento de los Derechos Humanos ratificados por la ONU.

De esta forma, se ha vulnerado mi derecho a amamantar a mi hija y el derecho de mi hija de ser amamantada por su madre, pues Sanitas me ha negado los recursos materiales necesarios para poder hacerlo, pues una vez se me dio el alta tenía voluntad de amamantarla y actualmente continúo teniendo esta voluntad, y no puedo hacerlo durante todo el día.

PETICIÓN:

1.       Reitero el pedido de que se me conceda una habitación (bien por la póliza del bebé o por la mía propia) durante el período en el que mi hija se encuentre ingresada, pues después de tantos días me encuentro física y emocionalmente agotada

2.       Se revisen y modifiquen los protocolos existentes en este tipo de situaciones con el fin de no vulnerar ningún derecho humano ni de la madre ni del bebé

Esta petición ha conseguido 1043 firmas

El problema

HECHOS:

Este escrito pretende formalizar una queja a la Aseguradora Sanitas (Grupo BUPA) debido a la situación personal vivida desde el momento del parto de mi hija el pasado 21 de diciembre de 2016 en la Clínica Nuestra Señora del Rosario en Madrid. Quería agradecer al personal sanitario de la Clínica por el trato recibido y los cuidados que han dado a mi hija durante las 24 horas del día, supliendo con su cariño el que mi marido y yo no podíamos darle durante nuestra ausencia. Quiero aclarar que esta petición está destinada a la aseguradora Sanitas.

Al día siguiente de nacer fue ingresada en la unidad de cuidados intensivos con diagnóstico de “probable sepsis“. En ese momento yo también me encontraba ingresada. Actualmente, a día 2 de enero de 2017 permanece en esta unidad. Mi alta fue firmada el día 24 de diciembre y desde ese día, tanto yo como mi marido, hemos pasado una media de 14-16 horas en el hospital con el propósito de amamantar a nuestra hija. Debido a la corta periodicidad de las tomas en bebés de esta edad nos ha sido imposible dejar el hospital pues los horarios de amamantación son cada tres horas sin ser estos horarios fijos pues dependen de la demanda del bebé. Solo nos hemos ausentado al final del día y por la necesidad de descansar, pues nos era imposible permanecer en estas condiciones durante las 24 horas del día lo que hubiera sido nuestro deseo.

El día 23 de diciembre a las 14:02 de la tarde contacté con Sanitas vía telefónica a través del número 902 102 400 (duración de la llamada 16 minutos y 17 segundos) para solicitar la ampliación de mi estancia en el hospital como consecuencia de la permanencia de mi hija en la unidad de cuidados intensivos y para garantizar mi recuperación total durante el post parto dadas las especiales circunstancias derivadas del ingreso del bebé. La respuesta que me fue dada es que a partir del cuarto día no existía cobertura para la madre en este tipo de situaciones.

El hecho de que se me hayan negado las condiciones materiales, una habitación, durante el tiempo en que mi hija está ingresada, ha tenido como consecuencia que mi recuperación esté siendo mucho más lenta y dolorosa. Por un lado, a nivel físico la recuperación está siendo muy dura pues permanezco sentada la mayor parte del día durante todas estas horas, no consigo dormir nada entre las tomas al no poder estar tumbada y mi dieta no está siendo del todo apropiada pues tengo que comer en los bares de alrededor. El estar sentada tanto tiempo ha dificultado la mejora de la episiotomía generando dolor y malestar continuo, además de dificultar la recuperación en autonomía pues ando con mucha dificultad debido a la inflamación y siento mucho dolor. Por otro lado, la negación de las condiciones materiales necesarias ha impedido que pueda amamantar a mi hija durante las noches. Tres tomas al menos han tenido que ser realizadas por personal sanitario. Debido tanto, por un lado, a la importancia que para la salud y recuperación física y emocional de mi bebé tiene la lactancia materna, como para mí a nivel emocional, pues en mi proyecto personal de cara a la maternidad siempre quise amamantar, y ante la imposibilidad de hacerlo personalmente durante la noche por la falta de medios proporcionados, he tenido que extraer leche durante todos estos días generando así un dolor añadido a la situación que ya estoy viviendo pues la extracción de la leche es más dolorosa que el amamantar. Debido al agotamiento físico y mental al que me encuentro sometida hay algunos días en los que no consigo sacarme la cantidad de leche que mi bebé ingiere durante la noche lo que ha obligado al personal sanitario a administrarle leche artificial. Esta situación me genera un enorme estrés y ansiedad ante la posibilidad de poder perder la leche imposibilitando así la lactancia.

CONCLUSIÓN:

La falta de sensibilidad mostrada por Sanitas ante una situación ya de por sí dolorosa que es tener a un bebé recién nacido en la UCI desde el segundo día de vida, me ha generado sufrimiento, dolor físico y emocional, además de negar a mi hija el derecho a ser amamantada por su madre. Por último, el tener que estar todo el día en el hospital nos ha obligado a realizar un fuerte desembolso económico que asciende a más 100€ por día entre desplazamiento, aparcamiento y manutención.

Desafortunadamente, esta situación no es un caso aislado si no que es vivida por muchas madres y padres que tienen a sus hijas e hijos ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos por períodos prolongados. Por ejemplo la prematuridad sería una de las primeras causas de internamiento en unidades de cuidados intensivos. A esta causa habría que sumar las cifras referentes a otras complicaciones que pudieran surgir en el momento del parto o en los primeros días de vida que justificaran el ingreso de los bebés en este servicio. Simplemente por prematuridad, los últimos datos recogidos por Instituto Nacional de Estadística que datan de 2012, reflejan 29.122 nacimientos prematuros lo que implica que permanecieron en unidades de cuidados intensivos por largos períodos. Según la Organización de Naciones Unidas, la prematuridad es la principal causa de mortalidad perinatal y de morbilidad infantil. Otros organismos como UNICEF recalcan la importancia de la leche materna como aspecto fundamental en la recuperación de estos bebés y así lo ha publicado en un documento titulado “los bebés nacidos de parto prematuro tienen derecho a ser alimentados con leche materna" y publicado en el Día Internacional del Bebé Prematuro en 2015.

La normativa internacional protege la lactancia materna. El pasado 22 de noviembre, el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ONU) emitió un comunicado en Ginebra en el que reconoce la lactancia materna como un derecho humano para bebés y madres que debe de ser fomentado y protegido. Por su parte, la Constitución Española reconoce y obliga el cumplimiento de los Derechos Humanos ratificados por la ONU.

De esta forma, se ha vulnerado mi derecho a amamantar a mi hija y el derecho de mi hija de ser amamantada por su madre, pues Sanitas me ha negado los recursos materiales necesarios para poder hacerlo, pues una vez se me dio el alta tenía voluntad de amamantarla y actualmente continúo teniendo esta voluntad, y no puedo hacerlo durante todo el día.

PETICIÓN:

1.       Reitero el pedido de que se me conceda una habitación (bien por la póliza del bebé o por la mía propia) durante el período en el que mi hija se encuentre ingresada, pues después de tantos días me encuentro física y emocionalmente agotada

2.       Se revisen y modifiquen los protocolos existentes en este tipo de situaciones con el fin de no vulnerar ningún derecho humano ni de la madre ni del bebé

Los destinatarios de la petición

Sanitas (Grupo BUPA)
Sanitas (Grupo BUPA)
Departamento de reclamaciones

Actualizaciones de la petición