Carlos BonifettiConcepcion, Chile
Apr 15, 2024

ACTUALIZACIÓN N°9

EL TIEMPO APREMIA: DEBEMOS LOGRAR PRONTO LA META PARCIAL DE 10.000 FIRMAS

Para alcanzarlas debemos -los que ya firmamos esta petición-, continuar compartiendo el enlace tanto de la campaña como el de las ACTUALIZACIONES con nuestros contactos y relaciones instándolos a que, a su vez compartan entre los suyos. Una vez lograda es meta enviaremos la lista de firmantes al Ministerio de Obras Públicas y a las autoridades a las que hemos dirigido esta petición. Luego seguiremos a las siguientes metas para alcanzar las 20.000, 30.000 o más firmas.

Debemos modificar nuestra relación con la Naturaleza y ser más conscientes en que nos queda poco tiempo para intentar revertir o ralentizar el calentamiento global y, por tanto, es urgente actuar proactivamente. Hagámonos la pregunta:

« ¿Qué hacemos con la Naturaleza?

Si algunas culturas del pasado sacralizaron la Naturaleza (Natura, de la voz egipcia Necher, quiere decir Dios), los humanos de hoy la maltratan y explotan, lo que cuestiona nuestro sentido del progreso. El naturalista Alexander von Humboldt ya advertía en 1800 “del mal comportamiento de la Humanidad”, “que perturbaba el orden de la naturaleza”. Mucho después, uno de los referentes de la ecología del siglo XX, Ramón Margalef, denunciaba que el hombre se veía frente a la Naturaleza sentado como un rey, explotándola y dirigiéndola sin formar parte de ella. ¿La razón? Según este biólogo, nos desagrada pensar que nuestra vida se halla unida a otras en un destino común vinculado al de la Tierra, en un complejo mecanismo de ataduras íntimas. Si hace veinte años, el premio Nobel de Química, Paul Crutzen, propuso el término Antropoceno (gr. anthropos, ‘humano’), para nombrar la actual época geológica marcada por la incidencia de la actividad humana en los procesos planetarios, hoy se está usando la voz Idioceno (gr. idiotes ‘de uno mismo’), entendiendo por tal quien con su conducta contribuye al aberrante avance hacia el colapso climático-ambiental. Se quiere denunciar así la irracional época en que vivimos, donde los humanos buscan beneficiarse sin atender al bien común. 

Los filósofos proponen substituir el antropocentrismo por un ecocentrismo que acoja a la Tierra con todas sus criaturas, caso de Jorge Riechmann (2022) y su apuesta moral de amor compasivo por el entono, que llama simbioética. A su entender, solo así será posible salvar la Tierra habitándola éticamente desde un holismo moral y evolucionar con ella; no en vano, somos “holobiontes en un planeta simbiótico”[1]. Para este profesor, “lo que conduce al colapso no es, en última instancia, el desequilibrio climático o la escasez de energía: es la escasez de amor” y “sólo si somos capaces de poner en marcha un proceso significativo de conversión al amor (biofilia, cuidado, respeto, cooperación, fraternidad y sorosidad) podemos abrigar esperanzas de evitar lo peor de la catástrofe ecosocial que hemos puesto en marcha”. »

Fuente: https://www.15-15-15.org/webzine/2024/01/11/que-hacemos-con-la-naturaleza/

¡GRACIAS POR VUESTRO APOYO Y POR COMPARTIR ESTA PETICIÓN!

 

Copy link
WhatsApp
Facebook
Nextdoor
Email
X