Salvemos los bellasombra de la plaza Llorenç Villalonga (Palma)

El problema

La plaza Llorenç Villalonga está a punto de perder casi una veintena de bellasombra adultos; árboles de varias décadas que forman parte del paisaje urbano, del confort climático del barrio y de la vida cotidiana de vecinos, vecinas y visitantes.

Desde el civismo, el respeto a nuestras instituciones y al Estado de Derecho, una parte de la ciudadanía, organizada, manifiesta su profunda preocupación ante la decisión municipal de proceder a su tala, basada en informes técnicos internos no contrastados de forma independiente y sin que se haya abierto un proceso real de diálogo técnico y social.

Esta petición se enmarca en el manifiesto vecinal previamente aprobado en asamblea pública y comunicada, en el que se expresa de forma clara y pacífica la voluntad de la ciudadanía de buscar soluciones compartidas, evitando tanto la confrontación como el daño ambiental irreversible.

La seguridad es prioritaria, pero la tala no tiene por qué ser la única respuesta.

Nadie cuestiona la obligación del Ayuntamiento de garantizar la seguridad de las personas.
Lo que se cuestiona es que la eliminación definitiva del arbolado sea presentada como la única alternativa posible, sin haber explorado previamente otras opciones técnicas, proporcionadas y reversibles.

¿Por qué solicitamos la suspensión de la tala?

Porque no se ha llevado a cabo una evaluación independiente, especializada y transparente del estado real de los árboles.

Porque existen medidas provisionales perfectamente viables —como vallado adecuado, gestión diferenciada de usos y accesos, aislamiento de dianas, seguimiento técnico o intervenciones arborícolas específicas— que permiten neutralizar cualquier riesgo alegado de forma inmediata y proporcionada, sin causar un perjuicio ambiental irreversible.

Porque la tala de árboles adultos es una decisión definitiva, mientras que la seguridad puede gestionarse de manera responsable y gradual.

Porque el arbolado urbano maduro constituye infraestructura verde esencial, clave para la salud pública, la adaptación climática y la calidad de vida.

Porque la sustitución por árboles jóvenes no compensa ni ecológica ni funcionalmente la pérdida durante décadas.


¿Qué pedimos, desde el respeto institucional y la corresponsabilidad?

1. La suspensión cautelar de la tala, hasta disponer de una evaluación técnica independiente y completa.

2. La apertura inmediata de una mesa de diálogo técnico-participativa, con representación del Ayuntamiento, especialistas independientes y vecindario.

3. La adopción de medidas provisionales de seguridad proporcionadas, que preserven el arbolado mientras se analizan alternativas de gestión a medio y largo plazo.

4. Transparencia, rigor técnico y participación ciudadana efectiva en las decisiones que afectan al patrimonio verde urbano.

Esto no es una protesta contra las instituciones. Es una llamada a un cambio de paradigma en la gestión de nuestros espacios verdes.

La ciudadanía no pretende bloquear, ni confrontar, ni deslegitimar a la administración pública.
Pretende colaborar, aportar conocimiento, asumir responsabilidades compartidas y contribuir a una ciudad más habitable, resiliente y coherente con los compromisos ambientales y climáticos que Palma ha asumido.

Defender estos árboles es defender el interés general.

Gracias por estar aquí. Gracias por involucrarte. Gracias por cuidar, y por compartir ^.^

#Civismo #Diálogo #ProtecciónDelPatrimonioVerdeUrbano

✍️ Firma esta petición y ayúdanos a abrir una vía de diálogo antes de que la pérdida sea irreversible.

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El problema

La plaza Llorenç Villalonga está a punto de perder casi una veintena de bellasombra adultos; árboles de varias décadas que forman parte del paisaje urbano, del confort climático del barrio y de la vida cotidiana de vecinos, vecinas y visitantes.

Desde el civismo, el respeto a nuestras instituciones y al Estado de Derecho, una parte de la ciudadanía, organizada, manifiesta su profunda preocupación ante la decisión municipal de proceder a su tala, basada en informes técnicos internos no contrastados de forma independiente y sin que se haya abierto un proceso real de diálogo técnico y social.

Esta petición se enmarca en el manifiesto vecinal previamente aprobado en asamblea pública y comunicada, en el que se expresa de forma clara y pacífica la voluntad de la ciudadanía de buscar soluciones compartidas, evitando tanto la confrontación como el daño ambiental irreversible.

La seguridad es prioritaria, pero la tala no tiene por qué ser la única respuesta.

Nadie cuestiona la obligación del Ayuntamiento de garantizar la seguridad de las personas.
Lo que se cuestiona es que la eliminación definitiva del arbolado sea presentada como la única alternativa posible, sin haber explorado previamente otras opciones técnicas, proporcionadas y reversibles.

¿Por qué solicitamos la suspensión de la tala?

Porque no se ha llevado a cabo una evaluación independiente, especializada y transparente del estado real de los árboles.

Porque existen medidas provisionales perfectamente viables —como vallado adecuado, gestión diferenciada de usos y accesos, aislamiento de dianas, seguimiento técnico o intervenciones arborícolas específicas— que permiten neutralizar cualquier riesgo alegado de forma inmediata y proporcionada, sin causar un perjuicio ambiental irreversible.

Porque la tala de árboles adultos es una decisión definitiva, mientras que la seguridad puede gestionarse de manera responsable y gradual.

Porque el arbolado urbano maduro constituye infraestructura verde esencial, clave para la salud pública, la adaptación climática y la calidad de vida.

Porque la sustitución por árboles jóvenes no compensa ni ecológica ni funcionalmente la pérdida durante décadas.


¿Qué pedimos, desde el respeto institucional y la corresponsabilidad?

1. La suspensión cautelar de la tala, hasta disponer de una evaluación técnica independiente y completa.

2. La apertura inmediata de una mesa de diálogo técnico-participativa, con representación del Ayuntamiento, especialistas independientes y vecindario.

3. La adopción de medidas provisionales de seguridad proporcionadas, que preserven el arbolado mientras se analizan alternativas de gestión a medio y largo plazo.

4. Transparencia, rigor técnico y participación ciudadana efectiva en las decisiones que afectan al patrimonio verde urbano.

Esto no es una protesta contra las instituciones. Es una llamada a un cambio de paradigma en la gestión de nuestros espacios verdes.

La ciudadanía no pretende bloquear, ni confrontar, ni deslegitimar a la administración pública.
Pretende colaborar, aportar conocimiento, asumir responsabilidades compartidas y contribuir a una ciudad más habitable, resiliente y coherente con los compromisos ambientales y climáticos que Palma ha asumido.

Defender estos árboles es defender el interés general.

Gracias por estar aquí. Gracias por involucrarte. Gracias por cuidar, y por compartir ^.^

#Civismo #Diálogo #ProtecciónDelPatrimonioVerdeUrbano

✍️ Firma esta petición y ayúdanos a abrir una vía de diálogo antes de que la pérdida sea irreversible.

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Petición creada en 15 de diciembre de 2025