

Este domingo 10 de mayo organizamos un nuevo paseo vecinal a Huerta de Mena para descubrir la historia de la también conocida Finca de los Almendros de Hortaleza, porque cuando se aprende a valorar nuestro patrimonio, se aprende a defenderlo. La marcha es gratuita y partirá a las 11.00 horas desde la salida del metro de San Lorenzo, en la avenida de Barranquilla. Como no se puede entrar a la finca, la rodearemos con la guía de nuestra compañera Rosa Domínguez.
La semana pasada, representantes de la plataforma ciudadana Salvar Hortaleza acudimos al Ayuntamiento de Madrid para entregar más de 7.000 firmas recogidas en defensa de Huerta de Mena, que está amenazada con ser arrasada para construir oficinas, como pretenden sus propietarias, las Madres Adoratrices, con el respaldo del Ayuntamiento de Madrid de José Luis Martínez-Almeida. También pedimos por registro una reunión con la vicealcaldesa, Inma Sanz, y el delegado de Urbanismo del Ayuntamiento, Borja Carabante, para trasladarles la petición vecinal de proteger la finca en su conjunto por sus valores históricos, culturales y paisajísticos.
La pérdida de Huerta de Mena no solo sería un atentado contra la memoria cultural de la ciudad, sino también un grave error urbanístico en un momento en el que Madrid necesita más espacios verdes y sostenibles, por eso defendemos su declaración como Bien de Interés Patrimonial, una protección que la Comunidad de Madrid anunció que iba a conceder parcialmente a esta finca con siglos de historia, aunque un año después no se han producido avances. Por ese motivo, el pasado 9 de abril también presentamos en la Consejería de Cultura del gobierno regional las firmas de miles de personas que piden preservar Huerta de Mena, y también solicitó una reunión con el consejero de Cultura, Mariano de Paco.
Aquel día, la vicealcaldesa, Inma Sanz, afirmó en rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno de Madrid que el Ayuntamiento había entendido que Huerta de Mena debía tener esa protección y así estaba contemplado en el proyecto. Pero el plan para construir oficinas que respalda el Ayuntamiento supone borrar del mapa la histórica finca y plantea, además de la construcción de los edificios, abrir nuevas calles sobre este enclave natural, lo que provocará colapsar la movilidad en una zona que ya registra atascos a diario. Si es cierto que el Ayuntamiento pretende ahora conservar parte de la finca, nos gustaría conocer sus planes de primera mano. Porque como representantes de la ciudadanía madrileña, la vicealcaldesa y el delegado responsable tienen la obligación de informar con transparencia.