💚🌳 ACTUALIZACIÓN CIUDADANA | Salvemos El Espino: La Fuerza de la Ciudadanía por el Territorio


💚🌳 ACTUALIZACIÓN CIUDADANA | Salvemos El Espino: La Fuerza de la Ciudadanía por el Territorio
Más de 350,643 firmas digitales verificadas y decenas de miles de firmas físicas en defensa del agua, la biodiversidad y el derecho ciudadano a participar en el futuro ambiental de El Salvador.
Nos han preguntado muchas veces si todo este esfuerzo ha valido la pena.
Sí, ha valido la pena.
En un momento de la historia de El Salvador en el que diversas voces advierten sobre una crisis institucional y democrática, y en el que con frecuencia se percibe que la ciudadanía ha dejado de verse a sí misma como sujeto de deliberación y de exigencia frente al Estado, la defensa de El Espino ha representado otra manifestación de lo posible.
Más de 350,643 personas han firmado digitalmente la petición "Salvemos El Espino: protejamos el pulmón de San Salvador". A ellas se suman decenas de miles de firmas físicas recolectadas en comunidades, plazas, universidades, actividades comunitarias y vigilias ciudadanas. Miles de personas han llevado un listón verde, han compartido información, han formulado preguntas al Estado, han participado en jornadas de sensibilización y han acompañado un esfuerzo de seguimiento institucional y defensa pacífica del territorio.
No hemos logrado impedir la intervención de una parte de El Espino. Las imágenes de la deforestación y de la transformación del paisaje nos producen dolor e indignación. La pérdida de cobertura forestal, la afectación de hábitats de fauna silvestre y la alteración de un ecosistema estratégico para el agua y el clima del Área Metropolitana de San Salvador constituyen heridas ambientales que permanecerán en la memoria del país.
Pero la historia de esta movilización no puede medirse únicamente por el resultado material de la obra.
También debe medirse por lo que construyó.
Construyó comunidad.
Construyó memoria.
Construyó solidaridad.
Construyó una conversación nacional sobre agua, biodiversidad, transparencia, gobernanza del territorio y responsabilidades del Estado frente a la crisis climática.
Construyó un archivo de la voluntad popular y una reserva moral ambiental formada por cientos de miles de personas que decidieron no permanecer indiferentes.
La demanda de inconstitucionalidad contra el Decreto Legislativo No. 361 forma parte de ese mismo recorrido ciudadano. No es un acto de confrontación. Es el ejercicio pacífico de los mecanismos que la Constitución pone a disposición de la población para pedir que las decisiones sobre bienes ambientales estratégicos sean examinadas a la luz del Estado de Derecho.
El Espino se ha convertido en un recordatorio de que la ciudadanía no se agota en el acto de votar ni desaparece en tiempos difíciles. También se expresa cuando las personas se organizan, deliberan, preguntan, documentan, acompañan a otras personas y defienden los bienes comunes que hacen posible la vida.
El Espino vive en cada firma, en cada listón verde, en cada vigilia, en cada solicitud de información, en cada conversación comunitaria y en cada persona que decidió ejercer su derecho a participar en la construcción del futuro ambiental de El Salvador.
Porque defender El Espino es defender el agua, la vida y la posibilidad de seguir siendo ciudadanía.
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Iniciativa Ciudadana El Espino Vive
Por el agua, la biodiversidad y el derecho de las presentes y futuras generaciones a participar en el destino ambiental de El Salvador.
💚🌳 El Espino Vive: Ciudadanía por el Agua y la Vida
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