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La Sanidad Pública Catalana vive momentos de recortes y privatizaciones que están siendo aprovechadas para favorecer intereses económicos privados.

El Govern de la Generalitat, con la excusa de mejorar la gestión y la financiación del modelo sanitario catalán, está proporcionando la gestión de actividad asistencial económicamente rentable a lobbies privados, muy próximos al Conseller de Sanitat, Dr Boi Ruiz, y está dejando la actividad de alto coste a la Sanidad Pública.

Nuestros gobernantes, hace tiempo que desarrollan un modelo sanitario basado en un doble sistema de financiación: en el ICS les paga vía presupuestos y a la XHUP por actividad. Este doble sistema genera una competencia desleal de costes, que es perversamente aprovechada por la Generalitat para justificar el fraccionamiento y la privatización del ICS, al tiempo que ahoga económicamente a los centros sanitarios, tanto de la XHUP como del propio ICS. Un ahogo que se concreta, entre otras medidas, con recortes de derechos y salarios de sus trabajadores y trabajadoras (unos derechos que aún hoy no han sido nunca equiparados), y la pérdida de calidad asistencial y de "algunas vidas", de los y las ciudadanas que no pueden pagar la sanidad privada.

En este contexto, nace el Pacte Nacional per la Salut, impulsado por el Govern de la Generalitat, con la intención de, dicen, poner remedio a todo este desbarajuste. Viendo, sin embargo, los documentos surgidos de las mesas de trabajo, se puede comprobar que lo que pretende es consolidar el modelo existente y poner parches que permitan seguir como hasta ahora.
Por consiguiente, sólo se puede interpretar que prefieren perpetuar un sistema sanitario que nos ha llevado déficits económicos, de gestión, corrupción y corruptelas, como lo demuestran los escándalos de Sant Pau, Innova o Sehr, por poner algunos ejemplos, y que tienen como consecuencia la aplicación de unos recortes que afectan cada vez más a las plantillas de los centros sanitarios, y a sus usuarios y usuarias.

Parece que lo único que pretende el Pacte Nacional per la Salut, es tapar las vergüenzas, limpiar la cara y seguir con un modelo en el que la corrupción parece tener más defensa que los derechos de los/as usuarios/as, de los/as trabajadores/as y la calidad asistencial.

Estamos convencidos de que la única manera de proteger una Sanidad Catalana Pública, gratuita, universal y de calidad, pasa obligadamente por:

- No reducir su presupuesto.

- Transformar la Sanidad Pública Catalana en 100% pública.

- Homogeneizar la financiación de toda la Sanidad Catalana.

- Tener a la Generalitat como interlocutora directa con los/as trabajadores/as.

- Evitar los gestores y las patronales, que hacen de intermediarios al servicio de su amo y en provecho propio.

- Equiparar económica, laboral y socialmente a todos los trabajadores/as de la Sanidad, huyendo de la competitividad y potenciando la colaboración entre centros, priorizando las necesidades sanitarias de la población del país ante los intereses personales de unos cuantos empresarios.

Por todo ello, nos dirigimos a la Presidenta del Parlament de Catalunya y a todos sus Grupos Parlamentarios, que participan en el Pacte Nacional per la Salut, para que hagan suyos nuestros principios, a la vez que les pedimos que exijan:

- El cambio del Sistema Catalán de Salud.

- La parada inmediata del fraccionamiento y la privatización del ICS.

- El restablecimiento de todos los servicios cerrados por los recortes.

- Detener la reducción de personal de los centros sanitarios.

- La prórroga del actual convenio de la XHUP (SISCAT) y la de los centros sanitarios con convenio propio.

Si no es así, tan sólo podremos interpretar que prefieren perpetuar un sistema sanitario que nos ha llevado déficits económicos, de gestión, corrupción y corruptelas, como lo demuestran los escándalos de Sant Pau, Innova o Sehr, por poner algunos ejemplos, y que tienen como consecuencia la aplicación de unos recortes que afectan cada vez más a las plantillas de los centros hospitalarios con:

- Reducciones de salarios y de complementos salariales.

- Recortes de derechos sociales.

- Incremento de la jornada anual que hace más precarias las condiciones laborales y aumentan el paro del sector.

- Aumento de las cargas de trabajo.

- Bajada de las ratio profesional-paciente.

- Disminución consiguiente de la calidad asistencial.

Por lo que cada vez, desgraciadamente y entre otras cosas, tienen más repercusión para los usuarios con la:

- Conversión de hospitales de referencia en hospitales básicos.

- Reducción de actividad quirúrgica que alarga las listas de espera.

- Cierre de CAPs y de camas de hospitalización.

 

Letter to
Grup Parlamentari de Convergència i Unió
Grup Mixt - CUP
Grup Parlamentari de Ciutadans
and 7 others
Esquerra Republicana de Catalunya
Presidenta del Parlament de Catalunya Núria de Gispert i Català
Grup Parlamentari d'Esquerra Republicana de Catalunya
Grup Parlamentari d'Iniciativa per Catalunya Verds - Esquerra Unida i Alternativa
Grup Parlamentari del Partit Popular de Catalunya
Grup Parlamentari Socialista
Esquerra Republicana
La Sanidad Pública Catalana vive momentos de recortes y privatizaciones que están siendo aprovechadas para favorecer intereses económicos privados.

El Govern de la Generalitat, con la excusa de mejorar la gestión y la financiación del modelo sanitario catalán, está proporcionando la gestión de actividad asistencial económicamente rentable a lobbies privados, muy próximos al Conseller de Sanitat, Dr Boi Ruiz, y está dejando la actividad de alto coste a la Sanidad Pública.

Nuestros gobernantes, hace tiempo que desarrollan un modelo sanitario basado en un doble sistema de financiación: en el ICS les paga vía presupuestos y a la XHUP por actividad. Este doble sistema genera una competencia desleal de costes, que es perversamente aprovechada por la Generalitat para justificar el fraccionamiento y la privatización del ICS, al tiempo que ahoga económicamente a los centros sanitarios, tanto de la XHUP como del propio ICS. Un ahogo que se concreta, entre otras medidas, con recortes de derechos y salarios de sus trabajadores y trabajadoras (unos derechos que aún hoy no han sido nunca equiparados), y la pérdida de calidad asistencial y de "algunas vidas", de los y las ciudadanas que no pueden pagar la sanidad privada.

En este contexto, nace el Pacte Nacional per la Salut, impulsado por el Govern de la Generalitat, con la intención de, dicen, poner remedio a todo este desbarajuste. Viendo, sin embargo, los documentos surgidos de las mesas de trabajo, se puede comprobar que lo que pretende es consolidar el modelo existente y poner parches que permitan seguir como hasta ahora.
Por consiguiente, sólo se puede interpretar que prefieren perpetuar un sistema sanitario que nos ha llevado déficits económicos, de gestión, corrupción y corruptelas, como lo demuestran los escándalos de Sant Pau, Innova o Sehr, por poner algunos ejemplos, y que tienen como consecuencia la aplicación de unos recortes que afectan cada vez más a las plantillas de los centros sanitarios, y a sus usuarios y usuarias.

Parece que lo único que pretende el Pacte Nacional per la Salut, es tapar las vergüenzas, limpiar la cara y seguir con un modelo en el que la corrupción parece tener más defensa que los derechos de los/as usuarios/as, de los/as trabajadores/as y la calidad asistencial.

Estamos convencidos de que la única manera de proteger una Sanidad Catalana Pública, gratuita, universal y de calidad, pasa obligadamente por:

- No reducir su presupuesto.

- Transformar la Sanidad Pública Catalana en 100% pública.

- Homogeneizar la financiación de toda la Sanidad Catalana.

- Tener a la Generalitat como interlocutora directa con los/as trabajadores/as.

- Evitar los gestores y las patronales, que hacen de intermediarios al servicio de su amo y en provecho propio.

- Equiparar económica, laboral y socialmente a todos los trabajadores/as de la Sanidad, huyendo de la competitividad y potenciando la colaboración entre centros, priorizando las necesidades sanitarias de la población del país ante los intereses personales de unos cuantos empresarios.

Por todo ello, nos dirigimos a la Presidenta del Parlament de Catalunya y a todos sus Grupos Parlamentarios, que participan en el Pacte Nacional per la Salut, para que hagan suyos nuestros principios, a la vez que les pedimos que exijan:

- El cambio del Sistema Catalán de Salud.

- La parada inmediata del fraccionamiento y la privatización del ICS.

- El restablecimiento de todos los servicios cerrados por los recortes.

- Detener la reducción de personal de los centros sanitarios.

- La prórroga del actual convenio de la XHUP (SISCAT) y la de los centros sanitarios con convenio propio.

Si no es así, tan sólo podremos interpretar que prefieren perpetuar un sistema sanitario que nos ha llevado déficits económicos, de gestión, corrupción y corruptelas, como lo demuestran los escándalos de Sant Pau, Innova o Sehr, por poner algunos ejemplos, y que tienen como consecuencia la aplicación de unos recortes que afectan cada vez más a las plantillas de los centros hospitalarios con:

- Reducciones de salarios y de complementos salariales.

- Recortes de derechos sociales.

- Incremento de la jornada anual que hace más precarias las condiciones laborales y aumentan el paro del sector.

- Aumento de las cargas de trabajo.

- Bajada de las ratio profesional-paciente.

- Disminución consiguiente de la calidad asistencial.

Por lo que cada vez, desgraciadamente y entre otras cosas, tienen más repercusión para los usuarios con la:

- Conversión de hospitales de referencia en hospitales básicos.

- Reducción de actividad quirúrgica que alarga las listas de espera.

- Cierre de CAPs y de camas de hospitalización.

Salvemos la Sanidad Pública Catalana