

Rubio: Venezuela está en ruinas, no "feliz" / Venezuela is in ruins, not "happy"
The issue
DESTINATARIOS
Para: Honorable Marco Rubio, Secretario de Estado de los Estados Unidos
CC: Representante María Elvira Salazar, Representante Mario Díaz-Balart, Representante Carlos Giménez, Senador Rick Scott y Fiscal General Ashley Moody.
Estimado Secretario Rubio:
Más de 1,900 venezolanos han muerto. Más de 10,000 están heridos. Decenas de miles siguen desaparecidos bajo los escombros de los devastadores terremotos del 24 de junio de 2026. Las familias duermen en calles plagadas de cadáveres sin recoger, y los hospitales ya destruídos están completamente colapsados.
Este no es un país donde la gente está "feliz" y "bailando en las calles".
Como hijo de inmigrantes cubanos, usted comprende de primera mano la tragedia de una nación consumida por el autoritarismo. Es por eso que millones de venezolanos lo miran hoy con una mezcla de desesperada esperanza y profunda alarma.
Reconocemos sin reservas que la movilización estadounidense de $150 millones de dólares en ayuda inmediata y la captura del dictador Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 cambiaron el rumbo de nuestra historia. Sin esa intervención, jamás se habría permitido el ingreso de ayuda internacional a esta escala. Pero la gratitud por la acción estadounidense no exige nuestro silencio ante una contradicción dolorosa y agonizante.
La incoherencia ante los escombros: Una recompensa de $25 millones bloqueando a héroes americanos
Llamamos su atención sobre un insulto a la justicia que ocurre abiertamente en la zona del desastre. En marzo de 2020, un gran jurado federal de EE. UU. acusó formalmente a Diosdado Cabello Rondón de cargos por narcoterrorismo y tráfico de cocaína. El gobierno de los Estados Unidos ofrece actualmente una recompensa de $25 millones de dólares por información que conduzca a su arresto. Su paradero es público, notorio e innegable.
Y sin embargo, hoy, este prófugo federal se para en la Zona Cero utilizando su autoridad para bloquear activamente a los equipos de búsqueda y rescate de élite estadounidenses, impidiéndoles entrar a las áreas devastadas para salvar vidas.
¿Cómo puede Estados Unidos mirar hacia otro lado mientras un narcoterrorista solicitado por la justicia le dicta términos a los héroes estadounidenses que intentan sacar a niños de los escombros? Exigimos coherencia. Estados Unidos debe dejar de tratar a un jefe de cartel prófugo como un ministro en funciones y, en su lugar, ejecutar las órdenes de captura judiciales que pesan sobre su cabeza.
La falsa narrativa de cooperación y la extorsión militar con los cadáveres
Rechazamos categóricamente la profundamente ofensiva narrativa promovida por el Encargado de Negocios de EE. UU., John M. Barrett, quien afirmó públicamente que Estados Unidos está trabajando "hombro con hombro" con las autoridades locales.
Esta postura diplomática es una mentira que encubre una realidad cruel. En el terreno, las fuerzas militares del régimen están robándose la ayuda de la asistencia humanitaria que ingresa para acapararla como chantaje político. Más repugnante aún: los operativos del régimen están actualmente extorsionando a familias en duelo y sin recursos, exigiéndoles sumas exorbitantes de dinero en efectivo sólo para devolverles los cuerpos de sus familiares muertos atrapados bajo el concreto.
Llamar a esto una relación "colaborativa" o "transparente" es un insulto a la memoria de las víctimas. La coordinación operativa para entregar comida y agua no requiere la rehabilitación moral de los extorsionadores.
Normalizando a un cartel que destruyó vidas americanas
Instamos respetuosamente al Presidente Trump a detener las declaraciones que caracterizan a la presidenta en funciones, Delcy Rodríguez, como una "maravillosa socia y amiga". La cocaína que el Cartel de los Soles —liderado por los mismos individuos que Washington está normalizando actualmente— envió a los Estados Unidos no sólo destruyó las instituciones venezolanas. Destruyó a miles de familias estadounidenses.
Permitir que un desastre natural se convierta en el vehículo para la rehabilitación política de estos individuos es una traición tanto al pueblo venezolano como a cada familia estadounidense que pagó el precio del narcoterrorismo.
El doble rasero: Tolerar a los criminales, bloquear a los líderes democráticos
La hipocresía máxima de la postura actual de EE. UU. radica en el trato hacia las fuerzas democráticas legítimas de Venezuela. Mientras los funcionarios estadounidenses coordinan con criminales sancionados en el terreno, los informes indican que los representantes de EE. UU. retuvieron el apoyo logístico vital para los vuelos desde Curazao y Panamá destinados a traer a María Corina Machado de regreso a su patria.
Mientras el régimen cierra el espacio aéreo para evitar que la líder de la oposición consuele a su nación en duelo, la política exterior de EE. UU. ha priorizado la "estabilidad energética" y las transacciones con la administración de Rodríguez. Es vital para los principios democráticos que ella esté empoderada para estar al lado de su pueblo, un derecho defendido con fuerza por sus estimados colegas en Florida, incluyendo a la Fiscal General Ashley Moody y la Representante María Elvira Salazar.
NUESTRO LLAMADO A LA ACCIÓN
Secretario Rubio, su trayectoria histórica exige que demuestre con hechos sus palabras y devuelva la política de la administración a la alineación con la realidad. Solicitamos respetuosamente que los Estados Unidos:
- Emitir una aclaratoria inmediata (en un plazo de 72 horas): Declarar formalmente que el compromiso humanitario de EE. UU. con las autoridades venezolanas es estrictamente operativo y no constituye ningún tipo de reconocimiento político ni normalización del régimen.
- Corregir las tergiversaciones diplomáticas: Abordar y corregir formalmente las declaraciones hechas por el Encargado de Negocios John Barrett, asegurando que los mensajes de EE. UU. reflejen con precisión el robo militar de ayuda, las extorsiones y la cifra real de muertos en el terreno.
- Rechazar la rehabilitación de criminales: Prohibir cualquier aparición pública o mensaje diplomático que legitime a funcionarios sujetos a sanciones de EE. UU. o acusaciones federales, específicamente Diosdado Cabello Rondón y Delcy Rodríguez.
- Garantizar el acceso humanitario sin restricciones: Canalizar la ayuda directamente a través de organizaciones humanitarias independientes e internacionalmente reconocidas, saltándose por completo la interferencia del régimen y los puntos de control militares.
- Respaldar al liderazgo democrático real: Brindar pleno apoyo político y logístico para el regreso inmediato y sin obstáculos de María Corina Machado al territorio venezolano para que pueda ayudar directamente a su pueblo en su hora de máximo dolor.
Hay miles de muertos. Decenas de miles de desaparecidos. Una nación en duelo. El pueblo venezolano no le está pidiendo a Estados Unidos que elija entre el alivio humanitario y los principios democráticos. Sabemos que usted puede —y debe— defender ambos.
Apoye al pueblo venezolano, no a sus opresores.
Respetuosamente,
Ciudadanos Venezolanos Preocupados y Miembros de la Diáspora Venezolana
RECIPIENTS
To: The Honorable Marco Rubio, U.S. Secretary of State
CC: Representative María Elvira Salazar, Representative Mario Díaz-Balart, Representative Carlos Giménez, Senator Rick Scott, and Attorney General Ashley Moody.
Dear Secretary Rubio,
More than 1,900 Venezuelans are dead. Over 10,000 are injured. Tens of thousands remain missing beneath the rubble of the devastating earthquakes of June 24, 2026. Families are sleeping on streets strewn with uncollected corpses, and broken hospitals are utterly overwhelmed.
This is not a country where people are "happy" and "dancing in the streets."
As the son of Cuban immigrants, you understand firsthand the tragedy of a nation consumed by authoritarian rule. That is why millions of Venezuelans look to you today with a mixture of desperate hope and profound alarm.
We acknowledge without reservation that the U.S. mobilization of $150 million in immediate aid and the capture of the dictator Nicolás Maduro on January 3, 2026, changed the course of our history. Without that intervention, international aid would never have been permitted to enter on this scale. But gratitude for American action does not require our silence in the face of a deeply troubling, agonizing contradiction.
The Incoherency at the Rubble: A $25 Million Bounty Blocking American Heroes
We call your attention to an insult to justice occurring openly at the disaster zone. In March 2020, a U.S. federal grand jury indicted Diosdado Cabello Rondón on charges of narco-terrorism and cocaine trafficking. The United States government currently offers a $25 million reward for information leading to his arrest. His whereabouts are public, notorious, and undeniable.
Yet today, this federal fugitive stands at the Zero Zone, using his unchecked authority to actively block elite American search and rescue teams from entering devastated areas to save dying citizens.
How can the United States look away while a wanted narco-terrorist dictates terms to American heroes trying to pull children from the rubble? We demand consistency. The United States must stop treating a fugitive cartel boss as a functioning minister and instead execute the judicial warrants that stand against his name.
The False Narrative of Cooperation and Military Extortion
We must flatly reject the deeply offensive narrative promoted by U.S. Chargé d'Affaires John M. Barrett, who publicly claimed that the United States is working "shoulder to shoulder" with the local authorities.
This diplomatic posturing is a lie that covers up a cruel reality. On the ground, the military forces of the regime are actively stealing incoming humanitarian assistance to hoard it for political leverage. Even more sickeningly, regime operatives are currently extorting grieving, penniless families, demanding exorbitant cash payments just to return the bodies of their dead relatives trapped under the concrete.
To call this a "collaborative" or "transparent" relationship is an insult to the memory of the victims. Operational coordination to deliver food and water does not require the moral rehabilitation of extortionists.
Normalizing a Cartel That Destroyed American Lives
We respectfully urge President Trump to halt statements characterizing acting president Delcy Rodríguez as a "wonderful partner and friend." The cocaine that the Cartel de los Soles—led by the very individuals Washington is currently normalizing—shipped to the United States did not only destroy Venezuelan institutions. It destroyed American families.
Allowing a natural disaster to become the vehicle for the political rehabilitation of these individuals is a betrayal of both the Venezuelan people and every American family that paid the price of narco-terrorism.
The Double Standard: Tolerate Criminals, Block Democratic Leaders
The ultimate hypocrisy of the current U.S. stance lies in the treatment of Venezuela’s legitimate democratic forces. While U.S. officials coordinate with sanctioned criminals on the ground, reports indicate that American representatives withheld vital logistical support for flights from Curacao and Panama intended to bring María Corina Machado back to her homeland.
While the regime closes the airspace to keep the opposition leader from consoling her grieving nation, U.S. foreign policy has prioritized "energy stability" and transactions with the Rodríguez administration. It is vital to democratic principles that she is empowered to stand with her people—a right forcefully championed by your esteemed colleagues in Florida, including Senator Ashley Moody and Representative María Elvira Salazar.
OUR APPEAL
Secretary Rubio, your lifelong track record demands that you "walk the talk" and pull the administration's policy back into alignment with reality. We respectfully request that the United States:
- Issue an Immediate Clarification (Within 72 Hours): Formally declare that U.S. humanitarian engagement with Venezuelan authorities is strictly operational and does not constitute political recognition or normalization of the regime.
- Correct Diplomatic Misrepresentations: Formally address and correct the statements made by Chargé d'Affaires John Barrett, ensuring U.S. messaging accurately reflects the military theft, extortions, and the real death toll on the ground.
- Refuse the Rehabilitation of Criminals: Ban any public appearances or diplomatic messaging that legitimizes officials subject to U.S. sanctions or federal indictments, specifically Diosdado Cabello Rondón and Delcy Rodríguez.
- Enforce Unrestricted Humanitarian Access: Channel aid directly through internationally recognized, independent humanitarian organizations, completely bypassing regime interference and military checkpoints.
- Back True Democratic Leadership: Provide full political and logistical backing for the immediate, unhindered return of María Corina Machado to Venezuelan territory so she may directly aid her people in their hour of maximum grief.
Thousands are dead. Tens of thousands are missing. The Venezuelan people are not asking America to choose between humanitarian relief and democratic principles. We know you can—and must—uphold both.
Stand with the Venezuelan people, not with their oppressors.
Respectfully,
Concerned Venezuelan Citizens and Members of the Venezuelan Diaspora

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Para: Honorable Marco Rubio, Secretario de Estado de los Estados Unidos
CC: Representante María Elvira Salazar, Representante Mario Díaz-Balart, Representante Carlos Giménez, Senador Rick Scott y Fiscal General Ashley Moody.
Estimado Secretario Rubio:
Más de 1,900 venezolanos han muerto. Más de 10,000 están heridos. Decenas de miles siguen desaparecidos bajo los escombros de los devastadores terremotos del 24 de junio de 2026. Las familias duermen en calles plagadas de cadáveres sin recoger, y los hospitales ya destruídos están completamente colapsados.
Este no es un país donde la gente está "feliz" y "bailando en las calles".
Como hijo de inmigrantes cubanos, usted comprende de primera mano la tragedia de una nación consumida por el autoritarismo. Es por eso que millones de venezolanos lo miran hoy con una mezcla de desesperada esperanza y profunda alarma.
Reconocemos sin reservas que la movilización estadounidense de $150 millones de dólares en ayuda inmediata y la captura del dictador Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 cambiaron el rumbo de nuestra historia. Sin esa intervención, jamás se habría permitido el ingreso de ayuda internacional a esta escala. Pero la gratitud por la acción estadounidense no exige nuestro silencio ante una contradicción dolorosa y agonizante.
La incoherencia ante los escombros: Una recompensa de $25 millones bloqueando a héroes americanos
Llamamos su atención sobre un insulto a la justicia que ocurre abiertamente en la zona del desastre. En marzo de 2020, un gran jurado federal de EE. UU. acusó formalmente a Diosdado Cabello Rondón de cargos por narcoterrorismo y tráfico de cocaína. El gobierno de los Estados Unidos ofrece actualmente una recompensa de $25 millones de dólares por información que conduzca a su arresto. Su paradero es público, notorio e innegable.
Y sin embargo, hoy, este prófugo federal se para en la Zona Cero utilizando su autoridad para bloquear activamente a los equipos de búsqueda y rescate de élite estadounidenses, impidiéndoles entrar a las áreas devastadas para salvar vidas.
¿Cómo puede Estados Unidos mirar hacia otro lado mientras un narcoterrorista solicitado por la justicia le dicta términos a los héroes estadounidenses que intentan sacar a niños de los escombros? Exigimos coherencia. Estados Unidos debe dejar de tratar a un jefe de cartel prófugo como un ministro en funciones y, en su lugar, ejecutar las órdenes de captura judiciales que pesan sobre su cabeza.
La falsa narrativa de cooperación y la extorsión militar con los cadáveres
Rechazamos categóricamente la profundamente ofensiva narrativa promovida por el Encargado de Negocios de EE. UU., John M. Barrett, quien afirmó públicamente que Estados Unidos está trabajando "hombro con hombro" con las autoridades locales.
Esta postura diplomática es una mentira que encubre una realidad cruel. En el terreno, las fuerzas militares del régimen están robándose la ayuda de la asistencia humanitaria que ingresa para acapararla como chantaje político. Más repugnante aún: los operativos del régimen están actualmente extorsionando a familias en duelo y sin recursos, exigiéndoles sumas exorbitantes de dinero en efectivo sólo para devolverles los cuerpos de sus familiares muertos atrapados bajo el concreto.
Llamar a esto una relación "colaborativa" o "transparente" es un insulto a la memoria de las víctimas. La coordinación operativa para entregar comida y agua no requiere la rehabilitación moral de los extorsionadores.
Normalizando a un cartel que destruyó vidas americanas
Instamos respetuosamente al Presidente Trump a detener las declaraciones que caracterizan a la presidenta en funciones, Delcy Rodríguez, como una "maravillosa socia y amiga". La cocaína que el Cartel de los Soles —liderado por los mismos individuos que Washington está normalizando actualmente— envió a los Estados Unidos no sólo destruyó las instituciones venezolanas. Destruyó a miles de familias estadounidenses.
Permitir que un desastre natural se convierta en el vehículo para la rehabilitación política de estos individuos es una traición tanto al pueblo venezolano como a cada familia estadounidense que pagó el precio del narcoterrorismo.
El doble rasero: Tolerar a los criminales, bloquear a los líderes democráticos
La hipocresía máxima de la postura actual de EE. UU. radica en el trato hacia las fuerzas democráticas legítimas de Venezuela. Mientras los funcionarios estadounidenses coordinan con criminales sancionados en el terreno, los informes indican que los representantes de EE. UU. retuvieron el apoyo logístico vital para los vuelos desde Curazao y Panamá destinados a traer a María Corina Machado de regreso a su patria.
Mientras el régimen cierra el espacio aéreo para evitar que la líder de la oposición consuele a su nación en duelo, la política exterior de EE. UU. ha priorizado la "estabilidad energética" y las transacciones con la administración de Rodríguez. Es vital para los principios democráticos que ella esté empoderada para estar al lado de su pueblo, un derecho defendido con fuerza por sus estimados colegas en Florida, incluyendo a la Fiscal General Ashley Moody y la Representante María Elvira Salazar.
NUESTRO LLAMADO A LA ACCIÓN
Secretario Rubio, su trayectoria histórica exige que demuestre con hechos sus palabras y devuelva la política de la administración a la alineación con la realidad. Solicitamos respetuosamente que los Estados Unidos:
- Emitir una aclaratoria inmediata (en un plazo de 72 horas): Declarar formalmente que el compromiso humanitario de EE. UU. con las autoridades venezolanas es estrictamente operativo y no constituye ningún tipo de reconocimiento político ni normalización del régimen.
- Corregir las tergiversaciones diplomáticas: Abordar y corregir formalmente las declaraciones hechas por el Encargado de Negocios John Barrett, asegurando que los mensajes de EE. UU. reflejen con precisión el robo militar de ayuda, las extorsiones y la cifra real de muertos en el terreno.
- Rechazar la rehabilitación de criminales: Prohibir cualquier aparición pública o mensaje diplomático que legitime a funcionarios sujetos a sanciones de EE. UU. o acusaciones federales, específicamente Diosdado Cabello Rondón y Delcy Rodríguez.
- Garantizar el acceso humanitario sin restricciones: Canalizar la ayuda directamente a través de organizaciones humanitarias independientes e internacionalmente reconocidas, saltándose por completo la interferencia del régimen y los puntos de control militares.
- Respaldar al liderazgo democrático real: Brindar pleno apoyo político y logístico para el regreso inmediato y sin obstáculos de María Corina Machado al territorio venezolano para que pueda ayudar directamente a su pueblo en su hora de máximo dolor.
Hay miles de muertos. Decenas de miles de desaparecidos. Una nación en duelo. El pueblo venezolano no le está pidiendo a Estados Unidos que elija entre el alivio humanitario y los principios democráticos. Sabemos que usted puede —y debe— defender ambos.
Apoye al pueblo venezolano, no a sus opresores.
Respetuosamente,
Ciudadanos Venezolanos Preocupados y Miembros de la Diáspora Venezolana
RECIPIENTS
To: The Honorable Marco Rubio, U.S. Secretary of State
CC: Representative María Elvira Salazar, Representative Mario Díaz-Balart, Representative Carlos Giménez, Senator Rick Scott, and Attorney General Ashley Moody.
Dear Secretary Rubio,
More than 1,900 Venezuelans are dead. Over 10,000 are injured. Tens of thousands remain missing beneath the rubble of the devastating earthquakes of June 24, 2026. Families are sleeping on streets strewn with uncollected corpses, and broken hospitals are utterly overwhelmed.
This is not a country where people are "happy" and "dancing in the streets."
As the son of Cuban immigrants, you understand firsthand the tragedy of a nation consumed by authoritarian rule. That is why millions of Venezuelans look to you today with a mixture of desperate hope and profound alarm.
We acknowledge without reservation that the U.S. mobilization of $150 million in immediate aid and the capture of the dictator Nicolás Maduro on January 3, 2026, changed the course of our history. Without that intervention, international aid would never have been permitted to enter on this scale. But gratitude for American action does not require our silence in the face of a deeply troubling, agonizing contradiction.
The Incoherency at the Rubble: A $25 Million Bounty Blocking American Heroes
We call your attention to an insult to justice occurring openly at the disaster zone. In March 2020, a U.S. federal grand jury indicted Diosdado Cabello Rondón on charges of narco-terrorism and cocaine trafficking. The United States government currently offers a $25 million reward for information leading to his arrest. His whereabouts are public, notorious, and undeniable.
Yet today, this federal fugitive stands at the Zero Zone, using his unchecked authority to actively block elite American search and rescue teams from entering devastated areas to save dying citizens.
How can the United States look away while a wanted narco-terrorist dictates terms to American heroes trying to pull children from the rubble? We demand consistency. The United States must stop treating a fugitive cartel boss as a functioning minister and instead execute the judicial warrants that stand against his name.
The False Narrative of Cooperation and Military Extortion
We must flatly reject the deeply offensive narrative promoted by U.S. Chargé d'Affaires John M. Barrett, who publicly claimed that the United States is working "shoulder to shoulder" with the local authorities.
This diplomatic posturing is a lie that covers up a cruel reality. On the ground, the military forces of the regime are actively stealing incoming humanitarian assistance to hoard it for political leverage. Even more sickeningly, regime operatives are currently extorting grieving, penniless families, demanding exorbitant cash payments just to return the bodies of their dead relatives trapped under the concrete.
To call this a "collaborative" or "transparent" relationship is an insult to the memory of the victims. Operational coordination to deliver food and water does not require the moral rehabilitation of extortionists.
Normalizing a Cartel That Destroyed American Lives
We respectfully urge President Trump to halt statements characterizing acting president Delcy Rodríguez as a "wonderful partner and friend." The cocaine that the Cartel de los Soles—led by the very individuals Washington is currently normalizing—shipped to the United States did not only destroy Venezuelan institutions. It destroyed American families.
Allowing a natural disaster to become the vehicle for the political rehabilitation of these individuals is a betrayal of both the Venezuelan people and every American family that paid the price of narco-terrorism.
The Double Standard: Tolerate Criminals, Block Democratic Leaders
The ultimate hypocrisy of the current U.S. stance lies in the treatment of Venezuela’s legitimate democratic forces. While U.S. officials coordinate with sanctioned criminals on the ground, reports indicate that American representatives withheld vital logistical support for flights from Curacao and Panama intended to bring María Corina Machado back to her homeland.
While the regime closes the airspace to keep the opposition leader from consoling her grieving nation, U.S. foreign policy has prioritized "energy stability" and transactions with the Rodríguez administration. It is vital to democratic principles that she is empowered to stand with her people—a right forcefully championed by your esteemed colleagues in Florida, including Senator Ashley Moody and Representative María Elvira Salazar.
OUR APPEAL
Secretary Rubio, your lifelong track record demands that you "walk the talk" and pull the administration's policy back into alignment with reality. We respectfully request that the United States:
- Issue an Immediate Clarification (Within 72 Hours): Formally declare that U.S. humanitarian engagement with Venezuelan authorities is strictly operational and does not constitute political recognition or normalization of the regime.
- Correct Diplomatic Misrepresentations: Formally address and correct the statements made by Chargé d'Affaires John Barrett, ensuring U.S. messaging accurately reflects the military theft, extortions, and the real death toll on the ground.
- Refuse the Rehabilitation of Criminals: Ban any public appearances or diplomatic messaging that legitimizes officials subject to U.S. sanctions or federal indictments, specifically Diosdado Cabello Rondón and Delcy Rodríguez.
- Enforce Unrestricted Humanitarian Access: Channel aid directly through internationally recognized, independent humanitarian organizations, completely bypassing regime interference and military checkpoints.
- Back True Democratic Leadership: Provide full political and logistical backing for the immediate, unhindered return of María Corina Machado to Venezuelan territory so she may directly aid her people in their hour of maximum grief.
Thousands are dead. Tens of thousands are missing. The Venezuelan people are not asking America to choose between humanitarian relief and democratic principles. We know you can—and must—uphold both.
Stand with the Venezuelan people, not with their oppressors.
Respectfully,
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Petition created on 2 July 2026