

Retirad les corregudes del Pollastre de la programación de fiestas y demás espectáculos en los que se haga un uso cruel de los animales.
El problema
Hemos sabido por la prensa y tras vías directas que en la localidad turolense de Monroyo se han celebrado algunas actividades que distan de cumplir la legalidad vigente y el sentido común de una sociedad del mundo civilizado y del siglo XXI. Me refiero a los actos que han sido celebrados en sus fiestas mayores de agosto, basados en el maltrato gratuito y por diversión, de los animales: “Les corregudes del Pollastre”, lechones y conejos, y los festejos taurinos, destacando sobretodo los crueles “toros embolados”.
Escribo para mostrar mi más profunda indignación y rechazo, y esperando que se cumpla la Ley de Protección Animal de Aragón 11/2003, prohibiendo la realización de estas festividades crueles y retrógradas que perduran en muchos municipios de nuestro territorio, aun tras 12 años de publicarse dicha ley en nuestra comunidad autónoma.
No comprendemos como una localidad como Monroyo, con una oferta cultural tan interesante y variada durante todo el año, tuerza su orientación para incluir en las fiestas mayores actividades tan fuera de lugar, y en las que se fomenta el maltrato animal entre los jóvenes, yendo, por lo tanto, en contra de la legislación vigente.
Es innegable el sufrimiento y estrés padecido por los animales cuando se les saca de su ámbito natural, cuando se les expone separados de los suyos a las tropelías que algunos seres humanos inventan para divertirse a su costa. Del mismo modo es demostrable el sufrimiento físico que padece un animal sometido al fuego en su propia cara, o recibiendo golpes y tirones de decenas de menores para apresarlos como ocurre en las carreras de pollos, cerdos o conejos.
Me resulta especialmente preocupante el esfuerzo que ha dedicado este municipio para sus fiestas mayores en iniciar a los menores en este tipo de festejos crueles, y que no sirve más que para minar cualquier empatía con sus semejantes, y a incrementar sus insensibilidades hacia otros seres, en lugar de desarrollar actividades que fomenten el respeto a los animales, a la naturaleza y la cultura. Una educación adecuada rechaza el maltrato de los animales, es decir, rechaza la violencia, sea cual sea su causa, ya que de lo contrario los jóvenes se hacen más propensos a aprobar y realizar actos de crueldad hacia las personas. Incluso el Comité de las Naciones Unidas de los Derechos del Niño recomendó a los estado miembros de la unión que revisaran sus legislaciones sobre tauromaquia pues no cumplían con la Convención de los Derechos del Niño http://www.derechoanimal.info/images/pdf/Tauromaquia-ConvencionDerechosNino.pdf página 10
Somos muchos los que confiamos en que Aragón se declarará libre de crueldad hacia los animales, que en las próximas fiestas la programación esté libre de este tipo de actividades crueles, ya que existen infinidades de posibilidades de diversión sin necesidad de maltratar a otros seres.

El problema
Hemos sabido por la prensa y tras vías directas que en la localidad turolense de Monroyo se han celebrado algunas actividades que distan de cumplir la legalidad vigente y el sentido común de una sociedad del mundo civilizado y del siglo XXI. Me refiero a los actos que han sido celebrados en sus fiestas mayores de agosto, basados en el maltrato gratuito y por diversión, de los animales: “Les corregudes del Pollastre”, lechones y conejos, y los festejos taurinos, destacando sobretodo los crueles “toros embolados”.
Escribo para mostrar mi más profunda indignación y rechazo, y esperando que se cumpla la Ley de Protección Animal de Aragón 11/2003, prohibiendo la realización de estas festividades crueles y retrógradas que perduran en muchos municipios de nuestro territorio, aun tras 12 años de publicarse dicha ley en nuestra comunidad autónoma.
No comprendemos como una localidad como Monroyo, con una oferta cultural tan interesante y variada durante todo el año, tuerza su orientación para incluir en las fiestas mayores actividades tan fuera de lugar, y en las que se fomenta el maltrato animal entre los jóvenes, yendo, por lo tanto, en contra de la legislación vigente.
Es innegable el sufrimiento y estrés padecido por los animales cuando se les saca de su ámbito natural, cuando se les expone separados de los suyos a las tropelías que algunos seres humanos inventan para divertirse a su costa. Del mismo modo es demostrable el sufrimiento físico que padece un animal sometido al fuego en su propia cara, o recibiendo golpes y tirones de decenas de menores para apresarlos como ocurre en las carreras de pollos, cerdos o conejos.
Me resulta especialmente preocupante el esfuerzo que ha dedicado este municipio para sus fiestas mayores en iniciar a los menores en este tipo de festejos crueles, y que no sirve más que para minar cualquier empatía con sus semejantes, y a incrementar sus insensibilidades hacia otros seres, en lugar de desarrollar actividades que fomenten el respeto a los animales, a la naturaleza y la cultura. Una educación adecuada rechaza el maltrato de los animales, es decir, rechaza la violencia, sea cual sea su causa, ya que de lo contrario los jóvenes se hacen más propensos a aprobar y realizar actos de crueldad hacia las personas. Incluso el Comité de las Naciones Unidas de los Derechos del Niño recomendó a los estado miembros de la unión que revisaran sus legislaciones sobre tauromaquia pues no cumplían con la Convención de los Derechos del Niño http://www.derechoanimal.info/images/pdf/Tauromaquia-ConvencionDerechosNino.pdf página 10
Somos muchos los que confiamos en que Aragón se declarará libre de crueldad hacia los animales, que en las próximas fiestas la programación esté libre de este tipo de actividades crueles, ya que existen infinidades de posibilidades de diversión sin necesidad de maltratar a otros seres.

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Petición creada en 19 de agosto de 2015