
La controvertida exposición Maculadas sin remedio se descolgó ayer de la galería de presidencia de la Diputación, el día previsto para ello, pese a las peticiones de su retirada realizadas por los grupos políticos PP, Ciudadanos y Vox desde, prácticamente, el día de su inauguración, el 9 de mayo. La polémica que ha levantado la muestra -en la que una de sus piezas, el fotomontaje Con flores a María, sufrió un acto vandálico- ha traspasado fronteras y ha vuelto a abrir el debate de la libertad de expresión y la creación artística, tras la denuncia de estos partidos, que consideran esta colección «una ofensa» a sus sentimientos religiosos. Marisa Ruz, responsable de Cultura de la institución provincial, una de las áreas que organizó la muestra junto a la de Igualdad, insistió ayer en que toda la polémica «ha estado condicionada por la campaña electoral».