

Restauración del llamamiento de julio en la Universidad de La Laguna
El problema
La eliminación del llamamiento de julio reduce oportunidades, aumenta la presión académica y perjudica especialmente al alumnado que trabaja, se desplaza, tiene responsabilidades familiares o necesita más tiempo para preparar sus asignaturas
Las personas firmantes solicitamos a la Universidad de La Laguna que reconsidere la eliminación del llamamiento extraordinario de julio y que se mantenga un sistema de evaluación que garantice al estudiantado oportunidades reales, justas y equilibradas para superar sus asignaturas.
Durante años, el alumnado de la ULL ha contado con dos periodos ordinarios de evaluación y con una convocatoria extraordinaria organizada en dos llamamientos, habitualmente en junio y julio. Este sistema no supone regalar aprobados ni rebajar el nivel académico. Supone dar una oportunidad razonable para que quienes no han podido superar una asignatura en la primera fecha dispongan de tiempo suficiente para prepararla con garantías.
La eliminación del llamamiento de julio perjudica directamente al estudiantado. Reduce las oportunidades efectivas de recuperación, concentra todos los exámenes en un periodo más estrecho y aumenta la presión académica, económica y personal sobre miles de estudiantes.
No todos los alumnos se encuentran en la misma situación. Hay estudiantes que trabajan, que tienen responsabilidades familiares, que viven lejos del campus, que se desplazan entre islas, que tienen problemas de salud, que realizan prácticas, que están en programas de movilidad o que simplemente necesitan más tiempo para preparar correctamente varias asignaturas acumuladas. Quitar el llamamiento de julio afecta especialmente a quienes ya tienen más dificultades para organizar su vida académica.
Además, esta medida puede provocar consecuencias graves: más asignaturas pendientes, más matrículas repetidas, más gasto económico para las familias, retrasos en la finalización de los estudios y un aumento del abandono universitario. En un contexto en el que estudiar ya supone un esfuerzo económico y personal importante, la Universidad debería proteger las oportunidades del alumnado, no reducirlas.
El llamamiento de julio también permite una mejor planificación. Separar las evaluaciones extraordinarias en el tiempo ayuda a evitar la acumulación de exámenes, mejora la preparación real de las asignaturas y reduce la ansiedad académica. Un calendario más amplio no solo beneficia al alumnado; también favorece una evaluación más ordenada, más justa y más coherente con el aprendizaje.
Por todo ello, consideramos que eliminar julio es una medida desproporcionada y contraria al interés del estudiantado. La Universidad de La Laguna debe escuchar a su alumnado antes de aplicar un cambio que afecta de manera tan directa a sus derechos académicos y a sus posibilidades de progreso.
Por eso solicitamos:
- Que se restaure el llamamiento extraordinario de julio en la Universidad de La Laguna.
- Que se mantenga una convocatoria extraordinaria con dos evaluaciones claramente separadas en el calendario académico.
- Que no se aplique ninguna modificación que reduzca oportunidades de evaluación sin un proceso real de diálogo con el estudiantado y sus representantes.
- Que la ULL publique un informe claro sobre el impacto académico, económico y social que tendría la eliminación del llamamiento de julio.
- Que se priorice un modelo universitario justo, inclusivo y compatible con la realidad del alumnado actual
La Universidad no debe avanzar recortando oportunidades. Debe avanzar garantizando igualdad, planificación, calidad académica y apoyo real a quienes estudian.
Pedimos al Rector, al Claustro Universitario y al Consejo de Gobierno de la Universidad de La Laguna que escuchen al estudiantado y rectifiquen esta medida.
No a la eliminación del llamamiento de julio.
¡Sí a una ULL más justa para sus estudiantes!

2050
El problema
La eliminación del llamamiento de julio reduce oportunidades, aumenta la presión académica y perjudica especialmente al alumnado que trabaja, se desplaza, tiene responsabilidades familiares o necesita más tiempo para preparar sus asignaturas
Las personas firmantes solicitamos a la Universidad de La Laguna que reconsidere la eliminación del llamamiento extraordinario de julio y que se mantenga un sistema de evaluación que garantice al estudiantado oportunidades reales, justas y equilibradas para superar sus asignaturas.
Durante años, el alumnado de la ULL ha contado con dos periodos ordinarios de evaluación y con una convocatoria extraordinaria organizada en dos llamamientos, habitualmente en junio y julio. Este sistema no supone regalar aprobados ni rebajar el nivel académico. Supone dar una oportunidad razonable para que quienes no han podido superar una asignatura en la primera fecha dispongan de tiempo suficiente para prepararla con garantías.
La eliminación del llamamiento de julio perjudica directamente al estudiantado. Reduce las oportunidades efectivas de recuperación, concentra todos los exámenes en un periodo más estrecho y aumenta la presión académica, económica y personal sobre miles de estudiantes.
No todos los alumnos se encuentran en la misma situación. Hay estudiantes que trabajan, que tienen responsabilidades familiares, que viven lejos del campus, que se desplazan entre islas, que tienen problemas de salud, que realizan prácticas, que están en programas de movilidad o que simplemente necesitan más tiempo para preparar correctamente varias asignaturas acumuladas. Quitar el llamamiento de julio afecta especialmente a quienes ya tienen más dificultades para organizar su vida académica.
Además, esta medida puede provocar consecuencias graves: más asignaturas pendientes, más matrículas repetidas, más gasto económico para las familias, retrasos en la finalización de los estudios y un aumento del abandono universitario. En un contexto en el que estudiar ya supone un esfuerzo económico y personal importante, la Universidad debería proteger las oportunidades del alumnado, no reducirlas.
El llamamiento de julio también permite una mejor planificación. Separar las evaluaciones extraordinarias en el tiempo ayuda a evitar la acumulación de exámenes, mejora la preparación real de las asignaturas y reduce la ansiedad académica. Un calendario más amplio no solo beneficia al alumnado; también favorece una evaluación más ordenada, más justa y más coherente con el aprendizaje.
Por todo ello, consideramos que eliminar julio es una medida desproporcionada y contraria al interés del estudiantado. La Universidad de La Laguna debe escuchar a su alumnado antes de aplicar un cambio que afecta de manera tan directa a sus derechos académicos y a sus posibilidades de progreso.
Por eso solicitamos:
- Que se restaure el llamamiento extraordinario de julio en la Universidad de La Laguna.
- Que se mantenga una convocatoria extraordinaria con dos evaluaciones claramente separadas en el calendario académico.
- Que no se aplique ninguna modificación que reduzca oportunidades de evaluación sin un proceso real de diálogo con el estudiantado y sus representantes.
- Que la ULL publique un informe claro sobre el impacto académico, económico y social que tendría la eliminación del llamamiento de julio.
- Que se priorice un modelo universitario justo, inclusivo y compatible con la realidad del alumnado actual
La Universidad no debe avanzar recortando oportunidades. Debe avanzar garantizando igualdad, planificación, calidad académica y apoyo real a quienes estudian.
Pedimos al Rector, al Claustro Universitario y al Consejo de Gobierno de la Universidad de La Laguna que escuchen al estudiantado y rectifiquen esta medida.
No a la eliminación del llamamiento de julio.
¡Sí a una ULL más justa para sus estudiantes!

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Petición creada en 24 de junio de 2026