Rescatemos a la osezna del zoológico La Pastora: ¡los zoológicos deben cuidar, no maltrata

La causa

Un zoológico debería ser un lugar de protección, donde los animales reciben cuidados, alimento, atención médica y respeto. Un espacio que, aunque les priva de la libertad de su hábitat natural, al menos les garantiza una vida digna y segura.

Pero en el zoológico La Pastora, en Nuevo León, la realidad es dolorosamente distinta. Allí, una pequeña osezna de oso negro —una especie en peligro de extinción— se encuentra en condiciones inhumanas: desnutrida, enferma, con el pelaje caído por la sarna y sin atención veterinaria adecuada. Su mirada apagada es el reflejo del abandono y del sufrimiento que ha soportado por meses.

Esta osezna no eligió estar en cautiverio. La sociedad y las autoridades que la mantienen ahí tienen la responsabilidad moral y legal de garantizar su bienestar. Sin embargo, lo que vemos es un claro ejemplo de negligencia y maltrato.

El zoológico La Pastora no solo ha fallado en su deber de cuidado, sino que se ha convertido en símbolo de lo contrario: indiferencia, crueldad y abandono hacia los animales. Esto no es un hecho aislado; son años de denuncias de malas prácticas que hoy tienen nombre y rostro en esta osezna.

Permitir que siga sufriendo es avalar el maltrato animal con recursos públicos y condenar a más animales a un destino indigno. Es por eso que exigimos:

  1. Rescate inmediato y urgente de la osezna, garantizando atención veterinaria y su traslado a un santuario especializado.
  2. Auditoría pública e independiente al zoológico La Pastora para revisar las condiciones de todos los animales.
  3. Sanciones ejemplares a las autoridades y responsables por negligencia y maltrato.
  4. Un plan integral de bienestar animal en Nuevo León. ¡No repetición!
  5. Cierre definitivo de cualquier recinto que no garantice un trato digno, ético y seguro para los animales.

No podemos mirar hacia otro lado mientras una osezna muere lentamente en condiciones indignas. Firmar esta petición es levantar la voz por ella y por todos los animales que hoy dependen de nuestra compasión y exigencia de justicia.

Un zoológico debe ser un refugio de cuidado, no una condena al sufrimiento. Tu firma puede salvar la vida de esta osezna y abrir el camino hacia un trato digno para todos los animales en cautiverio.

 

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La causa

Un zoológico debería ser un lugar de protección, donde los animales reciben cuidados, alimento, atención médica y respeto. Un espacio que, aunque les priva de la libertad de su hábitat natural, al menos les garantiza una vida digna y segura.

Pero en el zoológico La Pastora, en Nuevo León, la realidad es dolorosamente distinta. Allí, una pequeña osezna de oso negro —una especie en peligro de extinción— se encuentra en condiciones inhumanas: desnutrida, enferma, con el pelaje caído por la sarna y sin atención veterinaria adecuada. Su mirada apagada es el reflejo del abandono y del sufrimiento que ha soportado por meses.

Esta osezna no eligió estar en cautiverio. La sociedad y las autoridades que la mantienen ahí tienen la responsabilidad moral y legal de garantizar su bienestar. Sin embargo, lo que vemos es un claro ejemplo de negligencia y maltrato.

El zoológico La Pastora no solo ha fallado en su deber de cuidado, sino que se ha convertido en símbolo de lo contrario: indiferencia, crueldad y abandono hacia los animales. Esto no es un hecho aislado; son años de denuncias de malas prácticas que hoy tienen nombre y rostro en esta osezna.

Permitir que siga sufriendo es avalar el maltrato animal con recursos públicos y condenar a más animales a un destino indigno. Es por eso que exigimos:

  1. Rescate inmediato y urgente de la osezna, garantizando atención veterinaria y su traslado a un santuario especializado.
  2. Auditoría pública e independiente al zoológico La Pastora para revisar las condiciones de todos los animales.
  3. Sanciones ejemplares a las autoridades y responsables por negligencia y maltrato.
  4. Un plan integral de bienestar animal en Nuevo León. ¡No repetición!
  5. Cierre definitivo de cualquier recinto que no garantice un trato digno, ético y seguro para los animales.

No podemos mirar hacia otro lado mientras una osezna muere lentamente en condiciones indignas. Firmar esta petición es levantar la voz por ella y por todos los animales que hoy dependen de nuestra compasión y exigencia de justicia.

Un zoológico debe ser un refugio de cuidado, no una condena al sufrimiento. Tu firma puede salvar la vida de esta osezna y abrir el camino hacia un trato digno para todos los animales en cautiverio.

 

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