Reducir el derroche en el Senado español

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El problema

El Senado español, para muchos de nosotros, ha dejado de ser un espacio de representación ciudadana para convertirse en un escenario de disputas partidistas. Esto no sólo genera desconfianza en la política, sino que también representa un gran derroche de los recursos provenientes de nuestros impuestos, con cifras que no dejan lugar a dudas. Los cuantiosos gastos en viajes y las abultadas dietas para los senadores son solo algunos de los gastos que podrían ser reconsiderados.

Proponemos una reducción significativa en el número de senadores. Es necesario que el Senado español recorte drásticamente su presupuesto operacional, destinando esos fondos a sectores que verdaderamente impactan nuestras vidas: la salud y la educación. Consideremos los ejemplos de otros países desarrollados que han racionalizado sus recursos legislativos de manera eficiente.

La transparencia y la responsabilidad deben ser los pilares sobre los que se edifique nuestra gestión pública. Exigimos auditorías independientes que revisen el presupuesto del Senado y aseguren que cada euro es gastado con total justificación.

Un cambio estructural no solo lograría un ahorro considerable, sino que también devolvería a la ciudadanía la confianza en sus instituciones. Este es el momento de actuar y mostrar que juntos podemos transformar el destino de nuestro país.

¡Basta de despilfarro en el Senado! Exigimos reducir senadores, recortar gastos de viajes y destinar los millones a sanidad y educación.

¿Para qué sirve realmente el Senado hoy en día? Para la mayoría de los ciudadanos, la respuesta es clara: se ha convertido en un escenario de peleas partidistas que solo consigue que dudemos cada vez más de la política, financiado con el dinero de todos nuestros impuestos.
Las cifras hablan por sí solas. El presupuesto oficial del Senado de España para el ejercicio 2026 se ha incrementado hasta alcanzar la histórica cifra de 68,8 millones de euros. Una cantidad ingente de recursos públicos destinados a mantener una estructura sobredimensionada.
A esto se suma que el gasto en transporte y viajes oficiales de las señorías ha pulverizado todos los récords históricos de la institución, superando ya los 8,8 millones de euros en desplazamientos durante la actual legislatura. Además, cada senador dispone de jugosas indemnizaciones mensuales libres de impuestos de hasta 2.193 euros para afrontar sus gastos diarios, sumado a dietas exentas de tributar de hasta 150 euros por jornada de viaje oficial.
¿Tiene lógica este nivel de gasto para una cámara que bloquea leyes por puros intereses electorales y no soluciona ningún problema real de la calle? No.

 Todo este dinero público malgastado en el mantenimiento de la clase política debería ir destinado de inmediato a otros menesteres urgentes: reforzar la sanidad pública, invertir en educación o mejorar las pensiones de nuestros mayores.
Por ello, los ciudadanos firmantes exigimos una reforma constitucional urgente para blindar la institución:
Reducir el Senado a su mínima expresión: Disminución drástica e inmediata de los 266 senadores y de todo su personal eventual y de confianza. Menos políticos se traduce en mayor eficiencia ciudadana.
Fin de los privilegios y control estricto del gasto: Auditoría e hachazo inmediato a las partidas millonarias de viajes y dietas. Los desplazamientos no justificados deben suspenderse.
Frenar el uso torticero de la Cámara: Introducir enmiendas legales específicas para vetar que el Senado sea utilizado por los partidos políticos como una herramienta de bloqueo y confrontación partidaria.

Control de presencia de los políticos en el senado y en el congreso, donde si faltan les sea desquitado el dia que falta de su salario, y sólo poder causar falta justificada por baja médica o por alguna causa justificada que no sea para reuniones con lobbies etc, primero acudir a su puesto de trabajo, y después en su tiempo libre que hagan lo que quieran como cualquier trabajador, poner cámaras con inteligencia artificial en las salidas y entradas donde se grabe estás salidas y queden los registros para comprobar que están en su horario de trabajo, ya está bien de pagar a políticos por ni acudir a su centro de trabajo y no hacer nada, control total.

Las instituciones del Estado deben estar al servicio de la sociedad y no al servicio de los partidos. Si estás cansado de ver cómo derrochan nuestros recursos, ¡firma y comparte esta petición en Change.org!

Firma esta petición para exigir al Gobierno y al Congreso de Diputados una gestión más responsable de nuestros recursos y priorizar lo que verdaderamente importa: ¡la educación y la salud de nuestras futuras generaciones!

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