

Prohibición y penalización de las peleas de gallos.
La causa
No requiere 200 años de constitucionalidad para que los ciudadanos cultos de un país, comprendan que considerar como deporte, un evento donde 2 animales se lastiman mutuamente, y en ocasiones se matan, no es un deporte, sino un acto de morbo criminal.
¿Palabras fuertes? Quizás. Pero no culpo o acuso de criminal al criador, apostador, o promotor de dicho evento. Si los acuso de incultos, y culpo a la falta de sensibilidad en la educación como principal causa de su carencia en compasión y respeto por un ser viviente, que no merece daño alguno más que el que pueda ocasionarse a sí mismo, en el transcurso de su vida libre como animal. Libre en cual sea su hábitat natural.
Ahora, esto, no es solo un pseudo deporte, o afición. Sino que es un vicio que carcome nuestra sociedad desde las distintas clases sociales. Gente pobre, mal gasta su sueldo en apuestas de esta índole. Gente de clase alta, crían estos animales, con el fin de beneficiarse de otros apostadores, dejando a un lado el trabajo, pilar y fundamento con el que prospera una civilización.
Ja! Civilización… Me jacto de la ironía al decirlo. Pues cada vez que se habla con un ¨Gallero¨, pareciera fuesen creadores del universo que supieran dar respuesta, o más bien excusa, para todos sus actos. ¿La realidad? Hoy en día, pareciera que cualquier persona con facilidad de la lengua y propiedades semánticas sobre ella, tiene una fácil excusa. Pues si nos basamos en la definición de la palabra ¨civilización¨, se define como el conjunto de costumbres, ideas, cultura, o arte de un pueblo o comunidad. Pero sabemos que eso trasciende mucho más allá, ¿o no?
¿Es esta la costumbre de nuestro pueblo? Y si lo es, ¿es correcta? ¿Es eso lo que nosotros definimos por cultura? Y si lo es, ¿es esa la ¨cultura¨ que queremos como imagen de nuestro país?
Para un entendimiento amplio en raciocinio, comparto un poco de tecnicismos:
Los gallos, son aves domésticas en su gran mayoría. Animales herbívoros e insectívoros. En las peleas solo se usan machos, y no se necesita título universitario para saber que los machos poseen crestas, la cual desde un principio, les son mutiladas para que no sean picoteadas en una pelea. No porque se preocupen del bienestar del animal, sino porque eso, podría costarles la pelea y sus apuestas.
Es importante saber que como estos animales valen, en función del beneficio que se obtenga de ellos, las personas que gozan de estas peleas deben agotar todas las posibilidades para que su gallo sea el ganador. Así es como antes de realizar cualquier entrenamiento, los gallos pasan a ser elegidos a través de peleas de entrenamiento dentro de un mismo galpón, donde sufren algunos daños. ¿Acaso no pareciera lógico que quienes hacen esto, si quieren ver entrenamientos, golpes y hasta sangre, se anoten a boxear y se lastimen por motus propio?
Ahora, como si hiciera falta alguna, en las peleas de gallos podemos encontrar diferentes armas con las que suelen combatir, para hacer la pelea más sangrienta, y violenta si es que cabe. Aquí las que más resaltan como ejemplo son navajas, y/o espuelas.
La navaja: Es un arma que dibuja una media luna, midiendo una pulgada… Sí, leyó bien, una pulgada desde su base hasta la punta. Su característica principal es que en la parte interna de la curva, tiene un filo que podemos comparar con una hoja de afeitar, con la diferencia de que esta navaja es más robusta y sobre todo, el acero es más resistente y letal.
Las espuelas: Es un arma que tiene forma de aguja dotada de un gran volumen en el dorso de la pata, y por encima del tobillo. Como de forma natural no son de gran tamaño, se les colocan uñas artificiales que suelen medir hasta cinco (5) centímetros.
Los gallos pueden acabar con su rival desde el inicio mismo del combate, acertando a golpear en la nuca o herir partes vitales. Sobre todo, si sus ataques se dirigen a la zona que comprende el cuello y la cabeza.
Si quien lee ha leído hasta este punto, creo basta con los tecnicismos más básicos de las peleas de gallos, para comprender que esto es tan criminal, como 2 presidiarios en el patio de la penitenciaría con puñal en cada mano. La única diferencia aquí, es que los presidiarios, algo hicieron para estar ahí, pero yo, con Dios como testigo, aún no veo gallos robando a nadie como para merecer eso.
Ahora comparto un listado de las heridas más comunes que sufren estos animales, y los nombres populares o vulgares con los que se las conoce. Sepa entender que el único propósito de esto es que se concientice sobre el sufrimiento animal por los daños causados, y que al mencionar sus órganos afectados, como humanos, quizás comprendamos mejor al poder asociarlo con nosotros:
Espatado: Herida hecha en cualquiera de las patas del gallo que lo inutiliza. Puede ser que quede fracturada hacia atrás o hacia adelante. Esto ocasiona que el gallo no pueda tirar con fuerza a su contrario, por lo que ya no es rentable.
Pata & Vida o Femoral: Herida en la pierna que corta la vena femoral, ocasionando una hemorragia muy fuerte y, con esto, la muerte del gallo.
Chapin: Herida en la articulación de la pata del gallo, que ocasiona que el ave no pueda pararse por completo y tenga que arrastrarse por el piso con las patas hacia adelante.
Piquete: Herida en el cuello del gallo que produce inflamación y una hemorragia que termina siendo mortal.
Bobeado: Herida craneal que provoca pérdida de visión y mareo en el gallo. El resultado es el de un animal borracho que se tambalea sin sentido y cae sin control.
Cielazo: Herida producida en el paladar del gallo. Dificulta su alimentación por lo que el animal sufre hasta su muerte.
Tuerto o Ciego: Lesión y pérdida de un globo ocular (ojo). Si bien el ¨soltador¨ puede reaccionar rápido antes de que pierda el otro ojo, el animal ya no les es rentable al haber perdido el sentido de la profundidad visual.
Ahogado: Un impacto en el cuello genera una hemorragia, la cual provoca ahogamiento en el animal, el que termina muriendo por asfixia.
Cuerpo: Son heridas en el cuerpo, a los costados del gallo. Comúnmente dolorosas para el animal pues se extiende su agonía con fracturas o hemorragias internas.
Desalado: Corte en el ala que hace que el gallo pierda su equilibrio natural obligándolo a caer de costado. Muchos ¨soltadores¨ lo hacen sufrir aún más, con tal de salvar sus apuestas, que desinformados terminan rompiéndole la otra ala, como si esto corrigiera en el animal su equilibrio.
Capón o Capazo: Amplia herida en la parte trasera del gallo, referida como capa, que los deja con los intestinos afuera. Quizás la herida más dolorosa para el animal.
Habiendo explayado sobre este tema, y habiendo investigado más sobre el asunto para poder sustentar mi redacción, creo es entendible se reconsidere la prohibición y penalización de este violento mal intento de deporte.
Como personas responsables y cultas que somos, nos debemos el tratar de concientizar a nuestro prójimo, educarlo respecto al tema, y aunque en ocasiones no se entienda el beneficio de nuestro acto y propósito, actuar por lo que nuestra ética, moral, y valores dictan.
Por su tiempo de lectura, apreciación y meditación respecto al asunto, mi más sincero agradecimiento.
Atentamente,
Pablo C. García

La causa
No requiere 200 años de constitucionalidad para que los ciudadanos cultos de un país, comprendan que considerar como deporte, un evento donde 2 animales se lastiman mutuamente, y en ocasiones se matan, no es un deporte, sino un acto de morbo criminal.
¿Palabras fuertes? Quizás. Pero no culpo o acuso de criminal al criador, apostador, o promotor de dicho evento. Si los acuso de incultos, y culpo a la falta de sensibilidad en la educación como principal causa de su carencia en compasión y respeto por un ser viviente, que no merece daño alguno más que el que pueda ocasionarse a sí mismo, en el transcurso de su vida libre como animal. Libre en cual sea su hábitat natural.
Ahora, esto, no es solo un pseudo deporte, o afición. Sino que es un vicio que carcome nuestra sociedad desde las distintas clases sociales. Gente pobre, mal gasta su sueldo en apuestas de esta índole. Gente de clase alta, crían estos animales, con el fin de beneficiarse de otros apostadores, dejando a un lado el trabajo, pilar y fundamento con el que prospera una civilización.
Ja! Civilización… Me jacto de la ironía al decirlo. Pues cada vez que se habla con un ¨Gallero¨, pareciera fuesen creadores del universo que supieran dar respuesta, o más bien excusa, para todos sus actos. ¿La realidad? Hoy en día, pareciera que cualquier persona con facilidad de la lengua y propiedades semánticas sobre ella, tiene una fácil excusa. Pues si nos basamos en la definición de la palabra ¨civilización¨, se define como el conjunto de costumbres, ideas, cultura, o arte de un pueblo o comunidad. Pero sabemos que eso trasciende mucho más allá, ¿o no?
¿Es esta la costumbre de nuestro pueblo? Y si lo es, ¿es correcta? ¿Es eso lo que nosotros definimos por cultura? Y si lo es, ¿es esa la ¨cultura¨ que queremos como imagen de nuestro país?
Para un entendimiento amplio en raciocinio, comparto un poco de tecnicismos:
Los gallos, son aves domésticas en su gran mayoría. Animales herbívoros e insectívoros. En las peleas solo se usan machos, y no se necesita título universitario para saber que los machos poseen crestas, la cual desde un principio, les son mutiladas para que no sean picoteadas en una pelea. No porque se preocupen del bienestar del animal, sino porque eso, podría costarles la pelea y sus apuestas.
Es importante saber que como estos animales valen, en función del beneficio que se obtenga de ellos, las personas que gozan de estas peleas deben agotar todas las posibilidades para que su gallo sea el ganador. Así es como antes de realizar cualquier entrenamiento, los gallos pasan a ser elegidos a través de peleas de entrenamiento dentro de un mismo galpón, donde sufren algunos daños. ¿Acaso no pareciera lógico que quienes hacen esto, si quieren ver entrenamientos, golpes y hasta sangre, se anoten a boxear y se lastimen por motus propio?
Ahora, como si hiciera falta alguna, en las peleas de gallos podemos encontrar diferentes armas con las que suelen combatir, para hacer la pelea más sangrienta, y violenta si es que cabe. Aquí las que más resaltan como ejemplo son navajas, y/o espuelas.
La navaja: Es un arma que dibuja una media luna, midiendo una pulgada… Sí, leyó bien, una pulgada desde su base hasta la punta. Su característica principal es que en la parte interna de la curva, tiene un filo que podemos comparar con una hoja de afeitar, con la diferencia de que esta navaja es más robusta y sobre todo, el acero es más resistente y letal.
Las espuelas: Es un arma que tiene forma de aguja dotada de un gran volumen en el dorso de la pata, y por encima del tobillo. Como de forma natural no son de gran tamaño, se les colocan uñas artificiales que suelen medir hasta cinco (5) centímetros.
Los gallos pueden acabar con su rival desde el inicio mismo del combate, acertando a golpear en la nuca o herir partes vitales. Sobre todo, si sus ataques se dirigen a la zona que comprende el cuello y la cabeza.
Si quien lee ha leído hasta este punto, creo basta con los tecnicismos más básicos de las peleas de gallos, para comprender que esto es tan criminal, como 2 presidiarios en el patio de la penitenciaría con puñal en cada mano. La única diferencia aquí, es que los presidiarios, algo hicieron para estar ahí, pero yo, con Dios como testigo, aún no veo gallos robando a nadie como para merecer eso.
Ahora comparto un listado de las heridas más comunes que sufren estos animales, y los nombres populares o vulgares con los que se las conoce. Sepa entender que el único propósito de esto es que se concientice sobre el sufrimiento animal por los daños causados, y que al mencionar sus órganos afectados, como humanos, quizás comprendamos mejor al poder asociarlo con nosotros:
Espatado: Herida hecha en cualquiera de las patas del gallo que lo inutiliza. Puede ser que quede fracturada hacia atrás o hacia adelante. Esto ocasiona que el gallo no pueda tirar con fuerza a su contrario, por lo que ya no es rentable.
Pata & Vida o Femoral: Herida en la pierna que corta la vena femoral, ocasionando una hemorragia muy fuerte y, con esto, la muerte del gallo.
Chapin: Herida en la articulación de la pata del gallo, que ocasiona que el ave no pueda pararse por completo y tenga que arrastrarse por el piso con las patas hacia adelante.
Piquete: Herida en el cuello del gallo que produce inflamación y una hemorragia que termina siendo mortal.
Bobeado: Herida craneal que provoca pérdida de visión y mareo en el gallo. El resultado es el de un animal borracho que se tambalea sin sentido y cae sin control.
Cielazo: Herida producida en el paladar del gallo. Dificulta su alimentación por lo que el animal sufre hasta su muerte.
Tuerto o Ciego: Lesión y pérdida de un globo ocular (ojo). Si bien el ¨soltador¨ puede reaccionar rápido antes de que pierda el otro ojo, el animal ya no les es rentable al haber perdido el sentido de la profundidad visual.
Ahogado: Un impacto en el cuello genera una hemorragia, la cual provoca ahogamiento en el animal, el que termina muriendo por asfixia.
Cuerpo: Son heridas en el cuerpo, a los costados del gallo. Comúnmente dolorosas para el animal pues se extiende su agonía con fracturas o hemorragias internas.
Desalado: Corte en el ala que hace que el gallo pierda su equilibrio natural obligándolo a caer de costado. Muchos ¨soltadores¨ lo hacen sufrir aún más, con tal de salvar sus apuestas, que desinformados terminan rompiéndole la otra ala, como si esto corrigiera en el animal su equilibrio.
Capón o Capazo: Amplia herida en la parte trasera del gallo, referida como capa, que los deja con los intestinos afuera. Quizás la herida más dolorosa para el animal.
Habiendo explayado sobre este tema, y habiendo investigado más sobre el asunto para poder sustentar mi redacción, creo es entendible se reconsidere la prohibición y penalización de este violento mal intento de deporte.
Como personas responsables y cultas que somos, nos debemos el tratar de concientizar a nuestro prójimo, educarlo respecto al tema, y aunque en ocasiones no se entienda el beneficio de nuestro acto y propósito, actuar por lo que nuestra ética, moral, y valores dictan.
Por su tiempo de lectura, apreciación y meditación respecto al asunto, mi más sincero agradecimiento.
Atentamente,
Pablo C. García

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Petición creada en 11 de febrero de 2014