

Rechazar el Proyecto de Ley que criminaliza la denuncia de violencia familiar en Perú


Rechazar el Proyecto de Ley que criminaliza la denuncia de violencia familiar en Perú
El problema
En Perú se impulsa el “Proyecto de Ley 11663/2024-CR, que propone sancionar denuncias falsas en procesos de violencia familiar” hasta con 6 años de prisión a las mujeres que denuncien violencia “familiar” si el Estado considera que su denuncia fue “falsa”. Detrás del lenguaje jurídico y de la supuesta defensa de la justicia, hay algo mucho más profundo y peligroso: un intento de volver a sembrar miedo en quienes se atreven a hablar.Porque toda mujer sabe lo que significa denunciar el miedo, la vergüenza, la duda, la amenaza, la posibilidad de no ser creída. Y ahora, además, el riesgo de terminar criminalizada.
La gráfica que fundamenta el proyecto de Ley utiliza datos de las denuncias falsas en España, realiza una interpretación errada, construye una conclusión falsa: que la mayoría de hombres denunciados son “inocentes” y, por extensión, víctimas de denuncias falsas. En contraposición de lo que dicen los datos oficiales en el Estado Español. Esta narrativa política es construida mediante: confusión entre absolución y falsedad; uso ideológico de estadísticas; y simplificación extrema de procesos judiciales complejos.
Este proyecto de Ley no nace para proteger a las víctimas. Nace para disciplinar, para silenciar, Para que miles de mujeres vuelvan a pensar: “mejor me callo”. En América Latina, y especialmente en Perú, las mujeres enfrentan niveles alarmantes de violencia machista, impunidad y abandono institucional. Muchas son asesinadas después de denunciar. Otras jamás denuncian porque saben que el sistema suele proteger más al agresor que a la víctima.
El proyecto de ley forma parte de una ola regional de reacción contra los avances feministas. En distintos países latinoamericanos han aparecido discursos sobre: n “ideología de género”; “falsas denuncias”; “discriminación contra los hombres”; “crisis de la masculinidad”. El Proyecto de Ley encaja claramente en esta gramática política. No busca únicamente modificar el Código Penal; busca disputar el sentido común construido por los movimientos feministas en las últimas décadas.
Por eso esta ley representa un retroceso histórico.
La violencia patriarcal no solo busca dañar cuerpos, sino también los controla : busca enviar un mensaje de obediencia, convierte la denuncia en una amenaza, convierte el miedo en política pública mediante el castigo, la culpa y el disciplinamiento. Hoy ese control vuelve a tomar forma en una ley que pretende castigar a quienes se atreven a romper el silencio frente a la violencia.
No podemos permitirlo.
Desde la diáspora peruana en Europa levantamos la voz junto a las mujeres peruanas. Porque cada retroceso en un país afecta a todas. Porque cuando un Estado amenaza a las víctimas, los feminismos, el movimiento de mujeres salimos a responder. Pedimos a organizaciones feministas, organizaciones de mujeres, colectivos sociales, defensoras de derechos humanos, académicas, artistas, sindicatos y ciudadanía democrática de toda Europa:
- Rechazar públicamente el Proyecto de Ley 11663/2024-CR
- Acompañar a las mujeres, movimiento de mujeres y organizaciones feministas peruanas
- Exigir al Estado peruano garantías reales para las víctimas de violencia
- Defender el derecho de las mujeres a denunciar sin miedo.
Hoy necesitamos una ola de solidaridad internacional de los movimientos de mujeres, de los movimientos feministas que son diversos y plurales en Europa, porque ninguna mujer se libera sola, nos abrazamos a las palabras de Audre Lorde que decía: “ no soy libre mientras alguna mujer no lo sea”.
!Hacemos un llamado a la acción!
Por las que no pudieron hablar
Por las que todavía no pueden
Por las que fueron silenciadas para siempre.
Las mujeres peruanas no están solas.
Contra la criminalización de las víctimas
Contra el miedo como política de Estado
Por el derecho de las mujeres a ser escuchadas y protegidas
Firma y comparte esta campaña

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El problema
En Perú se impulsa el “Proyecto de Ley 11663/2024-CR, que propone sancionar denuncias falsas en procesos de violencia familiar” hasta con 6 años de prisión a las mujeres que denuncien violencia “familiar” si el Estado considera que su denuncia fue “falsa”. Detrás del lenguaje jurídico y de la supuesta defensa de la justicia, hay algo mucho más profundo y peligroso: un intento de volver a sembrar miedo en quienes se atreven a hablar.Porque toda mujer sabe lo que significa denunciar el miedo, la vergüenza, la duda, la amenaza, la posibilidad de no ser creída. Y ahora, además, el riesgo de terminar criminalizada.
La gráfica que fundamenta el proyecto de Ley utiliza datos de las denuncias falsas en España, realiza una interpretación errada, construye una conclusión falsa: que la mayoría de hombres denunciados son “inocentes” y, por extensión, víctimas de denuncias falsas. En contraposición de lo que dicen los datos oficiales en el Estado Español. Esta narrativa política es construida mediante: confusión entre absolución y falsedad; uso ideológico de estadísticas; y simplificación extrema de procesos judiciales complejos.
Este proyecto de Ley no nace para proteger a las víctimas. Nace para disciplinar, para silenciar, Para que miles de mujeres vuelvan a pensar: “mejor me callo”. En América Latina, y especialmente en Perú, las mujeres enfrentan niveles alarmantes de violencia machista, impunidad y abandono institucional. Muchas son asesinadas después de denunciar. Otras jamás denuncian porque saben que el sistema suele proteger más al agresor que a la víctima.
El proyecto de ley forma parte de una ola regional de reacción contra los avances feministas. En distintos países latinoamericanos han aparecido discursos sobre: n “ideología de género”; “falsas denuncias”; “discriminación contra los hombres”; “crisis de la masculinidad”. El Proyecto de Ley encaja claramente en esta gramática política. No busca únicamente modificar el Código Penal; busca disputar el sentido común construido por los movimientos feministas en las últimas décadas.
Por eso esta ley representa un retroceso histórico.
La violencia patriarcal no solo busca dañar cuerpos, sino también los controla : busca enviar un mensaje de obediencia, convierte la denuncia en una amenaza, convierte el miedo en política pública mediante el castigo, la culpa y el disciplinamiento. Hoy ese control vuelve a tomar forma en una ley que pretende castigar a quienes se atreven a romper el silencio frente a la violencia.
No podemos permitirlo.
Desde la diáspora peruana en Europa levantamos la voz junto a las mujeres peruanas. Porque cada retroceso en un país afecta a todas. Porque cuando un Estado amenaza a las víctimas, los feminismos, el movimiento de mujeres salimos a responder. Pedimos a organizaciones feministas, organizaciones de mujeres, colectivos sociales, defensoras de derechos humanos, académicas, artistas, sindicatos y ciudadanía democrática de toda Europa:
- Rechazar públicamente el Proyecto de Ley 11663/2024-CR
- Acompañar a las mujeres, movimiento de mujeres y organizaciones feministas peruanas
- Exigir al Estado peruano garantías reales para las víctimas de violencia
- Defender el derecho de las mujeres a denunciar sin miedo.
Hoy necesitamos una ola de solidaridad internacional de los movimientos de mujeres, de los movimientos feministas que son diversos y plurales en Europa, porque ninguna mujer se libera sola, nos abrazamos a las palabras de Audre Lorde que decía: “ no soy libre mientras alguna mujer no lo sea”.
!Hacemos un llamado a la acción!
Por las que no pudieron hablar
Por las que todavía no pueden
Por las que fueron silenciadas para siempre.
Las mujeres peruanas no están solas.
Contra la criminalización de las víctimas
Contra el miedo como política de Estado
Por el derecho de las mujeres a ser escuchadas y protegidas
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Petición creada en 21 de mayo de 2026