
Cuando uno recibe radioterapia es necesario que las celulas esten hidratadas y la forma es beber agua.
Cuando recibes sesiones de radiactividad, un flujo inmenso de rayos gamma y partículas alfa se dirigen excrupulosamente hacia el foco del tumor de forma que alteren el ADN de las celulas tumorales y mueran. Matan todo el foco tratado, lo bueno, lo malo y lo peor. Es la muerte silenciosa de partes de tu cuerpo, como si entraras en una especie de microondas. Se tarda nada pero el tratamiento previo es duro y mas cuando tienes 200 kms de por medio.
Como todos los días esperanzado con salir de este mal sueño el maldito despertador nos recuerda que tenemos una cita. Nos arreglamos desayunamos y nos ponemos a beber agua como si fuera el mana que cae del cielo, mientras esperamos a que suene el teléfono para que nos recoja la ambulancia, o de la hora acordada. Son las 6,30 de la mañana. Hoy tenemos un día menos complicado, pues otros enfermos de los pueblos mas alejados de la provincia van en otra ruta. Hoy solo recogeremos a otros enfermos que van sumándose a la ambulancia hasta que la llenamos. Unos mayores que yo, otros mas jóvenes. No me he encontrado a niños pero tendrían que seguir la misma formula. Quizás no les hagan madrugar tanto y vayan por la tarde, pues existen muchas ambulancias y horas de recogida. Se van llenando y se van recogiendo enfermos por la ciudad y los pueblos cercanos a Soria.
Si tenemos que pasar por Vinuesa, o por otros cercanos nos desviamos de la ruta mas rápida y el camino se hace mas tedioso. Si en cambio vas por la ruta que sale a Aranda de Duero tambien es horrible porque son muchos kms, muchos enfermos y tarda una eternidad. Cada poco tiempo uno u otro no podemos aguantar más. Si no es la vejiga son las tripas, desechas por el miedo, la enfermedad, los líquidos, el madrugón y el frío. Carlos el conductor es un cielo, comprensivo y tiene una paciencia que ni el Santo Job. Para Carlos, para un momento que no puedo aguantar mas. Y el sufrido conductor cada unos cuantos kms tiene que parar en un arcén, en un sembrado o un cualquier sitio. Unas veces bajas para unirte al grupo y poder evacuar tus líquidos o tus sólidos. A veces es frio, otras veces obsesion, cuando no es un mareo y tienes el cuerpo destrozado y te da vueltas todo.
Evitas tener que devolver en la ambulancia pues el olor te acompañara todo el camino de ida y el de vuelta. Pero a veces entre una mata o entre un pequeño seto, el viento hace que te mojes o te manches y porque no puedes hacer otra cosa más que pedir disculpas y seguir hasta que unos kms mas allá tenemos que volver a parar. Es la realidad de tu día a día. Hoy fue Manuel que no podía mas y se orinó pues la radioterapia también origina que no tengas la sensibilidad que tenías. Ahora la lengua, las partes finales de las extremidades no las sientes. Se te caen las cosas de las manos, te tropiezas porque los pies no tienen fuerza. Por lo menos no fue mas que orín, peor seria lo del otro día. Tenemos que volver a parar. Son las 8 de la mañana y no hemos llegado. Hemos parado 3 veces, estamos reventados y no hemos llegado, quedan menos de 100 kms…...si Dios quiere en algo más de una hora llegaremos. Queda al menos otra parada en algún que otro arcén. Aquí no tienes ningún pudor, es algo biológico, pero eres más un animal herido que suplica por llegar a tener el mínimo de dignidad, una taza, una trozo de papel, algo que te haga sentir humano.
Cuando llegas al hospital ha pasado una eternidad, tienes aventuras escatológicas que contar a tus familiares pero por respeto a tus compañeros de viaje, y porque mañana puedas ser tu, bajas la mirada, callas e intentas olvidar.
Ahora toca la sesión de radioterapia. Tienes que estar muy hidratado, pero con las interminables paradas no estas preparado. Tienes que tener un litro y medio de agua bebido y cuando tengas la vejiga llena avisar. La próstata es lo que tiene. Así que cuando estas lleno avisas…. Justo ahora hay alguien dentro y hay que esperar. Tienes preferencia pero…… son 7 minutos de espera…. Y que espera. Que razón tenia Einstein cuando decía que el tiempo se estiraba…. Que siete minutos mas horribles y tienes que estar 12 dentro con la sesión. Y cuando te llaman tu ya no puedes más, tienes que ir corriendo al baño antes que revientes por dentro. Y empieza el lio.
Cuando por fin consigues recibir tu sesión son las 11, y quedan de tu expedición otros por recibir la radioterapia. Hay que esperar a que ellos terminen para volver. Y pueden ser 20 minutos o 3 horas. Depende….. Y cuando todos han terminado con gran satisfacción pones una cruz en la libreta. Eran 38 sesiones solo quedan 10, en unas semanas listo y ver que ha pasado, si acabamos con la bestia o si por contra necesitamos mas ayuda.
La vuelta no es menos complicada que la ida. Vamos más tranquilos pero no significa que necesitemos 3 o 4 paradas de Burgos a Soria, tenemos ya puntos que cuando vamos llegando están mas preparados que otros para poder evacuar. Es lo que tiene beber tanta agua, que tiene que salir y tu organismo no esta para muchos trotes. Primero la químio, ahora la radio y la esperanza de salir del túnel. Parece que ves la luz al final de esta pesadilla, con esperanza puesta que los resultados del TAC den la bandera verde a tu cura y vuelvas a la vida lo mas normal posible.
Y esto es un día cualquiera, y cuando bajas de la ambulancia son las 3 de la tarde, hoy fue bien porque es uno de los mejores dias. Estas reventado, lleno de dolores porque la radio te ha quemado por dentro y tienes ganas de llorar pero tienes que ser fuerte ante tus seres queridos y dejas estas ganas para más adelante. Total llorar alivia pero no resuelve. Mañana con mas dolores que ayer toca nueva sesión.
Este es el dia a dia…..