
Carlos Arias IglesiasSantiago de Compostela, Spain

Nov 12, 2018
El espectáculo del Tribunal Supremo parece haber ocultado el efecto de su sentencia sobre el impuesto de hipotecas: si le corresponde al banco, este, por una simple lógica empresarial, no solamente lo repercute a la persona con la que contrata, sino que, al no poder esta abonarlo directamente, pagará también el IVA correspondiente, y muy probablemente un beneficio para la entidad, por gestión y movimiento de capitales.
Desde luego, evitará tranquilamente citar el tributo, para no incurrir en cláusulas abusivas.
Como sucede tan a menudo, la burocracia nos habrá librado de un gravamen, con la ya habitual paradoja de que acabemos pagando más.
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