

A fecha de hoy, 6 de enero, han pasado ya casi dos semanas desde el último correo enviado a los organismos competentes sin que se haya recibido respuesta alguna.
Esta falta de contestación no solo prolonga una situación personal injusta, sino que evidencia una carencia grave de mecanismos administrativos adaptados a la realidad actual, especialmente para ciudadanos residentes en el exterior que no pueden desplazarse físicamente sin incurrir en costes desproporcionados o riesgos innecesarios.
La solicitud sigue siendo clara, concreta y técnicamente viable:
👉 la posibilidad de realizar la Fe de Vida mediante videollamada, un procedimiento ya utilizado por múltiples organismos públicos en otros países.
Ante la ausencia de respuesta, en los próximos días se procederá a elevar esta petición a instancias de mayor responsabilidad institucional, con el único objetivo de obtener una solución razonable, legal y humana.
Agradezco profundamente a todas las personas que continúan apoyando y difundiendo esta petición. Cada firma refuerza la legitimidad de una demanda que no es excepcional, sino necesaria y urgente.
Seguiremos informando de cualquier novedad.