

Que vuelva Sea Odyssey, la aventura submarina que hizo soñar a toda una generación.


Que vuelva Sea Odyssey, la aventura submarina que hizo soñar a toda una generación.
El problema
¡Que vuelva Sea Odyssey!
Para muchos de nosotros, Sea Odyssey no fue solo una atracción: fue un pedazo de infancia, un refugio mágico donde la tecnología y la fantasía se unían para crear algo irrepetible. Con sus 24 millones de euros de inversión y su innovador sistema de simulación, marcó un antes y un después en el parque. Todos recordamos la emoción de embarcarnos en esa misión submarina, guiados por Sami, rodeados de efectos que nos hacían sentir dentro de un sueño hecho realidad.
Hoy, ese espacio vive bajo otra función —el pasaje del terror REC—, pero quienes conocimos Sea Odyssey sabemos que la esencia sigue allí, latente, esperando despertar. Los simuladores, la tecnología, la historia… todo podría renacer si hubiera voluntad.
Y aquí es donde alzamos la voz.
Desde que Investindustrial tomó las riendas, muchos aficionados sentimos que el espíritu original del parque se ha ido diluyendo. Vemos decisiones que parecen priorizar lo inmediato frente a la magia que hizo grande a PortAventura. Y aunque esta es la percepción de una comunidad que ama profundamente el parque, no podemos quedarnos callados.
¡Sea Odyssey no merece el olvido!
¡PortAventura no merece ser gestionado a base de recortes y abandono!
¡Los fans no merecemos ver cómo se apaga poco a poco aquello que nos hizo felices!
Por eso pedimos que se reabra Sea Odyssey, que se restauren los simuladores, los sistemas estropeados, y que incluso se valoren los derechos de Sami si fuera necesario. No pedimos imposibles; pedimos respeto por la historia del parque y por quienes llevamos décadas apoyándolo.
Sea Odyssey es más que una atracción:
Es un símbolo. Un legado. Un recuerdo vivo.
Y gritamos, con fuerza:
¡PortAventura, despierta! ¡Sami debe volver a casa!

518
El problema
¡Que vuelva Sea Odyssey!
Para muchos de nosotros, Sea Odyssey no fue solo una atracción: fue un pedazo de infancia, un refugio mágico donde la tecnología y la fantasía se unían para crear algo irrepetible. Con sus 24 millones de euros de inversión y su innovador sistema de simulación, marcó un antes y un después en el parque. Todos recordamos la emoción de embarcarnos en esa misión submarina, guiados por Sami, rodeados de efectos que nos hacían sentir dentro de un sueño hecho realidad.
Hoy, ese espacio vive bajo otra función —el pasaje del terror REC—, pero quienes conocimos Sea Odyssey sabemos que la esencia sigue allí, latente, esperando despertar. Los simuladores, la tecnología, la historia… todo podría renacer si hubiera voluntad.
Y aquí es donde alzamos la voz.
Desde que Investindustrial tomó las riendas, muchos aficionados sentimos que el espíritu original del parque se ha ido diluyendo. Vemos decisiones que parecen priorizar lo inmediato frente a la magia que hizo grande a PortAventura. Y aunque esta es la percepción de una comunidad que ama profundamente el parque, no podemos quedarnos callados.
¡Sea Odyssey no merece el olvido!
¡PortAventura no merece ser gestionado a base de recortes y abandono!
¡Los fans no merecemos ver cómo se apaga poco a poco aquello que nos hizo felices!
Por eso pedimos que se reabra Sea Odyssey, que se restauren los simuladores, los sistemas estropeados, y que incluso se valoren los derechos de Sami si fuera necesario. No pedimos imposibles; pedimos respeto por la historia del parque y por quienes llevamos décadas apoyándolo.
Sea Odyssey es más que una atracción:
Es un símbolo. Un legado. Un recuerdo vivo.
Y gritamos, con fuerza:
¡PortAventura, despierta! ¡Sami debe volver a casa!

518
Los destinatarios de la petición
Opiniones de firmantes
Actualizaciones de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 9 de noviembre de 2025