Que Netflix recupere el episodio censurado “Érase un Belén” de Aquí No Hay Quien Viva


Que Netflix recupere el episodio censurado “Érase un Belén” de Aquí No Hay Quien Viva
El problema
A Netflix España y al equipo responsable del catálogo de Aquí no hay quien viva:
Quienes firmamos esta petición somos espectadores que hemos crecido con Aquí No Hay Quien Viva y que hoy seguimos viéndola y recomendándola.
Por eso, solicitamos respetuosamente que el episodio 10 de la temporada 3, titulado “Érase un Belén”, vuelva a estar disponible en Netflix, tal y como se ofrece actualmente en otras plataformas como Atresplayer, Max, SkyShowtime o Amazon Prime Video.
Entendemos que la retirada del capítulo se vinculó a la caracterización de Mariano como Baltasar en un belén viviente, utilizando maquillaje oscuro para interpretar a un Rey Mago, algo que hoy se asocia a la práctica del “blackface” y genera un debate necesario sobre la representación de personas de origen africano y comunidades racializadas. Sin embargo, creemos sinceramente que en este caso no estamos ante un acto de burla ni de discriminación, sino ante el reflejo de una realidad social muy concreta de la España de principios de los 2000 y, de hecho, de décadas anteriores.
Durante muchos años, en buena parte de España, especialmente en entornos pequeños, apenas había residentes afrodescendientes. En ese contexto, cuando se organizaban cabalgatas o belenes vivientes, era habitual que una persona del propio pueblo, normalmente de piel clara, se maquillara para representar a Baltasar. Esto puede y debe ser revisado críticamente hoy, pero fue una costumbre social extendida que no iba acompañada de una intención de ridiculización, sino de la falta de diversidad real en esos espacios.
El episodio “Érase un Belén” reproduce precisamente esa situación dentro de la lógica interna de la serie: en la comunidad de vecinos de Desengaño 21 no hay ningún personaje afrodescendiente, y lo que se está haciendo es un belén viviente entre vecinos para un concurso, con los personajes que ya conocemos. No se presenta a Baltasar como motivo de burla por su origen, ni se caricaturiza a personas racializadas; la comedia gira en torno a los conflictos de pareja, a las discusiones de la comunidad y al caos típico de la serie, no en torno a la raza o al origen de ningún personaje.
Además, es importante recordar quién está detrás de Aquí no hay quien viva y qué valores ha transmitido. La serie fue pionera en televisión en mostrar una pareja homosexual estable y compleja, la de Mauri y Fernando, en horario de máxima audiencia, luchando contra resistencias internas para poder mostrar afecto y besos en pantalla. Varios artículos y entrevistas recientes destacan precisamente cómo esta pareja ayudó a normalizar la realidad LGTBI en muchos hogares españoles y se convirtió en un referente de igualdad y respeto.
Lejos de fomentar el odio, Aquí no hay quien viva ha tratado con dignidad temas como la diversidad afectivo-sexual, la convivencia entre personas de orígenes distintos, los derechos de las parejas del mismo sexo y la vida cotidiana de colectivos tradicionalmente estigmatizados. No estamos ante una ficción que utilice la caricatura racial para rebajar la condición humana de nadie, sino ante una comedia coral que, con sus códigos de la época, ha contribuido a hacer más visible la igualdad, la diversidad y el respeto.
Por eso pensamos que eliminar un episodio entero por una práctica que hoy suscita debate, pero que en su momento reflejaba una costumbre social muy concreta, supone borrar una parte de la obra y, además, impedir que el público pueda contextualizarla y debatir sobre ella. La propia noticia de la retirada recuerda que este capítulo es importante para entender el desarrollo de ciertas tramas y relaciones entre personajes; al suprimirlo solo en Netflix, la serie queda incompleta en esta plataforma y el espectador pierde parte del relato original.
Nuestra petición NO es “mirar para otro lado” ni trivializar las cuestiones raciales. Al contrario: pedimos que se adopte una solución responsable y adulta, más acorde con la libertad artística y con el compromiso con la memoria audiovisual.
Creemos que la mejor opción es:
Que Netflix reincorpore el episodio “Érase un Belén” a su catálogo, manteniendo el contenido original, pero acompañado de un aviso inicial y/o una nota explicativa que aclare el contexto histórico y social de la España de 2004, explique por qué hoy se considera problemática la caracterización de ciertos personajes y anime a ver el capítulo desde una mirada crítica y respetuosa.
De este modo, no se oculta la obra ni se reescribe el pasado, sino que se enmarca y se explica. Es la misma filosofía que se ha aplicado en otros clásicos del cine y la televisión cuya visión actual requiere contexto, no censura. Creemos que esta vía es coherente con los principios de diversidad, inclusión y conversación abierta que Netflix dice defender.
Quienes firmamos esta petición pedimos, con todo respeto, que Netflix reconsidere la retirada del episodio y opte por la contextualización en lugar de la desaparición.
Recuperar “Érase un Belén” no significa avalar hoy ciertas prácticas, sino confiar en que el público adulto es capaz de entender una ficción en el momento histórico en que fue creada y, al mismo tiempo, reflexionar críticamente sobre lo que ve.
Por todo ello, SOLICITAMOS:
Que Netflix vuelva a incluir en su catálogo el episodio 3x10 de Aquí no hay quien viva, “Érase un Belén”, acompañado de la información contextual que considere oportuna, permitiendo así que la serie pueda verse de forma íntegra, preservando su valor cultural, su coherencia narrativa y su papel pionero en la defensa de la igualdad y la no discriminación.
Firmamos esta petición con el máximo respeto hacia todas las personas y comunidades implicadas y con la convicción de que la mejor forma de aprender del pasado no es borrarlo, sino mirarlo de frente, explicarlo y debatirlo.

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El problema
A Netflix España y al equipo responsable del catálogo de Aquí no hay quien viva:
Quienes firmamos esta petición somos espectadores que hemos crecido con Aquí No Hay Quien Viva y que hoy seguimos viéndola y recomendándola.
Por eso, solicitamos respetuosamente que el episodio 10 de la temporada 3, titulado “Érase un Belén”, vuelva a estar disponible en Netflix, tal y como se ofrece actualmente en otras plataformas como Atresplayer, Max, SkyShowtime o Amazon Prime Video.
Entendemos que la retirada del capítulo se vinculó a la caracterización de Mariano como Baltasar en un belén viviente, utilizando maquillaje oscuro para interpretar a un Rey Mago, algo que hoy se asocia a la práctica del “blackface” y genera un debate necesario sobre la representación de personas de origen africano y comunidades racializadas. Sin embargo, creemos sinceramente que en este caso no estamos ante un acto de burla ni de discriminación, sino ante el reflejo de una realidad social muy concreta de la España de principios de los 2000 y, de hecho, de décadas anteriores.
Durante muchos años, en buena parte de España, especialmente en entornos pequeños, apenas había residentes afrodescendientes. En ese contexto, cuando se organizaban cabalgatas o belenes vivientes, era habitual que una persona del propio pueblo, normalmente de piel clara, se maquillara para representar a Baltasar. Esto puede y debe ser revisado críticamente hoy, pero fue una costumbre social extendida que no iba acompañada de una intención de ridiculización, sino de la falta de diversidad real en esos espacios.
El episodio “Érase un Belén” reproduce precisamente esa situación dentro de la lógica interna de la serie: en la comunidad de vecinos de Desengaño 21 no hay ningún personaje afrodescendiente, y lo que se está haciendo es un belén viviente entre vecinos para un concurso, con los personajes que ya conocemos. No se presenta a Baltasar como motivo de burla por su origen, ni se caricaturiza a personas racializadas; la comedia gira en torno a los conflictos de pareja, a las discusiones de la comunidad y al caos típico de la serie, no en torno a la raza o al origen de ningún personaje.
Además, es importante recordar quién está detrás de Aquí no hay quien viva y qué valores ha transmitido. La serie fue pionera en televisión en mostrar una pareja homosexual estable y compleja, la de Mauri y Fernando, en horario de máxima audiencia, luchando contra resistencias internas para poder mostrar afecto y besos en pantalla. Varios artículos y entrevistas recientes destacan precisamente cómo esta pareja ayudó a normalizar la realidad LGTBI en muchos hogares españoles y se convirtió en un referente de igualdad y respeto.
Lejos de fomentar el odio, Aquí no hay quien viva ha tratado con dignidad temas como la diversidad afectivo-sexual, la convivencia entre personas de orígenes distintos, los derechos de las parejas del mismo sexo y la vida cotidiana de colectivos tradicionalmente estigmatizados. No estamos ante una ficción que utilice la caricatura racial para rebajar la condición humana de nadie, sino ante una comedia coral que, con sus códigos de la época, ha contribuido a hacer más visible la igualdad, la diversidad y el respeto.
Por eso pensamos que eliminar un episodio entero por una práctica que hoy suscita debate, pero que en su momento reflejaba una costumbre social muy concreta, supone borrar una parte de la obra y, además, impedir que el público pueda contextualizarla y debatir sobre ella. La propia noticia de la retirada recuerda que este capítulo es importante para entender el desarrollo de ciertas tramas y relaciones entre personajes; al suprimirlo solo en Netflix, la serie queda incompleta en esta plataforma y el espectador pierde parte del relato original.
Nuestra petición NO es “mirar para otro lado” ni trivializar las cuestiones raciales. Al contrario: pedimos que se adopte una solución responsable y adulta, más acorde con la libertad artística y con el compromiso con la memoria audiovisual.
Creemos que la mejor opción es:
Que Netflix reincorpore el episodio “Érase un Belén” a su catálogo, manteniendo el contenido original, pero acompañado de un aviso inicial y/o una nota explicativa que aclare el contexto histórico y social de la España de 2004, explique por qué hoy se considera problemática la caracterización de ciertos personajes y anime a ver el capítulo desde una mirada crítica y respetuosa.
De este modo, no se oculta la obra ni se reescribe el pasado, sino que se enmarca y se explica. Es la misma filosofía que se ha aplicado en otros clásicos del cine y la televisión cuya visión actual requiere contexto, no censura. Creemos que esta vía es coherente con los principios de diversidad, inclusión y conversación abierta que Netflix dice defender.
Quienes firmamos esta petición pedimos, con todo respeto, que Netflix reconsidere la retirada del episodio y opte por la contextualización en lugar de la desaparición.
Recuperar “Érase un Belén” no significa avalar hoy ciertas prácticas, sino confiar en que el público adulto es capaz de entender una ficción en el momento histórico en que fue creada y, al mismo tiempo, reflexionar críticamente sobre lo que ve.
Por todo ello, SOLICITAMOS:
Que Netflix vuelva a incluir en su catálogo el episodio 3x10 de Aquí no hay quien viva, “Érase un Belén”, acompañado de la información contextual que considere oportuna, permitiendo así que la serie pueda verse de forma íntegra, preservando su valor cultural, su coherencia narrativa y su papel pionero en la defensa de la igualdad y la no discriminación.
Firmamos esta petición con el máximo respeto hacia todas las personas y comunidades implicadas y con la convicción de que la mejor forma de aprender del pasado no es borrarlo, sino mirarlo de frente, explicarlo y debatirlo.

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Los destinatarios de la petición
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Petición creada en 18 de noviembre de 2025
