

Las Colonias Deportivas de CABA cumplen un rol social espectacular que va más allá de la pileta: garantizan tres comidas diarias gratuitas (desayuno, almuerzo y merienda) supervisadas por nutricionistas. En el contexto económico actual, este beneficio representa un alivio enorme para el presupuesto mensual de cualquier familia trabajadora. Al dejar a tantos chicos afuera de las colonias por falta de cupos o por los límites de edad, el Gobierno de la Ciudad traslada un gasto económico muy alto a los padres en pleno receso escolar. No todas las familias de la comuna pueden afrontar el costo de sostener las tres comidas completas en casa durante todo enero, sumado a lo inaccesible que es pagar las cuotas de un club privado para que los chicos hagan deporte. Nuestra exigencia de ampliar el sistema en el Parque Chacabuco es también un reclamo económico justo. El Estado ya tiene la infraestructura; solo falta la voluntad política de estirar los cupos y las categorías para cuidar la salud y el bolsillo de los vecinos del barrio.