GRAN ACUERDO CONSTITUCIONALISTA PARA LA ESTABILIDAD Y BIENESTAR DE ESPAÑA


GRAN ACUERDO CONSTITUCIONALISTA PARA LA ESTABILIDAD Y BIENESTAR DE ESPAÑA
El problema
“Hoy podría ser presidente del gobierno, y probablemente en el rótulo que presentan en mi persona no pondría Presidente del gobierno en funciones sino un Presidente de gobierno con plenas competencias.
Pero ese gobierno sería un gobierno de coalición donde el problema sería aceptar que el ministro de Hacienda, el ministro de la política energética y el ministro que se encarga de las pensiones de nuestro país, de la seguridad social, fuera una persona del círculo cercano y de confianza del señor Iglesias con poca experiencia política o de gestión pública.
Bien, yo sería presidente del gobierno, pero tengo que reconocerle que sería un presidente de gobierno que no dormiría por la noche, junto con el 95 % de los ciudadanos de este país que tampoco se sentirían tranquilos”
19 de septiembre del 2019, Pedro Sánchez
48 horas después de las elecciones del 10 de noviembre Pedro Sánchez escenifica esa coalición
Muchos españoles compartimos con enorme preocupación las razones que hace apenas unas semanas llevaban a Pedro Sánchez renegar de una coalición con Unidas Podemos, por los riesgos que suponía para la estabilidad de este país, y más incluso la dependencia de partidos independentistas que este mismo año se refería a ellos como “no son de fiar”.
Hoy, Pedro Sánchez no solo está pactando un gobierno de coalición del “círculo cercano” de Unidas Podemos, sino con miembros directos de la cúpula de este partido. Además se negocia de forma opaca, sin “luces y taquígrafos” - como se vanagloriaban hace un tiempo de modelo de buenas prácticas - un acuerdo con independentistas, tanto de ERC como JuntsXCat, con la única finalidad de mantener el poder al coste que sea.
El 6 de diciembre de este mismo año se conmemoraba el 41 º de la Constitución Española, carta magna que ampara derechos y responsabilidades de tod@s. Ese mismo contrato que queman y desprecian los independentistas que se sientan en la mesa de las negociaciones.
Esta transición fue posible gracias a la altura de miras de los políticos, velando por el interés de este país más que por intereses individuales y partidistas.
Igual que entonces, urge volver a la centralidad, evitar gobiernos escorados e inestables que dependan de fuerzas que no respetan el estado de derecho y las reglas que tod@s nos hemos dado.
En estos momentos cruciales, PSOE, PP y Ciudadanos tienen la obligación moral y política de abrirse a un acuerdo constitucionalista para la estabilidad y bienestar de este país.
Y son precisamente los partidos y sus órganos los encargados de garantizarlo, demostrando su vocación de servicio por el bien común. Luego aquellos líderes que por absurda egolatría y narcisismo no cumplieran este cometido los partidos políticos serían máximos responsables.
Asimismo, sería también positivo que los partidos regionalistas con intereses generales en la estabilidad de este país: UPN, Coalición Canaria, Foro Asturias, Partido Regionalista de Cantabria, Teruel Existe pudieran contribuir en este acuerdo constitucionalista.
Haciendo honor a la igualdad que se recoge en la constitución, los partidos deben garantizar que no haya ciudadanos de primera y de segunda dentro del Estado español por la razón prejuiciosa de haber nacido en un lugar en vez de otro.
Los llamados partidos constitucionalista ya han pactado en otras ocasiones por motivos de otra índole.
En un apartado aparte merecen atención los acuerdos entre PSOE y PP, muchas veces en su propio beneficio:
- PSOE y PP pactan los nombres del nuevo Poder Judicial (noviembre 2018)
- PP y PSOE tumban la propuesta contra las puertas giratorias (marzo 2019)
- PP y PSOE pactan la nueva RTVE (septiembre 2017)
Si son capaces de pactar para mantener sus privilegios y cuotas de poder, les exigimos que sean capaces de alcanzar por una vez a un acuerdo constitucionalista.
Los trabajadores de pie no tenemos puertas giratorias para encontrar un puesto a la medida frente a una crisis económica, ni tenemos abogados de prestigio para defender nuestros derechos menoscabados mientras hay un desafío territorial.
Si no son capaces o no quieren hacerlo, los partidos están obligados a llegar a un entendimiento constitucionalista.
Dejen de engañar a los españoles, demuestren que saben hacer algo. No queremos salvadores sino personas útiles que miren por el bienestar común por encima de sus egos inflados.
Socialdemócratas, conservadores y liberales se unen en Europa para los temas fundamentales, y aquí en España tienen la misma obligación de hacerlo. El prestigio que les quede está en juego.
Hay alternativas, y diversas fórmulas posibles uniendo al constitucionalismo desde la centralidad (votos a favor, abstenciones en primera vuelta o en segunda).
YO YA HE FIRMADO ¿Tú a qué esperas? Exigimos a los constitucionalistas que se pongan a trabajar juntos.
Es vergonzoso que para sus temas partidistas no hagan ascos a ponerse de acuerdo y que por el bien de España sean incapaces de un acuerdo mínimo constitucionalista para la legislatura.
El problema
“Hoy podría ser presidente del gobierno, y probablemente en el rótulo que presentan en mi persona no pondría Presidente del gobierno en funciones sino un Presidente de gobierno con plenas competencias.
Pero ese gobierno sería un gobierno de coalición donde el problema sería aceptar que el ministro de Hacienda, el ministro de la política energética y el ministro que se encarga de las pensiones de nuestro país, de la seguridad social, fuera una persona del círculo cercano y de confianza del señor Iglesias con poca experiencia política o de gestión pública.
Bien, yo sería presidente del gobierno, pero tengo que reconocerle que sería un presidente de gobierno que no dormiría por la noche, junto con el 95 % de los ciudadanos de este país que tampoco se sentirían tranquilos”
19 de septiembre del 2019, Pedro Sánchez
48 horas después de las elecciones del 10 de noviembre Pedro Sánchez escenifica esa coalición
Muchos españoles compartimos con enorme preocupación las razones que hace apenas unas semanas llevaban a Pedro Sánchez renegar de una coalición con Unidas Podemos, por los riesgos que suponía para la estabilidad de este país, y más incluso la dependencia de partidos independentistas que este mismo año se refería a ellos como “no son de fiar”.
Hoy, Pedro Sánchez no solo está pactando un gobierno de coalición del “círculo cercano” de Unidas Podemos, sino con miembros directos de la cúpula de este partido. Además se negocia de forma opaca, sin “luces y taquígrafos” - como se vanagloriaban hace un tiempo de modelo de buenas prácticas - un acuerdo con independentistas, tanto de ERC como JuntsXCat, con la única finalidad de mantener el poder al coste que sea.
El 6 de diciembre de este mismo año se conmemoraba el 41 º de la Constitución Española, carta magna que ampara derechos y responsabilidades de tod@s. Ese mismo contrato que queman y desprecian los independentistas que se sientan en la mesa de las negociaciones.
Esta transición fue posible gracias a la altura de miras de los políticos, velando por el interés de este país más que por intereses individuales y partidistas.
Igual que entonces, urge volver a la centralidad, evitar gobiernos escorados e inestables que dependan de fuerzas que no respetan el estado de derecho y las reglas que tod@s nos hemos dado.
En estos momentos cruciales, PSOE, PP y Ciudadanos tienen la obligación moral y política de abrirse a un acuerdo constitucionalista para la estabilidad y bienestar de este país.
Y son precisamente los partidos y sus órganos los encargados de garantizarlo, demostrando su vocación de servicio por el bien común. Luego aquellos líderes que por absurda egolatría y narcisismo no cumplieran este cometido los partidos políticos serían máximos responsables.
Asimismo, sería también positivo que los partidos regionalistas con intereses generales en la estabilidad de este país: UPN, Coalición Canaria, Foro Asturias, Partido Regionalista de Cantabria, Teruel Existe pudieran contribuir en este acuerdo constitucionalista.
Haciendo honor a la igualdad que se recoge en la constitución, los partidos deben garantizar que no haya ciudadanos de primera y de segunda dentro del Estado español por la razón prejuiciosa de haber nacido en un lugar en vez de otro.
Los llamados partidos constitucionalista ya han pactado en otras ocasiones por motivos de otra índole.
En un apartado aparte merecen atención los acuerdos entre PSOE y PP, muchas veces en su propio beneficio:
- PSOE y PP pactan los nombres del nuevo Poder Judicial (noviembre 2018)
- PP y PSOE tumban la propuesta contra las puertas giratorias (marzo 2019)
- PP y PSOE pactan la nueva RTVE (septiembre 2017)
Si son capaces de pactar para mantener sus privilegios y cuotas de poder, les exigimos que sean capaces de alcanzar por una vez a un acuerdo constitucionalista.
Los trabajadores de pie no tenemos puertas giratorias para encontrar un puesto a la medida frente a una crisis económica, ni tenemos abogados de prestigio para defender nuestros derechos menoscabados mientras hay un desafío territorial.
Si no son capaces o no quieren hacerlo, los partidos están obligados a llegar a un entendimiento constitucionalista.
Dejen de engañar a los españoles, demuestren que saben hacer algo. No queremos salvadores sino personas útiles que miren por el bienestar común por encima de sus egos inflados.
Socialdemócratas, conservadores y liberales se unen en Europa para los temas fundamentales, y aquí en España tienen la misma obligación de hacerlo. El prestigio que les quede está en juego.
Hay alternativas, y diversas fórmulas posibles uniendo al constitucionalismo desde la centralidad (votos a favor, abstenciones en primera vuelta o en segunda).
YO YA HE FIRMADO ¿Tú a qué esperas? Exigimos a los constitucionalistas que se pongan a trabajar juntos.
Es vergonzoso que para sus temas partidistas no hagan ascos a ponerse de acuerdo y que por el bien de España sean incapaces de un acuerdo mínimo constitucionalista para la legislatura.
Petición cerrada
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Petición creada en 18 de diciembre de 2019