Protejamos nuestra sociedad, cultura y empleo, frente a la Inteligencia Artificial


Protejamos nuestra sociedad, cultura y empleo, frente a la Inteligencia Artificial
El problema
La inteligencia artificial ha demostrado ya su tremendo potencial nada más llegar, facilitándonos la existencia, optimizando recursos y agilizando procesos, importantes mejoras a las que cuesta resistirse, pero no podemos cegarnos con sus indudables virtudes y perder de vista el hecho innegable de que ha irrumpido en nuestras vidas como elefante en cacharrería, arrasando con todo sin cuidado alguno y carente totalmente de ética. Esta máquina de destrucción masiva, con el trepidante ritmo de desarrollo que lleva en la actualidad, creciendo de forma exponencial por días, no solo acabará con millones de puestos de trabajo sino que dejará heridas de muerte a todas las manifestaciones artísticas conocidas hasta la fecha.
Cientos de miles de siervos, ávidos de fama y dinero, se han entregado ciegamente a la tarea de alimentar a la máquina para que cada vez sea más lista, docta, hábil y, todo sea dicho, omnipresente. Cada segundo, la nutren, sin respeto ni miramiento alguno, con todo el saber y el arte que ha sido creado por la humanidad, a lo largo de su dilatada historia, obras de todo tipo que han requerido siglos de extraordinario esfuerzo y dedicación.
El monstruo digital, intelectualmente insuperable y tan hábil como los mismísimos dioses, se entrega a ti, insensible por completo, para darte todo lo que le pidas, caiga quien caiga, cueste lo que cueste, muera quien muera, … no le importa nada más que tu satisfacción instantánea, colmar tu capricho puntual, …
La inteligencia artificial está creando obras, utilizando estilos ajenos, con un grado de perfección tal que provoca confusión en los espectadores/usuarios/consumidores, quienes no son capaces de diferenciar entre la obra creada por el autor original, creador del estilo, y la fabricada, de forma automática y sin sentimiento alguno, por la inteligencia artificial. Aparte, y muy serio e importante a la vez, también está creando contenido completamente falso y, en muchos casos, imposible, pero totalmente realista a nivel de imagen y sonido. Esto está provocando ya, aparte de incontables engaños y estafas, la generación de un estado de incertidumbre y desconfianza generalizado con respecto a todo contenido generado y/o expuesto en plataformas digitales.
Urge que se proteja la obra y el estilo creativo original de todos los creadores y que se les permita censurar y/o limitar el uso de estos (obra y estilo) por parte de la inteligencia artificial. Es de vital importancia que todo contenido generado por la inteligencia artificial muestre una especie de marca de agua (una señal superpuesta), claramente visible/audible y evidente, como para detectar rápida y fácilmente que se trata de un producto artificial y, por tanto, irreal. Es necesario que, en todo resultado/trabajo entregado por la inteligencia artificial, después de hacerle una petición concreta, se detalle claramente el grado de incertidumbre y fiabilidad de los datos mostrados.
Me preocupa también, y mucho, las consecuencias que el uso frecuente de la inteligencia artificial pueda provocar a nivel cognitivo, sobre todo en etapas vitales para el desarrollo de nuestro cerebro. Es sabido ya que este órgano optimiza el uso de recursos y que aquellas partes que no usa las va abandonando de forma progresiva, lo que conlleva el consecuente deterioro intelectual. Al igual que solo usamos las muletas cuando tenemos una lesión o discapacidad que no nos permite andar con normalidad sin su ayuda ¿Por qué usamos la inteligencia artificial cuando la nuestra natural funciona aún perfectamente?
Es responsabilidad de todos, especialmente de las administraciones competentes y de los gestores de las diversas inteligencias artificiales existentes y futuras, evitar la muerte de la cultura conocida y de la que nos queda por conocer, así como no permitir que desaparezca la confianza de la Humanidad en todas las fuentes de información de las que, hasta ahora, hemos gozado con unos mínimos y razonables niveles de seguridad. Es necesario también articular los mecanismos oportunos, tanto a nivel educativo como informativo, para que seamos todos conocedores y entendamos los perjuicios que puede provocarnos a nivel cognitivo el uso continuado y frecuente de la inteligencia artificial, en detrimento de la natural.

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El problema
La inteligencia artificial ha demostrado ya su tremendo potencial nada más llegar, facilitándonos la existencia, optimizando recursos y agilizando procesos, importantes mejoras a las que cuesta resistirse, pero no podemos cegarnos con sus indudables virtudes y perder de vista el hecho innegable de que ha irrumpido en nuestras vidas como elefante en cacharrería, arrasando con todo sin cuidado alguno y carente totalmente de ética. Esta máquina de destrucción masiva, con el trepidante ritmo de desarrollo que lleva en la actualidad, creciendo de forma exponencial por días, no solo acabará con millones de puestos de trabajo sino que dejará heridas de muerte a todas las manifestaciones artísticas conocidas hasta la fecha.
Cientos de miles de siervos, ávidos de fama y dinero, se han entregado ciegamente a la tarea de alimentar a la máquina para que cada vez sea más lista, docta, hábil y, todo sea dicho, omnipresente. Cada segundo, la nutren, sin respeto ni miramiento alguno, con todo el saber y el arte que ha sido creado por la humanidad, a lo largo de su dilatada historia, obras de todo tipo que han requerido siglos de extraordinario esfuerzo y dedicación.
El monstruo digital, intelectualmente insuperable y tan hábil como los mismísimos dioses, se entrega a ti, insensible por completo, para darte todo lo que le pidas, caiga quien caiga, cueste lo que cueste, muera quien muera, … no le importa nada más que tu satisfacción instantánea, colmar tu capricho puntual, …
La inteligencia artificial está creando obras, utilizando estilos ajenos, con un grado de perfección tal que provoca confusión en los espectadores/usuarios/consumidores, quienes no son capaces de diferenciar entre la obra creada por el autor original, creador del estilo, y la fabricada, de forma automática y sin sentimiento alguno, por la inteligencia artificial. Aparte, y muy serio e importante a la vez, también está creando contenido completamente falso y, en muchos casos, imposible, pero totalmente realista a nivel de imagen y sonido. Esto está provocando ya, aparte de incontables engaños y estafas, la generación de un estado de incertidumbre y desconfianza generalizado con respecto a todo contenido generado y/o expuesto en plataformas digitales.
Urge que se proteja la obra y el estilo creativo original de todos los creadores y que se les permita censurar y/o limitar el uso de estos (obra y estilo) por parte de la inteligencia artificial. Es de vital importancia que todo contenido generado por la inteligencia artificial muestre una especie de marca de agua (una señal superpuesta), claramente visible/audible y evidente, como para detectar rápida y fácilmente que se trata de un producto artificial y, por tanto, irreal. Es necesario que, en todo resultado/trabajo entregado por la inteligencia artificial, después de hacerle una petición concreta, se detalle claramente el grado de incertidumbre y fiabilidad de los datos mostrados.
Me preocupa también, y mucho, las consecuencias que el uso frecuente de la inteligencia artificial pueda provocar a nivel cognitivo, sobre todo en etapas vitales para el desarrollo de nuestro cerebro. Es sabido ya que este órgano optimiza el uso de recursos y que aquellas partes que no usa las va abandonando de forma progresiva, lo que conlleva el consecuente deterioro intelectual. Al igual que solo usamos las muletas cuando tenemos una lesión o discapacidad que no nos permite andar con normalidad sin su ayuda ¿Por qué usamos la inteligencia artificial cuando la nuestra natural funciona aún perfectamente?
Es responsabilidad de todos, especialmente de las administraciones competentes y de los gestores de las diversas inteligencias artificiales existentes y futuras, evitar la muerte de la cultura conocida y de la que nos queda por conocer, así como no permitir que desaparezca la confianza de la Humanidad en todas las fuentes de información de las que, hasta ahora, hemos gozado con unos mínimos y razonables niveles de seguridad. Es necesario también articular los mecanismos oportunos, tanto a nivel educativo como informativo, para que seamos todos conocedores y entendamos los perjuicios que puede provocarnos a nivel cognitivo el uso continuado y frecuente de la inteligencia artificial, en detrimento de la natural.

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Petición creada en 30 de julio de 2025

