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El Principado de Asturias posee un patrimonio natural  único en Europa que debemos proteger frente a las amenazas de aquellos que sólo velan por un interés personal y a corto plazo. La fauna y la flora de un territorio constituye un patrimonio biológico de incalculable valor que pertenece a todos, incluidas las generaciones futuras. Su conservación es un mandato recogido tanto en el derecho comunitario como en nuestra Constitución Española, el  cual debe ser acatado y defendido por los poderes públicos en un Estado de Derecho.

Además de proteger al lobo en toda la región, es necesario que, en concreto en el Parque Nacional de Picos de Europa, se haga con aún más celo, dado que es el único Parque Nacional en España en el que todavía se pueden encontrar lobos. Este animal "constituye una de las grandes singularidades del rico patrimonio natural asturiano", tal y como se recoge en el Plan de Gestión del Lobo del Principado de Asturias.

Los ganaderos  siguen  presionando al gobierno del Principado y al resto de administraciones para que autorice más cacerías de lobos, ya que estos colectivos miran única y exclusivamente por sus intereses personales. Alegan que los lobos atacan a su ganado, pero la realidad según cifras oficiales en relación con Picos de Europa es que el pasado año, sólo se produjeron 59 ataques a las más de 300.000 cabezas de ganado, un porcentaje ínfimo. No presentan pruebas que avalen sus constantes acusaciones, ni demuestran que hayan seguido las medidas de protección debidas para con su ganado.

Y lo que es peor, pretenden que les autoricen estas cacerías en época de cría.  Ecologistas en Acción ha denunciado que este tipo de cacerías en otras zonas de España ha dejado en diversas ocasiones a cachorros huérfanos que aparecen después malnutridos, desorientados, heridos y deshidratados.

En el siglo XXI existen todo tipo alternativas para proteger el ganado sin tener que matar lobos, desde resguardar al ganado por la noche en establos, utilización de métodos ahuyentadores, reforzar la construcción de vallas y cercados para protegerlo o hacerse acompañar por mastines. 

La presencia de fauna salvaje puede suponer un motor turístico y fuente de riqueza para esos territorios. El fomento de un turismo respetuoso con el medioambiente sería una solución inteligente y moderna para compaginar la existencia de fauna salvaje y el desarrollo económico de una región. Desde luego exterminar o diezmar ese patrimonio es un daño, un atentado grave que no se debe consentir por muy poderoso que sean los intereses en conflicto. Se deben buscar soluciones éticas y razonables. Las escopetas no son una solución sino atentado contra la fauna asturiana.

Por eso te pido que me ayudes a proteger a los lobos de Asturias y firmes la petición para pedirle a los responsables políticos de la región que asuman la gran responsabilidad que tienen  en la defensa de la biodiversidad y por ende en defensa del lobo en Asturias y   escuchen el malestar que provoca la campaña de acoso y derribo que se está llevando a cabo en Asturias contra este bello animal que habita en nuestros bosques y cuya existencia es un legado que debemos proteger por encima otros intereses particulares, ya que velar por el interés general es un mandato constitucional al que están obligados por razón de su cargo.

Muchas gracias

Letter to
Consejera de Agroganadería y Recursos Autóctonos del Principado de Asturias María Jesús Álvarez González

El Principado de Asturias posee un patrimonio natural único en Europa que debemos proteger frente a las amenazas de aquellos que sólo velan por un interés personal y a corto plazo. La fauna y la flora de un territorio constituye un patrimonio biológico de incalculable valor que pertenece a todos, incluidas las generaciones futuras. Su conservación es un mandato constitucional que debe ser acatado y defendido por los poderes públicos en un Estado de Derecho.

Además de proteger al lobo en toda la región, es necesario que, en concreto en el Parque Nacional de Picos de Europa, se haga con aún más celo, dado que es el único Parque Nacional en España en el que todavía se pueden encontrar lobos. Este animal "constituye una de las grandes singularidades del rico patrimonio natural asturiano", tal y como se recoge en el Plan de Gestión del Lobo del Principado de Asturias.

Los ganaderos, son un lobby que sólo defienden sus intereses económicos, siguen presionando al gobierno del Principado y al resto de administraciones para que autorice más matanzas de lobos. Alegan que los lobos atacan a su ganado, pero la realidad según cifras oficiales en relación con Picos de Europa es que el pasado año, sólo se produjeron 59 ataques a las más de 300.000 cabezas de ganado, un porcentaje ínfimo que no llega ni al 1% del total de cabezas de ganado. No presentan pruebas que avalen sus constantes acusaciones, ni demuestran que hayan seguido las medidas de protección debidas para con su ganado.

Y lo que es peor, pretenden que les autoricen estas cacerías en época de cría. Ecologistas en Acción ha denunciado que este tipo de cacerías en otras zonas de España ha dejado en diversas ocasiones a cachorros huérfanos que aparecen después malnutridos, desorientados, heridos y deshidratados.

En el siglo XXI existen todo tipo alternativas para proteger el ganado sin tener que matar lobos, desde resguardar al ganado por la noche en establos, utilización de métodos ahuyentadores, reforzar la construcción de vallas y cercados para protegerlo o hacerse acompañar por mastines.

La presencia de fauna salvaje puede suponer un motor turístico y fuente de riqueza para esos territorios. El fomento de un turismo respetuoso con el medioambiente sería una solución inteligente y moderna para compaginar la existencia de fauna salvaje y el desarrollo económico de una región. Desde luego exterminar o diezmar ese patrimonio es un daño, un atentado grave que no se debe consentir por muy poderoso que sean los intereses en conflicto. Se deben buscar soluciones éticas y razonables. Las escopetas no son nunca una solución sino atentado contra la fauna asturiana.

Por ello le pedimos que como máxima autoridad en Asturias en la materia escuche a sus ciudadanos preocupados por la preservación de la vida salvaje, vele por la protección de estos animales y recuerde a los poderes públicos que no pueden anteponer intereses particulares al interés general, el cual supone la preservación y el respeto a la biodiversidad, a hacer posible la convivencia de los grandes depredadores que quedan, tomando cuantas medidas sean oportunas y necesarias para minimizar los posibles conflictos con los ganaderos locales. El patrimonio natural asturiano no puede ser supeditado a los intereses personales de un sector económico decadente y deficitario.Las políticas medioambientales deben de ser sólidas y firmes, no pueden depender de los titulares de la prensa sensacionalista que dan voz a ganaderos y los cazadores. Protegiendo la biodiversidad, gana Asturias y ganamos todos.

Atentamente,