Proteger las costas de Dunas de Chuburná ¡Alto al desarrollo inmobiliario!

36,464

La causa

Desde hace años, las Dunas de Chuburná constituyen uno de los ecosistemas costeros mejor conservados y de mayor importancia ecológica del estado de Yucatán. Este espacio natural alberga una extraordinaria diversidad de flora y fauna, además de desempeñar funciones ambientales indispensables para la protección de la costa y el bienestar de las comunidades que dependen de ella. Como residentes y testigos directos de la riqueza natural de este lugar, sabemos que su conservación es fundamental para las generaciones presentes y futuras.

Hoy existe una creciente preocupación ciudadana por la posibilidad de que se autoricen desarrollos inmobiliarios que puedan afectar este frágil ecosistema. Cualquier intervención en una zona con estas características debe cumplir estrictamente con la legislación ambiental vigente, garantizar la conservación de los ecosistemas costeros y demostrar que no ocasionará daños irreversibles al patrimonio natural de la región.

Las Dunas de Chuburná son hogar de especies protegidas por la legislación mexicana, entre ellas la matraca yucateca (Campylorhynchus yucatanicus), especie endémica de la Península de Yucatán, y el colibrí tijereta (Doricha eliza), ambas incluidas en la NOM-059-SEMARNAT-2010, norma que clasifica las especies silvestres en riesgo y establece medidas para su conservación. La pérdida o fragmentación de su hábitat representa una amenaza directa para su supervivencia.

Asimismo, las playas y dunas de Chuburná son utilizadas como sitio de anidación por tortugas marinas protegidas, entre ellas la tortuga carey (Eretmochelys imbricata), catalogada en peligro crítico de extinción a nivel internacional, y la tortuga verde (Chelonia mydas), ambas protegidas por la legislación mexicana. Cada temporada reproductiva regresan a estas playas para depositar sus huevos, dependiendo de playas oscuras, tranquilas y con dunas intactas para asegurar el nacimiento de nuevas generaciones. La urbanización, la iluminación artificial, el tránsito de vehículos sobre la arena y la modificación del sistema dunar disminuyen considerablemente el éxito de la anidación y ponen en riesgo décadas de esfuerzos de conservación.

Las Dunas de Chuburná también mantienen una estrecha relación ecológica con los manglares y humedales costeros, ecosistemas protegidos por la NOM-022-SEMARNAT-2003, que establece las especificaciones para la preservación, conservación, aprovechamiento sustentable y restauración de los humedales costeros en zonas de manglar. La vegetación costera y los manglares funcionan como un solo sistema natural: alterarlos afecta el flujo de agua, la biodiversidad y el equilibrio ecológico de toda la costa.

De igual manera, las dunas costeras y la vegetación que las rodea constituyen la primera línea de defensa ante huracanes, tormentas tropicales y marejadas ciclónicas, fenómenos cada vez más frecuentes e intensos en la Península de Yucatán. Estas barreras naturales absorben gran parte de la energía del viento y del oleaje, reducen las inundaciones, disminuyen la erosión y protegen viviendas, carreteras, infraestructura y actividades económicas como la pesca y el turismo. Su deterioro incrementa significativamente la vulnerabilidad de las poblaciones costeras frente a futuros eventos meteorológicos extremos.

Diversos estudios científicos coinciden en que los ecosistemas de dunas costeras requieren décadas para recuperarse cuando son alterados y, en muchos casos, los daños son permanentes. La pérdida de vegetación nativa, el movimiento de arena, la compactación del suelo y la urbanización reducen drásticamente la capacidad natural de estos ecosistemas para proteger la costa y mantener su biodiversidad.

Por ello, solicitamos a las autoridades municipales, estatales y federales garantizar el cumplimiento estricto de la legislación ambiental, fortalecer la vigilancia y asegurar que cualquier proyecto propuesto sea evaluado con total transparencia, rigor científico y pleno respeto a las leyes ambientales mexicanas. La protección del patrimonio natural debe prevalecer sobre cualquier interés particular cuando están en juego ecosistemas únicos e irremplazables.

Proteger las Dunas de Chuburná no solo significa conservar un paisaje; significa defender un ecosistema único, preservar especies protegidas por la ley y mantener una barrera natural que protege a nuestras comunidades frente a los efectos del cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos.

Únete a esta causa. Firma esta petición y alcemos la voz para proteger las Dunas de Chuburná antes de que sea demasiado tarde. La naturaleza no puede defenderse sola; nosotros sí podemos hacerlo. Cada firma es un paso para conservar este invaluable patrimonio natural de Yucatán y de México.

Síguenos y conoce las últimas noticias y actualizaciones.

Salvemos Las Dunas

Los tomadores de decisiones

Semarnat
Semarnat
Dependencia del Gobierno Federal
Joaquín Diaz Mena
Joaquín Diaz Mena
Gobernador Yucatan
Claudia Sheinbaum Pardo
Claudia Sheinbaum Pardo
Presidenta de México

Las voces de los firmantes

Actualizaciones de la petición