Proteger al Pingüino de Humboldt y los decretos ambientales

La causa

Desde muy pequeño, siempre he sido muy consciente de que tenemos un solo planeta y que debemos cuidarlo a toda costa. Especialmente de aquellos intereses de unos pocos a los que directamente no les importa lo que ocurra en países como el nuestro, y que nos ven simplemente como un acceso a recursos debido a nuestra débil legislación proteccionista, o de aquellos a los que el “verde” de los billetes les llama más la atención que el verde de los árboles.

Hoy, el pingüino de Humboldt, una de las especies más emblemáticas y en peligro de extinción de nuestra costa, está amenazado. Esta especie, que habita exclusivamente en la corriente de Humboldt a lo largo de Chile y parte de Perú, enfrenta peligros críticos no solo por actividades humanas indiscriminadas, sino también por decisiones administrativas que han dejado su protección en el limbo.

El 16 de marzo de 2026, el gobierno entrante retiró de la Contraloría General de la República 43 decretos ambientales que estaban en trámite de toma de razón. Entre ellos se encontraba el Decreto N°13, que declaraba al pingüino de Humboldt como monumento natural. Ese mismo día, horas después, la Corte de Apelaciones de Antofagasta reactivó temporalmente el permiso ambiental del Proyecto Dominga, una iniciativa minero-portuaria que se pretende instalar a solo 30 kilómetros del principal hábitat de esta especie, donde se concentra el 80% de su población mundial.

Días más tarde, uno de esos 43 decretos —el que protege a la ranita de Darwin— fue reintegrado a trámite y ya cuenta con toma de razón por parte de la Contraloría. Sin embargo, el Decreto N°13 del pingüino de Humboldt sigue congelado. No ha sido devuelto. No existe explicación oficial sobre por qué una especie fue priorizada y la otra permanece desprotegida.

Las cifras son alarmantes. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, el pingüino de Humboldt está categorizado como vulnerable, y su población ha disminuido más de un 20% en las últimas dos décadas. En Chile, la especie está clasificada oficialmente como “En Peligro”. No podemos permanecer pasivos ante una situación donde la protección de una especie amenazada depende del mismo día en que se retiran barreras ambientales y se reactiva un proyecto minero con un historial de conflictos de interés documentado en los Pandora Papers.

Por eso, exigimos al gobierno que entregue explicaciones públicas sobre por qué el decreto del pingüino de Humboldt sigue congelado mientras el de la ranita de Darwin ya fue reintegrado. Exigimos que se establezca un plazo máximo de tres días para resolver y reingresar el Decreto N°13. Exigimos máxima urgencia para la revisión de los 42 decretos restantes, que incluyen parques nacionales como Mar de Juan Fernández y Las Parinas, reservas marinas como Nazca-Desventuradas, planes de descontaminación para el Lago Villarrica y Puerto Aysén, y normas de calidad del aire. Y exigimos a la Contraloría General, en la figura de su contralora Dorothy Pérez, que priorice la toma de razón de estos instrumentos una vez que sean reingresados, ejerciendo con firmeza las facultades que le otorga la ley.

No se trata de una disputa entre ecologistas y empresarios. Se trata de coherencia institucional, de transparencia y de igualdad ante la ley. Si el gobierno puede retirar 43 protecciones ambientales el mismo día en que el Poder Judicial reactiva un proyecto minero conflictivo, entonces ninguna regla de protección está a salvo. Lo que ocurre hoy con el pingüino de Humboldt puede ocurrir mañana con cualquier parque, cualquier reserva o cualquier norma que garantice el derecho a un medio ambiente sano.

Por favor, únanse a nosotros en esta lucha vital para proteger nuestro medio ambiente y conservar la riqueza natural de nuestro país. Firmen y compartan esta petición para que nuestras voces sean escuchadas por quienes toman las decisiones. Salvar al pingüino de Humboldt y garantizar la protección de nuestros ecosistemas depende de todos nosotros.

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La causa

Desde muy pequeño, siempre he sido muy consciente de que tenemos un solo planeta y que debemos cuidarlo a toda costa. Especialmente de aquellos intereses de unos pocos a los que directamente no les importa lo que ocurra en países como el nuestro, y que nos ven simplemente como un acceso a recursos debido a nuestra débil legislación proteccionista, o de aquellos a los que el “verde” de los billetes les llama más la atención que el verde de los árboles.

Hoy, el pingüino de Humboldt, una de las especies más emblemáticas y en peligro de extinción de nuestra costa, está amenazado. Esta especie, que habita exclusivamente en la corriente de Humboldt a lo largo de Chile y parte de Perú, enfrenta peligros críticos no solo por actividades humanas indiscriminadas, sino también por decisiones administrativas que han dejado su protección en el limbo.

El 16 de marzo de 2026, el gobierno entrante retiró de la Contraloría General de la República 43 decretos ambientales que estaban en trámite de toma de razón. Entre ellos se encontraba el Decreto N°13, que declaraba al pingüino de Humboldt como monumento natural. Ese mismo día, horas después, la Corte de Apelaciones de Antofagasta reactivó temporalmente el permiso ambiental del Proyecto Dominga, una iniciativa minero-portuaria que se pretende instalar a solo 30 kilómetros del principal hábitat de esta especie, donde se concentra el 80% de su población mundial.

Días más tarde, uno de esos 43 decretos —el que protege a la ranita de Darwin— fue reintegrado a trámite y ya cuenta con toma de razón por parte de la Contraloría. Sin embargo, el Decreto N°13 del pingüino de Humboldt sigue congelado. No ha sido devuelto. No existe explicación oficial sobre por qué una especie fue priorizada y la otra permanece desprotegida.

Las cifras son alarmantes. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, el pingüino de Humboldt está categorizado como vulnerable, y su población ha disminuido más de un 20% en las últimas dos décadas. En Chile, la especie está clasificada oficialmente como “En Peligro”. No podemos permanecer pasivos ante una situación donde la protección de una especie amenazada depende del mismo día en que se retiran barreras ambientales y se reactiva un proyecto minero con un historial de conflictos de interés documentado en los Pandora Papers.

Por eso, exigimos al gobierno que entregue explicaciones públicas sobre por qué el decreto del pingüino de Humboldt sigue congelado mientras el de la ranita de Darwin ya fue reintegrado. Exigimos que se establezca un plazo máximo de tres días para resolver y reingresar el Decreto N°13. Exigimos máxima urgencia para la revisión de los 42 decretos restantes, que incluyen parques nacionales como Mar de Juan Fernández y Las Parinas, reservas marinas como Nazca-Desventuradas, planes de descontaminación para el Lago Villarrica y Puerto Aysén, y normas de calidad del aire. Y exigimos a la Contraloría General, en la figura de su contralora Dorothy Pérez, que priorice la toma de razón de estos instrumentos una vez que sean reingresados, ejerciendo con firmeza las facultades que le otorga la ley.

No se trata de una disputa entre ecologistas y empresarios. Se trata de coherencia institucional, de transparencia y de igualdad ante la ley. Si el gobierno puede retirar 43 protecciones ambientales el mismo día en que el Poder Judicial reactiva un proyecto minero conflictivo, entonces ninguna regla de protección está a salvo. Lo que ocurre hoy con el pingüino de Humboldt puede ocurrir mañana con cualquier parque, cualquier reserva o cualquier norma que garantice el derecho a un medio ambiente sano.

Por favor, únanse a nosotros en esta lucha vital para proteger nuestro medio ambiente y conservar la riqueza natural de nuestro país. Firmen y compartan esta petición para que nuestras voces sean escuchadas por quienes toman las decisiones. Salvar al pingüino de Humboldt y garantizar la protección de nuestros ecosistemas depende de todos nosotros.

Los tomadores de decisiones

Nicolás Briones Salazar
Nicolás Briones Salazar
Creador

Actualizaciones de la petición