¡EN APOYO DEL CONSEJO COORDINADOR DE BIELORRUSIA!

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Mi nombre es Andrei Kureichik, como dramaturgo, director, escenógrafo y miembro del Consejo Coordinador de Bielorrusia, hago un llamamiento a todas las personas que no son indiferentes, en particular, a los exponentes del arte y el entretenimiento, a que apoyen esta petición.

El 18 de agosto de 2020, se creó el Consejo de Coordinación en Bielorrusia, un órgano representativo de la sociedad bielorrusa, con el objetivo de ayudar a Bielorrusia a salir de una profunda crisis política que estalló tras las elecciones amañadas del actual presidente Alexandr Lukashenko.

Más de 7.000 personas inocentes fueron arrestadas tras las acciones de la policía para mantener seguro el poder. Casi todos ellos han sido sometidos a tratos inhumanos y torturas, inaceptables para una sociedad europea del siglo XXI. 5 personas perdieron la vida. Más de 80 han desaparecido y, muy probablemente, ya estén muertos. Las aterradoras imágenes de estos hechos han dado la vuelta al mundo.

Todo esto ha provocado protestas y huelgas de millones de ciudadanos sin precedentes en la historia de Bielorrusia. Trabajadores de miles de empresas de todo el país han pedido la dimisión del presidente Lukashenko y nuevas elecciones honestas. El enfrentamiento entre los ciudadanos y las fuerzas del orden, si continúa, podría conducir a una escalada de violencia, derramamiento de sangre e incluso la muerte.

En esta situación en el Consejo de Coordinación, de 400 candidatos pertenecientes a diferentes profesiones: políticos y periodistas, médicos y directores de fotografía, artistas y trabajadores, músicos y economistas, juristas y profesores, se unieron 40 exponentes autorizados de Bielorrusia. Son personas que se han distinguido en su trabajo, talentosas, exitosas, personas de paz. La mayoría de ellas nunca ha trabajado en la administración pública, nunca se ha interesado por la política activa, nunca ha luchado por el poder y nunca ha codiciado este último. No obstante, Alexandr Lukashenko los acusó de intentar hacerse con el poder.

El Fiscal General ha abierto un proceso penal contra los miembros del Consejo de Coordinación.

El absurdo y la explotación política de las acusaciones ya ha sido reconocido por la ONU, la UE y todo el mundo civilizado. Los que están en el poder en Bielorrusia buscan criminales en el lugar equivocado. No fue Svetlana Alexievich, premio Nobel de literatura, quien falsificó las elecciones. No fue Vladimir Tsesler, un conocido artista, quien golpeó y redujo a muerte a personas inocentes. No fue Andrei Bastunets, presidente de la Asociación de Periodistas de Bielorrusia, quien suspendió Internet en todo el país para ocultar la verdad a la población. No fue el director Yuri Khashchevatsky quien torturó y violó a mujeres y menores en régimen de aislamiento.

No fue Yuliya Chernyavskaya, una culturista, quien pronunció sentencias ilegítimas contra ciudadanos pacíficos. No fue el embajador y ministro Pavel Latushko quien cerró por la fuerza el Teatro Nacional de Bielorrusia. Tampoco el abajo firmante Andrei Kureichik, dramaturgo, tomó el poder con métodos ilegítimos después de perder las elecciones. Todo esto es obra de quienes detentan el poder.

En este momento, cuando la población está dispuesta a dar una respuesta dura a los delincuentes, es precisamente el Consejo de Coordinación el que hace todo lo posible para que un conflicto civil en Belarús no se convierta en un río de sangre y violencia.

Los miembros del Consejo de Coordinación quieren evitar que estos hechos provoquen un derramamiento de sangre. ¿Y es por eso que las mejores personas de Bielorrusia son declaradas criminales?

Nosotros, que hemos firmado esta petición, pedimos que se castigue a los verdaderos culpables de la situación en Bielorrusia. Pedimos una resolución política pacífica de la crisis en Bielorrusia. Pedimos que se observen estrictamente las leyes. Hacemos un llamamiento para que se ponga fin a la búsqueda política del Consejo de Coordinación formado por personas prominentes y verdaderos patriotas de Bielorrusia. ¡El proceso penal contra ellos debe detenerse de inmediato!

Expresamos nuestra solidaridad con quienes han sufrido la represión política en Belarús.

¡Pedimos a los exponentes de la política, la cultura, la ciencia, el teatro, el cine, la televisión, la literatura, el periodismo, así como a todos aquellos que no pueden permanecer indiferentes, que firmen esta petición!

Andrei Kureichik