Por una placa en la Alcazaba de Málaga en memoría de las gitanas de la Gran Redada


Por una placa en la Alcazaba de Málaga en memoría de las gitanas de la Gran Redada
El problema
El 30 de julio de 1749, bajo el reinado de Fernando VI y la orden del Marqués de la Ensenada, se puso en marcha en toda España una operación de persecución masiva contra el pueblo gitano, conocida como la Gran Redada o Prisión General de los Gitanos.
Miles de familias gitanas —entre 9.000 y 12.000 personas— fueron detenidas simultáneamente en todo el territorio. Se separó por la fuerza a hombres, mujeres y niños con el objetivo declarado de “acabar con la raza gitana en España”, según documentos conservados en el Archivo Histórico Nacional.
En Andalucía, la represión tuvo uno de sus episodios más duros en Málaga. Las mujeres gitanas y sus hijos pequeños fueron encarcelados en la Alcazaba, entonces utilizada como prisión improvisada. Según investigaciones del Centro de Estudios Andaluces y del proyecto IDEIMAND (Universidad de Almería), se llegaron a concentrar allí 1.200 mujeres gitanas, muchas de las cuales murieron por enfermedad, hambre o hacinamiento.
Hoy, la Alcazaba de Málaga es uno de los monumentos más visitados de la ciudad, pero esta parte de su historia permanece silenciada. No existe ninguna referencia visible que recuerde el sufrimiento de aquellas mujeres gitanas y sus hijos, víctimas de una de las operaciones de persecución étnica más graves de la historia de España.
Reconocerlo no es reabrir heridas, sino honrar la memoria de quienes fueron olvidadas, y educar en valores de dignidad, igualdad y derechos humanos.
Pedimos al Ayuntamiento de Málaga y al Área de Cultura y Patrimonio Histórico que:
1. Instalen una placa conmemorativa en la Alcazaba que recuerde a las mujeres gitanas encarceladas y fallecidas allí durante la Gran Redada de 1749.
2. Incluyan este episodio en la información histórica oficial del monumento (paneles, visitas guiadas, folletos).
3. Colaboren con asociaciones gitanas, historiadores y entidades de memoria democrática para realizar un acto público de homenaje.
Por la memoria, la justicia y la dignidad
Málaga puede y debe ser ejemplo de ciudad que reconoce su pasado y honra a todas las víctimas de la intolerancia. Una simple placa puede devolver humanidad a una historia silenciada durante más de dos siglos.
Firma para que la voz de aquellas mujeres vuelva a escucharse. Por la memoria gitana. Por la verdad histórica. Por la justicia simbólica.
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El problema
El 30 de julio de 1749, bajo el reinado de Fernando VI y la orden del Marqués de la Ensenada, se puso en marcha en toda España una operación de persecución masiva contra el pueblo gitano, conocida como la Gran Redada o Prisión General de los Gitanos.
Miles de familias gitanas —entre 9.000 y 12.000 personas— fueron detenidas simultáneamente en todo el territorio. Se separó por la fuerza a hombres, mujeres y niños con el objetivo declarado de “acabar con la raza gitana en España”, según documentos conservados en el Archivo Histórico Nacional.
En Andalucía, la represión tuvo uno de sus episodios más duros en Málaga. Las mujeres gitanas y sus hijos pequeños fueron encarcelados en la Alcazaba, entonces utilizada como prisión improvisada. Según investigaciones del Centro de Estudios Andaluces y del proyecto IDEIMAND (Universidad de Almería), se llegaron a concentrar allí 1.200 mujeres gitanas, muchas de las cuales murieron por enfermedad, hambre o hacinamiento.
Hoy, la Alcazaba de Málaga es uno de los monumentos más visitados de la ciudad, pero esta parte de su historia permanece silenciada. No existe ninguna referencia visible que recuerde el sufrimiento de aquellas mujeres gitanas y sus hijos, víctimas de una de las operaciones de persecución étnica más graves de la historia de España.
Reconocerlo no es reabrir heridas, sino honrar la memoria de quienes fueron olvidadas, y educar en valores de dignidad, igualdad y derechos humanos.
Pedimos al Ayuntamiento de Málaga y al Área de Cultura y Patrimonio Histórico que:
1. Instalen una placa conmemorativa en la Alcazaba que recuerde a las mujeres gitanas encarceladas y fallecidas allí durante la Gran Redada de 1749.
2. Incluyan este episodio en la información histórica oficial del monumento (paneles, visitas guiadas, folletos).
3. Colaboren con asociaciones gitanas, historiadores y entidades de memoria democrática para realizar un acto público de homenaje.
Por la memoria, la justicia y la dignidad
Málaga puede y debe ser ejemplo de ciudad que reconoce su pasado y honra a todas las víctimas de la intolerancia. Una simple placa puede devolver humanidad a una historia silenciada durante más de dos siglos.
Firma para que la voz de aquellas mujeres vuelva a escucharse. Por la memoria gitana. Por la verdad histórica. Por la justicia simbólica.
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Los destinatarios de la petición
Petición creada en 28 de octubre de 2025
