Por una ley que prohíba la crueldad en la industria alimentaria animal en México

La causa

Actualmente, en miles de granjas industriales de México, animales como cerdos, vacas, pollos y gallinas sufren prácticas que, si se aplicaran a perros o gatos, serían consideradas maltrato grave. Esto ocurre muchas veces legalmente y sin consecuencias, debido a la falta de leyes específicas y mecanismos de supervisión.

Solicitamos que el Estado mexicano (al Congreso de la Unión o a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER)) prohíba y regule las siguientes prácticas inhumanas, las cuales son frecuentes según reportes de ONGs, estudios veterinarios y evidencia internacional:

Prácticas documentadas que exigimos eliminar o regular con firmeza:

1. Mutilaciones sin anestesia:

  • A los cerdos se les corta la cola, los testículos y los dientes sin anestesia, en sus primeros días de vida.
  • A las gallinas se les corta el pico para evitar que se ataquen por el estrés del hacinamiento.

2. Eliminación de animales por no ser “útiles”:

  • Los pollitos machos son triturados vivos por no poner huevos.
  • Los cerditos débiles o enfermos suelen ser dejados morir o sacrificados brutalmente.

3. Métodos de matanza extremadamente crueles:

  • Cerdos son gaseados con dióxido de carbono, lo cual les provoca una muerte lenta, dolorosa, quemaduras oculares y convulsiones.
  • Animales colgados vivos, degollados mientras aún están conscientes.

4. Condiciones de vida infrahumanas:

  • Las cerdas preñadas son confinadas en jaulas tan pequeñas que no pueden girar o caminar.
  • Las gallinas viven hacinadas en jaulas en batería, sin ver la luz del sol ni poder extender sus alas.
  • Las vacas lecheras son explotadas al límite, muchas veces sin descanso, hasta colapsar por agotamiento.

5. Falta de regulación legal específica y mecanismos de inspección:

  • En México no existen leyes federales que exijan el uso obligatorio de anestesia, libertad de movimiento o trato humanitario básico en granjas.
  • La Ley Federal de Sanidad Animal no contempla estándares éticos mínimos para bienestar físico y emocional.

Lo que pedimos concretamente:

  1. Una reforma legal integral que garantice el bienestar físico y psicológico de los animales criados para consumo humano.
  2. La prohibición de mutilaciones sin anestesia, y de la trituración de pollitos o sacrificios por “ineficiencia”.
  3. Que se exijan certificaciones de bienestar animal obligatorias con auditorías reales (como “Certified Humane” o similares).
  4. Que se prohíban sistemas de jaula, confinamiento extremo y matanza con métodos crueles.
  5. El fomento de alternativas más compasivas, como el desarrollo de granjas regenerativas, alimentación basada en plantas, y el apoyo a productores pequeños éticos.

La NOM-033-SAG/ZOO-2014 es la norma mexicana que regula los métodos para dar muerte a los animales destinados al consumo humano, con el objetivo de minimizar el sufrimiento. Establece que el sacrificio debe realizarse mediante métodos como aturdimiento mecánico, eléctrico o por gasificación, seguidos de un desangrado inmediato. También exige que estos procesos sean ejecutados por personal capacitado y que el animal esté inconsciente antes de ser degollado.

Sin embargo, esta norma tiene serias limitaciones:

  • No prohíbe los métodos dolorosos si son "legales"; por ejemplo, el uso de cámaras de gas CO₂ en cerdos, que se ha documentado que les causa sufrimiento intenso, asfixia, y angustia durante hasta 1 minuto antes de perder la consciencia.
  • No exige anestesia para mutilaciones previas al sacrificio, como el corte de cola, dientes o testículos en lechones, que suelen hacerse en los primeros días de vida sin analgesia.
  • No regula el trato previo al sacrificio, como el transporte, confinamiento en jaulas o golpes en los rastros, lo cual contribuye al estrés, miedo y dolor, incluso antes de llegar al método de muerte.
  • La fiscalización es limitada y muchas veces las granjas y rastros operan sin inspecciones regulares, permitiendo que estas prácticas ocurran sin consecuencias.

Existen iniciativas y empresas que han optado por estándares más éticos y responsables. Un ejemplo es Granjas Carroll de México, la cual ha obtenido la certificación internacional CloverLeaf Animal Welfare por su cumplimiento con estrictas normas de bienestar animal, incluyendo auditorías sobre alojamiento, alimentación y trato humanitario (Granjas Carroll de México, 2023). Por otro lado, Rancho Dos Aguas en Valle de Bravo fue el primer productor de huevo en México certificado como Certified Humane, garantizando condiciones de libre pastoreo y cuidado respetuoso (SinEmbargo, 2019). Estas prácticas, aunque aún poco comunes, demuestran que es posible una transición hacia modelos más compasivos y sostenibles. Sin embargo, representan una minoría en la industria, y por ello, es urgente que el gobierno promueva una legislación que garantice estándares éticos para todos los animales en granjas industriales, no solo en casos aislados.

Porque el progreso no solo se mide en cifras económicas, sino en nuestra capacidad de respetar la vida de los más vulnerables. Porque México tiene el derecho y el deber de alinear su industria alimentaria con valores de compasión, ética y justicia.

¡Firma esta petición si estás a favor de un México que cuide la vida y que evolucione hacia una producción alimentaria libre de crueldad!

3,390

La causa

Actualmente, en miles de granjas industriales de México, animales como cerdos, vacas, pollos y gallinas sufren prácticas que, si se aplicaran a perros o gatos, serían consideradas maltrato grave. Esto ocurre muchas veces legalmente y sin consecuencias, debido a la falta de leyes específicas y mecanismos de supervisión.

Solicitamos que el Estado mexicano (al Congreso de la Unión o a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER)) prohíba y regule las siguientes prácticas inhumanas, las cuales son frecuentes según reportes de ONGs, estudios veterinarios y evidencia internacional:

Prácticas documentadas que exigimos eliminar o regular con firmeza:

1. Mutilaciones sin anestesia:

  • A los cerdos se les corta la cola, los testículos y los dientes sin anestesia, en sus primeros días de vida.
  • A las gallinas se les corta el pico para evitar que se ataquen por el estrés del hacinamiento.

2. Eliminación de animales por no ser “útiles”:

  • Los pollitos machos son triturados vivos por no poner huevos.
  • Los cerditos débiles o enfermos suelen ser dejados morir o sacrificados brutalmente.

3. Métodos de matanza extremadamente crueles:

  • Cerdos son gaseados con dióxido de carbono, lo cual les provoca una muerte lenta, dolorosa, quemaduras oculares y convulsiones.
  • Animales colgados vivos, degollados mientras aún están conscientes.

4. Condiciones de vida infrahumanas:

  • Las cerdas preñadas son confinadas en jaulas tan pequeñas que no pueden girar o caminar.
  • Las gallinas viven hacinadas en jaulas en batería, sin ver la luz del sol ni poder extender sus alas.
  • Las vacas lecheras son explotadas al límite, muchas veces sin descanso, hasta colapsar por agotamiento.

5. Falta de regulación legal específica y mecanismos de inspección:

  • En México no existen leyes federales que exijan el uso obligatorio de anestesia, libertad de movimiento o trato humanitario básico en granjas.
  • La Ley Federal de Sanidad Animal no contempla estándares éticos mínimos para bienestar físico y emocional.

Lo que pedimos concretamente:

  1. Una reforma legal integral que garantice el bienestar físico y psicológico de los animales criados para consumo humano.
  2. La prohibición de mutilaciones sin anestesia, y de la trituración de pollitos o sacrificios por “ineficiencia”.
  3. Que se exijan certificaciones de bienestar animal obligatorias con auditorías reales (como “Certified Humane” o similares).
  4. Que se prohíban sistemas de jaula, confinamiento extremo y matanza con métodos crueles.
  5. El fomento de alternativas más compasivas, como el desarrollo de granjas regenerativas, alimentación basada en plantas, y el apoyo a productores pequeños éticos.

La NOM-033-SAG/ZOO-2014 es la norma mexicana que regula los métodos para dar muerte a los animales destinados al consumo humano, con el objetivo de minimizar el sufrimiento. Establece que el sacrificio debe realizarse mediante métodos como aturdimiento mecánico, eléctrico o por gasificación, seguidos de un desangrado inmediato. También exige que estos procesos sean ejecutados por personal capacitado y que el animal esté inconsciente antes de ser degollado.

Sin embargo, esta norma tiene serias limitaciones:

  • No prohíbe los métodos dolorosos si son "legales"; por ejemplo, el uso de cámaras de gas CO₂ en cerdos, que se ha documentado que les causa sufrimiento intenso, asfixia, y angustia durante hasta 1 minuto antes de perder la consciencia.
  • No exige anestesia para mutilaciones previas al sacrificio, como el corte de cola, dientes o testículos en lechones, que suelen hacerse en los primeros días de vida sin analgesia.
  • No regula el trato previo al sacrificio, como el transporte, confinamiento en jaulas o golpes en los rastros, lo cual contribuye al estrés, miedo y dolor, incluso antes de llegar al método de muerte.
  • La fiscalización es limitada y muchas veces las granjas y rastros operan sin inspecciones regulares, permitiendo que estas prácticas ocurran sin consecuencias.

Existen iniciativas y empresas que han optado por estándares más éticos y responsables. Un ejemplo es Granjas Carroll de México, la cual ha obtenido la certificación internacional CloverLeaf Animal Welfare por su cumplimiento con estrictas normas de bienestar animal, incluyendo auditorías sobre alojamiento, alimentación y trato humanitario (Granjas Carroll de México, 2023). Por otro lado, Rancho Dos Aguas en Valle de Bravo fue el primer productor de huevo en México certificado como Certified Humane, garantizando condiciones de libre pastoreo y cuidado respetuoso (SinEmbargo, 2019). Estas prácticas, aunque aún poco comunes, demuestran que es posible una transición hacia modelos más compasivos y sostenibles. Sin embargo, representan una minoría en la industria, y por ello, es urgente que el gobierno promueva una legislación que garantice estándares éticos para todos los animales en granjas industriales, no solo en casos aislados.

Porque el progreso no solo se mide en cifras económicas, sino en nuestra capacidad de respetar la vida de los más vulnerables. Porque México tiene el derecho y el deber de alinear su industria alimentaria con valores de compasión, ética y justicia.

¡Firma esta petición si estás a favor de un México que cuide la vida y que evolucione hacia una producción alimentaria libre de crueldad!

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Los tomadores de decisiones

Dip. Norma Angélica Cordero Prado
Dip. Norma Angélica Cordero Prado
Comisión de Ganadería
Dip. Yussara Elizabeth Canales González
Dip. Yussara Elizabeth Canales González
Comisión de Medio Ambiente, Sostenibilidad, Protección Civil y Resiliencia
PROFEPA
PROFEPA
Procuraduria Federal de Proteccion al Ambiente

Las voces de los firmantes

Actualizaciones de la petición