POR UNA LEY EUROPEA QUE PROHÍBA LA CRÍA DE PULPOS EN PISCIFACTORÍAS

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El problema

La empresa española Nueva Pescanova planea abrir la primera granja intensiva comercial de pulpos en 2022, para empezar a vender los primeros pulpos en 2023. Afirma que así se ejercerá menos presión pesquera sobre los pulpos salvajes y que creará muchos puestos de trabajo. El proyecto está aún pendiente de aprobación del departamento de medio ambiente de las Islas Canarias, aunque desde marzo de 2021 se ha aprobado la patente para el cultivo de larvas de la especie que más se comercializa: el pulpo común (Octopus vulgaris).

La empresa no quiere dar detalles de las condiciones de cría de los pulpos, ya que se considera secreto de su negocio, pero la cría intensiva de pulpos en piscifactorías, cuyo beneficio consiste en criar al mayor número de pulpos en el menor tiempo posible, teniéndolos en tanques, no es correcta ni a nivel ético ni a nivel ambiental. Veamos por qué.

¿POR QUÉ NO ES ÉTICO?

  • Los pulpos son animales fascinantes, dotados de un complejo sistema nervioso y paquete neuronal que les hace extremadamente inteligentes. Son capaces de usar herramientas y de aprender, de resolver acertijos y problemas fáciles, así como de cooperar con otras especies para cazar.
  • Además, existen evidencias científicas que demuestran que los pulpos son capaces de sentir dolor y sufrimiento, y que para su desarrollo necesitan espacio y estímulos cognitivos, que no se les facilitaría en estas instalaciones.
  • Investigadores de la London School of Economics determinaron, a partir de una revisión de 300 estudios científicos, que los pulpos son seres sintientes, y manifestaron su convicción de que la explotación con alto grado de bienestar sería imposible (y que, si la tuviera, dejaría de ser rentable).
  • A su vez, en la Declaración de Cambridge sobre la Consciencia, un grupo prestigioso de científicos determinó que hay evidencias que indican que los animales no humanos, como los pulpos, poseen los sustratos neurológicos de los estados de consciencia, junto con la capacidad de mostrar comportamientos intencionales.
  • Las leyes de la Unión Europea que regulan el bienestar del “ganado” no se aplican a los invertebrados, por lo que los pulpos no están incluidos, así que no tienen protección bajo la ley desde el punto de vista del cultivo masivo. Por otro lado, la Directiva europea 2010/63/EU sobre la crianza de animales para fines científicos sí incluye a los cefalópodos, citado textualmente: “Además de los animales vertebrados, (…), debe incluirse también a los cefalópodos en el ámbito de aplicación de la presente Directiva, ya que existen pruebas científicas de su capacidad de experimentar dolor, sufrimiento, angustia y daño duradero”. Si esta ley tiene en cuenta el bienestar y la capacidad intelectual y sintiente de los pulpos, no parece haber razón alguna en contra de la creación de una nueva ley que se aplique a otros ámbitos de su posible crianza, como lo sería el caso del cultivo como producto alimenticio.

¿POR QUÉ NO ES BUENO PARA EL MEDIO AMBIENTE?

  • Los pulpos son animales carnívoros y se tendrá que recurrir a la pesca salvaje para su alimentación. Tienen una ratio de conversión de 3:1, lo que significa que el peso del alimento necesario para que sobrevivan es aproximadamente tres veces el peso del propio pulpo. La cantidad de peces y crustáceos necesaria para alimentar a estos pulpos implicaría la sobreexplotación de los recursos pesqueros y la creación de más piscifactorías.
  • También hay que tener en cuenta que el impacto ambiental de este tipo de explotaciones es altísimo, con contaminación por el uso de compuestos químicos como fertilizantes, alguicidas, antibióticos o desinfectantes. Estas consecuencias no afectan solo a la zona en la que se sitúa la granja, sino a muchas otras, incluso muy lejanas, comunicadas por las corrientes marinas.
  • Además, la hacinación que implicaría este tipo de macrogranjas acuáticas podría favorecer la transmisión de enfermedades entre individuos, y, aunque haya tratamientos antibióticos, esto supondría un alto riesgo de filtración hacia las aguas abiertas.

Aunque no puede saberse con exactitud cuáles serían las consecuencias reales de tener pulpos en cautividad, ya que es una práctica que no se ha llevado a cabo anteriormente, con el conocimiento científico del que disponemos en la actualidad, sabemos que podría ser un desastre ético y ambiental.

Si lo que queremos es recuperar las poblaciones de pulpos en sus ecosistemas, como señalan desde la empresa, existen otras maneras más éticas y sostenibles de hacerlo, y un ejemplo podría ser destinar estas instalaciones a la cría y reinserción del pulpo en las zonas más afectadas por su pesca intensiva, bajo la valoración de expertos.

Esta petición es, por tanto, una llamada a la acción por parte de la población española y europea para prohibir a nivel europeo la cría de pulpos en piscifactorías, una práctica innecesariamente cruel y poco sostenible. ¡Evitemos que se empiecen a criar pulpos como recurso alimenticio! Y evitemos así el desastre climático, ambiental y ético que de ello derivaría.

¡Firma para conseguir una ley europea que prohíba la cría de pulpos en piscifactorías!

 

Para todo aquél que quiera profundizar más en los temas tratados en la campaña, toda la bibliografía científica está disponible en el siguiente enlace.

Esta es una petición creada conjuntamente por las entidades Acción Océanos y Raíces y Brotes.

Los destinatarios de la petición

Janusz Wojciechowski
Janusz Wojciechowski
Comisario europeo de Agricultura y Desarrollo Rural
Luis Planas Puchades
Luis Planas Puchades
Ministro de de Agricultura, Pesca y Alimentación

Actualizaciones de la petición