Por una Ley de Educación Financiera Obligatoria en los colegios de Colombia

La causa

Cada año, miles de jóvenes en Colombia terminan el colegio sin saber cómo funciona el dinero en la vida real. No comprenden cómo usar una tarjeta de crédito, qué implica firmar un contrato de trabajo, cómo evitar una estafa bancaria, o siquiera cómo abrir una cuenta de ahorros. Esta desconexión entre la educación y el mundo financiero no es una casualidad: es una falla estructural que afecta directamente a millones de familias colombianas, especialmente a las más vulnerables.

La ausencia de educación financiera básica está costando demasiado. Está perpetuando la pobreza heredada, fomentando el endeudamiento irresponsable, y dejando a los jóvenes sin herramientas para defenderse de un sistema financiero complejo. Muchos se enfrentan a la adultez sin saber cómo leer una cláusula abusiva, cómo ahorrar, o cómo empezar a construir un futuro económico sólido.

Este vacío educativo no solo perjudica a los estudiantes. También impacta a los padres, a las comunidades y a toda la economía del país. Porque un ciudadano que no entiende de finanzas es más vulnerable a caer en trampas, menos propenso a emprender, y más dependiente del Estado o de créditos que no puede pagar.

Pero esto se puede cambiar. Existe una solución concreta y lista para ser implementada: el proyecto de ley “Ahorra Futuro”, una iniciativa seria, bien estructurada y con enfoque social que propone dos medidas fundamentales:

Incluir la educación financiera como materia obligatoria en todos los colegios de Colombia desde primaria.
Crear cuentas bancarias digitales gratuitas para todos los estudiantes desde los 10 años, permitiéndoles aprender desde la práctica.
Con esta ley, los jóvenes colombianos aprenderían desde pequeños a ahorrar, invertir, emprender y tomar decisiones informadas sobre su dinero. Serían adultos con más libertad económica, con más oportunidades y con mayor protección ante los abusos del sistema.

Hoy, este proyecto solo necesita presión ciudadana para ser debatido y aprobado en el Congreso. No permitamos que otra generación crezca sin saber cómo funciona su propio dinero.

Firma esta petición y exige que la educación financiera sea un derecho, no un privilegio. Porque un país educado financieramente es un país más justo, más libre y con más futuro.

1

La causa

Cada año, miles de jóvenes en Colombia terminan el colegio sin saber cómo funciona el dinero en la vida real. No comprenden cómo usar una tarjeta de crédito, qué implica firmar un contrato de trabajo, cómo evitar una estafa bancaria, o siquiera cómo abrir una cuenta de ahorros. Esta desconexión entre la educación y el mundo financiero no es una casualidad: es una falla estructural que afecta directamente a millones de familias colombianas, especialmente a las más vulnerables.

La ausencia de educación financiera básica está costando demasiado. Está perpetuando la pobreza heredada, fomentando el endeudamiento irresponsable, y dejando a los jóvenes sin herramientas para defenderse de un sistema financiero complejo. Muchos se enfrentan a la adultez sin saber cómo leer una cláusula abusiva, cómo ahorrar, o cómo empezar a construir un futuro económico sólido.

Este vacío educativo no solo perjudica a los estudiantes. También impacta a los padres, a las comunidades y a toda la economía del país. Porque un ciudadano que no entiende de finanzas es más vulnerable a caer en trampas, menos propenso a emprender, y más dependiente del Estado o de créditos que no puede pagar.

Pero esto se puede cambiar. Existe una solución concreta y lista para ser implementada: el proyecto de ley “Ahorra Futuro”, una iniciativa seria, bien estructurada y con enfoque social que propone dos medidas fundamentales:

Incluir la educación financiera como materia obligatoria en todos los colegios de Colombia desde primaria.
Crear cuentas bancarias digitales gratuitas para todos los estudiantes desde los 10 años, permitiéndoles aprender desde la práctica.
Con esta ley, los jóvenes colombianos aprenderían desde pequeños a ahorrar, invertir, emprender y tomar decisiones informadas sobre su dinero. Serían adultos con más libertad económica, con más oportunidades y con mayor protección ante los abusos del sistema.

Hoy, este proyecto solo necesita presión ciudadana para ser debatido y aprobado en el Congreso. No permitamos que otra generación crezca sin saber cómo funciona su propio dinero.

Firma esta petición y exige que la educación financiera sea un derecho, no un privilegio. Porque un país educado financieramente es un país más justo, más libre y con más futuro.

Los tomadores de decisiones

José Daniel Rojas Medellín
José Daniel Rojas Medellín
Ministro de Educación Nacional de Colombia
Actualizaciones de la petición