Por una educación médica libre de maltrato


Por una educación médica libre de maltrato
La causa
Bogotá, Agosto 1 de 2024
MINISTRO DE EDUCACIÓN NACIONAL
PRESENTE
MINISTRO DE SALUD Y PROTECCIÓN SOCIAL
PRESENTE
CONGRESO DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA Y CÁMARA DE REPRESENTANTES
Respetados señores, reciban un cordial saludo.
Mediante el presente los abajo firmantes nos dirigimos a ustedes de manera respetuosa para manifestarles nuestro rechazo, por el hecho ocurrido con la residente Catalina Zuluaga de Cirugía General de la Pontificia Universidad Javeriana y hechos similares.
Los estudiantes de pregrado, internado, residencia, supra especialidad y especialistas, expresamos nuestro sentir y nos encontramos de luto. Convencidos y consientes de las facultades del MINISTERIO DE SALUD Y PROTECCION SOCIAL, Y DEL MINISTERIO DE EDUCACION NACIONAL como entes rectores, responsables de determinar las normas y políticas nacionales, así como el control y vigilancia de las instituciones universitarias – facultades de medicina y hospitales. Presentamos un contundente rechazo a las prácticas de formación médica indebidas en aulas de clase, laboratorios, y hospitales que por décadas han sido de maltrato sistemático y humillación; conductas que se validan en los centros de estudio y prácticas en aras de aguantar para alcanzar el proyecto de vida de ser médico y servir a la sociedad.
Exponemos ante ustedes las formas, contenido, y procedimiento de maltrato que sufren los estudiantes de pregrado, internado, especialización y supra especialización. Así mismo les presentamos solicitudes puntuales que esperamos sean parte de sus agendas como entes rectores de las políticas nacionales.
Es doloroso que solo cuando se pierde una vida, se cuestione la fatuidad, la prepotencia y pseudosapiencia de quienes no se pueden llamar maestro, porque el que más sabe tiene más compromiso de enseñar y enseñar y educar no autoriza para maltratar.
El maltrato en los lugares de enseñanza y prácticas, es observado y percibido en sus diversas modalidades desde manifestaciones verbales, como gritos, insultos, apodos, críticas destructivas. Psicológicas, como el uso del poder y amenazas, castigos, intimidación, humillación, rechazo, chantaje, criticas desproporcionadas frente a los pacientes y compañeros, negación de los sentimientos. Sexual, con sus diferentes modalidades desde un comentario, gesto morboso hasta chantajes que llevan al abuso sexual. Físicos como empujones, golpes expulsiones de un aula o sala de hospital, estar de pie 8 horas de turno y en cansancio extremo sentarse en canecas de basura de los consultorios porque para el estudiante no hay ni una silla para sentarse, lanzar objetos o romperles el celular, asignación de trabajos excesivos que llevan a dejar de dormir por varios días y dejar de alimentarse adecuada y normalmente como un ser humano. Académicas como sobrecargar de labores académicas y hospitalarias, juntas medicas al mismo tiempo que turnos todos los días y noches, preguntas frente a los pacientes con la intención de humillar, avergonzar y ridiculizar, que al no ser respondidas por el estudiante no son explicadas por el docente, pero si adjuntas a castigo psicológico y mental, violentando el derecho del estudiante a no saberlo todo en un contexto de formación académica pagado con altas sumas de dinero.
La repercusión de estas modalidades se refleja en estrés agudo, ansiedad, impotencia, frustración, enojo, llanto, temor, depresión, sentimiento de aislamiento, auto maltrato, pobre auto concepto, baja autoestima, destrucción de su esfera psíquica y conductual, alteraciones fisiológicas y psicológicas, que sin duda alguna precipitan las conductas de suicidio.
Estas modalidades se presentan en las instituciones y centros de práctica como algo normal, consideradas durante mucho tiempo una cuestión de rango menor, casi privadas e individualizadas y de escasa trascendencia social e institucional, falsamente consideradas como coadyuvadoras a la formación médica; justificando y perpetuando el proceder de maltrato en la enseñanza. Pero el maltrato como uso intencional de poder en sus diferentes modalidades, a estudiantes de pregrado, internado y residencia, rebasa en efecto la tolerancia de un ser humano que se está formando y practicando día a día, para brindar mejores servicios sanitarios a la sociedad.
Habitualmente los docentes consideran a los estudiantes de pregrado, internado y residencia como débiles, carentes de inteligencia, de carácter, de personalidad, al momento de pedir ayuda, o de expresar su sentir, sus emociones, sentimientos y sus necesidades, generando un alto grado de frustración, de miedo y temor al fracaso. Olvidan las instituciones universitarias que se les pagan sumas de dinero muy altas para recibir una formación médica integral, respetuosa y digna de un ser humano.
La ausencia de acompañamiento del docente en su tarea asistencial, así como el rebasamiento de horas que impiden descansar, alimentarse e ir al baño, se ha llegado a considerar como parte de la formación médica, evidenciando un sentir real de injusticia y maltrato institucional, que lamentablemente no se evidencia hasta que un estudiante se suicida.
Por costumbre se percibe que el maltrato ha estado vinculado al ambiente de los procesos de enseñanza y practica en la formación médica, cuyo hostigamiento se aguanta por años de pregrado, especialización y supra especialización. Es de conocimiento, la existencia de barreras, de silencio y tolerancia a las agresiones y a la no denuncia de ellas, porque falsamente se les ha hecho creer que forma parte de un proceso de aprendizaje y al desarrollo de sus tareas. A esto se suma el miedo por las amenazas y retaliación de quien ejerce el poder de evaluar, calificar y provocar la pérdida del semestre, o el año, con sus consecuencias económicas para los estudiantes y sus familias, porque el valor por año y/o semestre que hay que pagar por estudiar, por formarse como médico, especialista y supra especialista es muy alto en Colombia. Esto muestra que, frente al maltrato en las instituciones educativas y prácticas asistenciales hospitalarias, se es expuesto a varios factores de riesgo en la integridad psíquica y/o psicológica y física.
Sin duda alguna frente a estas conductas de maltrato en la formación médica en nuestro país, se configura un factor de riesgo, que lamentablemente se revela cuando un estudiante se suicida. Tristemente se observa escasa atención de los entes de vigilancia a pesar de los hechos de maltrato y estudios e investigaciones científicas realizadas en la población de estudiantes de pregrado, internado y residencia en COLOMBIA relacionados con las modalidades de maltrato y sus consecuencias para la integridad psicológica, psíquica, sexual y física.
A continuación, exponemos algunos estudios e investigaciones científicas realizadas en Colombia relacionadas con el maltrato que las instituciones universitarias y hospitales ejercen sobre los estudiantes de medicina. Se puede evidenciar en diferentes estudios realizados en Colombia la perpetuación de estos hechos de maltrato por más de una década:
El estudio de Mejía et al ([1]) evidencia que el porcentaje de maltrato médico estudiantil en el ámbito universitario y hospitalario es elevado, siendo principalmente de tipo psicológico, ocasionado en su mayoría por los docentes, lo que lo convierte en un abuso de poder, con Colombia y Chile como los más afectados.
Sosa et al ([2]) en su investigación realizo entrevistas abiertas a profesores con experiencia y que han sido formadores de médicos y médicos especialistas durante mucho tiempo, de los cuales menos del 10% tienen formación en educación, las entrevistas se realizaron a profesionales de los servicios de cirugía general, anestesiología, pediatría, medicina interna y ortopedia, a los cuales se les pregunto su opinión sobre el maltrato y como influía en la formación de sus estudiantes, obteniendo respuestas como: “el maltrato forma el carácter, un médico debe resistir eso para poder resistir las cosas a las que se debe enfrentar en su práctica profesional”, “esto no es para débiles de mente, el médico debe ser formado con mano dura, para que aguante”, “si quiere estudiar y que lo traten bien, debe ir a la escuela, esto es un hospital”, “si un residente me llora yo lo echo, punto”, “si no aguanta es mejor que se vaya, acá a todos se tratan igual”.
A la pregunta ¿cree usted que los médicos y residentes deben ser maltratados, se encontraron las siguientes respuestas: “si, es completamente necesario, eso forma el carácter” “si, se les debe medir el aceite, sobre todo al principio”, “usted necesita pulir las suprarrenales, si no usted se descontrola cuando tenga una crisis y se pone a llorar y al paciente quien lo ayuda”, “si, uno de vez en cuando necesita que le llamen la atención y que le peguen su despertada para ser mejor y volver al camino”, “claro, es parte fundamental de la educación, los médicos necesitamos de eso para aguantar la presión de nuestro trabajo”. En la investigación al preguntarles a los estudiantes si habían recibido maltrato psicológico, más del 80% de los encuestados, refirieron ser maltratados psicológicamente. (2)
Bermeo et al ([3]) refiere que el abuso académico a estudiantes de pregrado en Medicina por parte de los docentes se evidencia como una conducta altamente inadecuada y que se ha perpetuado en el tiempo, entre los hallazgos de su investigación se encuentra que el 70.6% de los estudiantes ha recibido por lo menos un tipo de maltrato, el 29.2% ha percibido por lo menos un evento de abuso sexual y solo el 7.2% siente apoyo institucional completo.
Millan et al ([4]) evidencia la ocurrencia de altas tasas de bullying entre los estudiantes de medicina, que podrían incidir significativamente sobre aspectos emocionales y comportamentales de los futuros profesionales, lo que sugiere la necesidad de estudiar en profundidad este fenómeno y adoptar políticas y estrategias académicas de prevención y atención de los afectados.
Moreno et al ([5]) identifico en su estudio que el 86.4% de los estudiantes han sido sometidos a actos de discriminación o violencia durante su estancia en la Universidad y el principal motivo que evito las denuncias fue el temor a represalias (34.9%), el estudio fundamenta la necesidad de realizar intervenciones desde el punto de vista administrativa.
Paredes et al ([6]) refiere presencia de episodios de intimidación en el ámbito de educación superior en las escuelas de medicina del país, identifica a los docentes como los victimarios más recurrentes, seguida de compañeros, evidenciado que aproximadamente uno de cada diez docentes (por lo menos en el tema de la humillación) empleen denigración y la ofensa de la dignidad como una "estrategia" dentro sus prácticas "pedagógicas" y como modelos de formación. El estudio refiere que es urgente desarrollar programas de intervención para la prevención y manejo de comportamientos que ocasionan “bullying” en las facultades de medicina.
Por lo expuesto anteriormente, a fin de proteger la salud, e integridad y la vida de quienes tienen la vocación de ser médicos, desarrollando un objetivo fundamental en la sociedad: proteger y atender la salud de los colombianos desde antes de nacer hasta el día de su muerte.
SOLICITAMOS AL MINISTERIO DE SALUD Y PROTECCIÓN SOCIA Y AL MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL, EN CABEZA DE SUS MINISTROS:
1. Proteger los derechos constitucionales y legales de los estudiantes de medicina de pregrado, internado, especialización y supra especialización.
2. Definir políticas humanizadoras de prevención y acción en las instituciones universitarias – facultades de medicina durante la formación médica en aulas de clase, laboratorios, y hospitales. Así como impartir a las facultades de medicina la obligación de conformar un equipo especializado integrado por un representante de los Ministerios de Salud y Educación para atender y prestar ayuda a tiempo a los estudiantes de pregrado, internado, especialización y supra especialización que denuncien cualquier modalidad de maltrato.
3. Determinar las política de REPARACION DEL DAÑO que obligue a indemnizar, resarcir el daño y perjuicio que causen las instituciones universitarias y hospitalarias a los estudiantes de pregrado, internado, especialización y supra especialización en sus diferentes modalidades de maltrato verbal, psicológico, sexual, físico y academico, de tal forma que prevalescan los derechos de los estudiantes de medicina, su protección integral y los derechos consagrados en la Constitución, y en los Tratados.
4. Regular y definir el número de horas de labor asistencial y hospitalaria de los estudiantes de especialización concordante con su derecho humano y social de dormir, descansar y alimentarse.
5. Crear canales de denuncia efectivos que protejan a los estudiantes y tengan un seguimiento e investigación desde el Ministerio de Salud y Protección Social y Ministerio de Educación a las instituciones educativas universitarias y hospitalarias que maltraten y vulneren la integridad y dignidad de los estudiantes de medicina de pregrado, internado, especialización y supra especialización. Creándoles acceso a los medios que aseguren su derecho al debido proceso y contradicción.
6. Definir políticas nacionales de sanción efectiva y vigilancia. E impartir a las instituciones que en sus reglamentos universitarios y hospitalarios se incorpore, las sanciones económicas, los procesos disciplinarios, y REPARACIÓN DEL DAÑO e indemnización a los estudiantes de medicina de pregrado, internado, especialización y supra especialización que evidencien, y sufran cualquier modalidad de maltrato, verbal, psicológico, sexual, físico y académico.
7. Ampliar el número de cupos en las plazas e instituciones universitarias para estudiar medicina y acceder a las diferentes especializaciones. Así como regular el valor económico que se paga por pregrado y posgrado médico en Colombia.
8. Elaborar lineamientos que garanticen profesores con formación en docencia universitaria en los escenarios de practica que respondan en su ejercicio profesoral ante las facultades de medicina, con una malla curricular, una forma de evaluación clara y evidencia del tiempo que dedican a enseñar y su contenido, así como vigilar el acompañamiento de los profesores en cada una de las actividades asistenciales de estudiantes, internos, residentes y supra especialistas.
9. Realizar campañas en todos los medios de comunicación de cero tolerancia a cualquier modalidad de maltrato a estudiantes de pregrado y posgrado de medicina.
10. Regular, supervisar y vigilar constantemente las Instituciones universitarias – facultades de medicina y hospitales afín de que estas estén garantizando un trato respetuoso, que asegure un entorno libre de maltrato a los estudiantes de medicina de pregrado, internado, especialización y supra especialización.
11. Revisar y Adicionar a la Ley 1917 de 2018 Sistema de Residencias Médicas, lo correspondiente, de acuerdo a lo expuesto y solicitado.
Agradecemos de antemano la atención brindada por el señor Ministro de Salud y Protección Social y el señor Ministro de Educación Nacional. Quedamos atentos y a la espera de su respuesta.
Dirección de notificación: ceromaltratoenmedicina@gmail.com
[1] Mejía, C. Serrano, F. Hidalgo, S. Cruz, Y. Factores asociados al maltrato universitario y hospitalario a estudiantes de Medicina de 7 países latinoamericanos. Educación Médica [Internet] 2022 [Consultado 23 Jul 2024]; 23 (2022): 2 – 8. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-educacion-medica-71-articulo-factores-asociados-al-maltrato-universitario-S1575181322000493
[2] Sosa, W. EL MALTRATO: UN SECRETO A GRITOS EN LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA EN MEDICINA. Trabajo de grado de especialización. Bogotá. UNIVERSIDAD MILITAR NUEVA GRANADA. 2019. [Consultado 23 Jul 2024]; Disponible en: https://repository.unimilitar.edu.co/bitstream/handle/10654/20630/WALTERSOSA2018.pdf?sequence=1&isAllowed=y
[3] Bermeo, H. Castaño, J. Román, A. Téllez, D. Toro, S. Abuso académico a estudiantes de pregrado por parte de docentes de los programas de Medicina de Manizales, Colombia. Rev. Fac. Med. [Internet]. 2016 [Consultado 23 Jul 2024]; 64 (1): 9-19. Disponible en: https://revistas.unal.edu.co/index.php/revfacmed/article/view/51615/55621
[4] Millan, L. Barrera, L. Ospina, J. Caracterización del bullying en estudiantes de medicina de Tunja, Boyacá, Revista Virtual Universidad Católica del Norte [Internet] 2015 [Consultado 23 Jul 2024]; 45: 101-112. Disponible en: http://revistavirtual.ucn.edu.co/index.php/RevistaUCN/article/ view/659/1191
[5] Moreno, C. Sepúlveda, L. Discriminación y violencia contra los estudiantes de medicina de la Universidad de Caldas. Inv Ed Med [Internet] 2013 [Consultado 23 Jul 2024]; 2(1):37-41. Disponible en: https://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S2007-50572013000100006&script=sci_abstract
[6] Paredes, O. Sanabria, P. González, L. Moreno, S. “BULLYING” EN LAS FACULTADES DE MEDICINA COLOMBIANAS, MITO O REALIDAD. Revista Med [Internet]. 2010 [Consultado 23 Jul 2024]; 18 (2): 161 – 172 Disponible en: http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0121-52562010000200003#:~:text=El%20m%C3%A1s%20com%C3%BAn%20fue%20el,ellos%20ten%C3%ADan%20de%20los%20m%C3%A9dicos
La causa
Bogotá, Agosto 1 de 2024
MINISTRO DE EDUCACIÓN NACIONAL
PRESENTE
MINISTRO DE SALUD Y PROTECCIÓN SOCIAL
PRESENTE
CONGRESO DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA Y CÁMARA DE REPRESENTANTES
Respetados señores, reciban un cordial saludo.
Mediante el presente los abajo firmantes nos dirigimos a ustedes de manera respetuosa para manifestarles nuestro rechazo, por el hecho ocurrido con la residente Catalina Zuluaga de Cirugía General de la Pontificia Universidad Javeriana y hechos similares.
Los estudiantes de pregrado, internado, residencia, supra especialidad y especialistas, expresamos nuestro sentir y nos encontramos de luto. Convencidos y consientes de las facultades del MINISTERIO DE SALUD Y PROTECCION SOCIAL, Y DEL MINISTERIO DE EDUCACION NACIONAL como entes rectores, responsables de determinar las normas y políticas nacionales, así como el control y vigilancia de las instituciones universitarias – facultades de medicina y hospitales. Presentamos un contundente rechazo a las prácticas de formación médica indebidas en aulas de clase, laboratorios, y hospitales que por décadas han sido de maltrato sistemático y humillación; conductas que se validan en los centros de estudio y prácticas en aras de aguantar para alcanzar el proyecto de vida de ser médico y servir a la sociedad.
Exponemos ante ustedes las formas, contenido, y procedimiento de maltrato que sufren los estudiantes de pregrado, internado, especialización y supra especialización. Así mismo les presentamos solicitudes puntuales que esperamos sean parte de sus agendas como entes rectores de las políticas nacionales.
Es doloroso que solo cuando se pierde una vida, se cuestione la fatuidad, la prepotencia y pseudosapiencia de quienes no se pueden llamar maestro, porque el que más sabe tiene más compromiso de enseñar y enseñar y educar no autoriza para maltratar.
El maltrato en los lugares de enseñanza y prácticas, es observado y percibido en sus diversas modalidades desde manifestaciones verbales, como gritos, insultos, apodos, críticas destructivas. Psicológicas, como el uso del poder y amenazas, castigos, intimidación, humillación, rechazo, chantaje, criticas desproporcionadas frente a los pacientes y compañeros, negación de los sentimientos. Sexual, con sus diferentes modalidades desde un comentario, gesto morboso hasta chantajes que llevan al abuso sexual. Físicos como empujones, golpes expulsiones de un aula o sala de hospital, estar de pie 8 horas de turno y en cansancio extremo sentarse en canecas de basura de los consultorios porque para el estudiante no hay ni una silla para sentarse, lanzar objetos o romperles el celular, asignación de trabajos excesivos que llevan a dejar de dormir por varios días y dejar de alimentarse adecuada y normalmente como un ser humano. Académicas como sobrecargar de labores académicas y hospitalarias, juntas medicas al mismo tiempo que turnos todos los días y noches, preguntas frente a los pacientes con la intención de humillar, avergonzar y ridiculizar, que al no ser respondidas por el estudiante no son explicadas por el docente, pero si adjuntas a castigo psicológico y mental, violentando el derecho del estudiante a no saberlo todo en un contexto de formación académica pagado con altas sumas de dinero.
La repercusión de estas modalidades se refleja en estrés agudo, ansiedad, impotencia, frustración, enojo, llanto, temor, depresión, sentimiento de aislamiento, auto maltrato, pobre auto concepto, baja autoestima, destrucción de su esfera psíquica y conductual, alteraciones fisiológicas y psicológicas, que sin duda alguna precipitan las conductas de suicidio.
Estas modalidades se presentan en las instituciones y centros de práctica como algo normal, consideradas durante mucho tiempo una cuestión de rango menor, casi privadas e individualizadas y de escasa trascendencia social e institucional, falsamente consideradas como coadyuvadoras a la formación médica; justificando y perpetuando el proceder de maltrato en la enseñanza. Pero el maltrato como uso intencional de poder en sus diferentes modalidades, a estudiantes de pregrado, internado y residencia, rebasa en efecto la tolerancia de un ser humano que se está formando y practicando día a día, para brindar mejores servicios sanitarios a la sociedad.
Habitualmente los docentes consideran a los estudiantes de pregrado, internado y residencia como débiles, carentes de inteligencia, de carácter, de personalidad, al momento de pedir ayuda, o de expresar su sentir, sus emociones, sentimientos y sus necesidades, generando un alto grado de frustración, de miedo y temor al fracaso. Olvidan las instituciones universitarias que se les pagan sumas de dinero muy altas para recibir una formación médica integral, respetuosa y digna de un ser humano.
La ausencia de acompañamiento del docente en su tarea asistencial, así como el rebasamiento de horas que impiden descansar, alimentarse e ir al baño, se ha llegado a considerar como parte de la formación médica, evidenciando un sentir real de injusticia y maltrato institucional, que lamentablemente no se evidencia hasta que un estudiante se suicida.
Por costumbre se percibe que el maltrato ha estado vinculado al ambiente de los procesos de enseñanza y practica en la formación médica, cuyo hostigamiento se aguanta por años de pregrado, especialización y supra especialización. Es de conocimiento, la existencia de barreras, de silencio y tolerancia a las agresiones y a la no denuncia de ellas, porque falsamente se les ha hecho creer que forma parte de un proceso de aprendizaje y al desarrollo de sus tareas. A esto se suma el miedo por las amenazas y retaliación de quien ejerce el poder de evaluar, calificar y provocar la pérdida del semestre, o el año, con sus consecuencias económicas para los estudiantes y sus familias, porque el valor por año y/o semestre que hay que pagar por estudiar, por formarse como médico, especialista y supra especialista es muy alto en Colombia. Esto muestra que, frente al maltrato en las instituciones educativas y prácticas asistenciales hospitalarias, se es expuesto a varios factores de riesgo en la integridad psíquica y/o psicológica y física.
Sin duda alguna frente a estas conductas de maltrato en la formación médica en nuestro país, se configura un factor de riesgo, que lamentablemente se revela cuando un estudiante se suicida. Tristemente se observa escasa atención de los entes de vigilancia a pesar de los hechos de maltrato y estudios e investigaciones científicas realizadas en la población de estudiantes de pregrado, internado y residencia en COLOMBIA relacionados con las modalidades de maltrato y sus consecuencias para la integridad psicológica, psíquica, sexual y física.
A continuación, exponemos algunos estudios e investigaciones científicas realizadas en Colombia relacionadas con el maltrato que las instituciones universitarias y hospitales ejercen sobre los estudiantes de medicina. Se puede evidenciar en diferentes estudios realizados en Colombia la perpetuación de estos hechos de maltrato por más de una década:
El estudio de Mejía et al ([1]) evidencia que el porcentaje de maltrato médico estudiantil en el ámbito universitario y hospitalario es elevado, siendo principalmente de tipo psicológico, ocasionado en su mayoría por los docentes, lo que lo convierte en un abuso de poder, con Colombia y Chile como los más afectados.
Sosa et al ([2]) en su investigación realizo entrevistas abiertas a profesores con experiencia y que han sido formadores de médicos y médicos especialistas durante mucho tiempo, de los cuales menos del 10% tienen formación en educación, las entrevistas se realizaron a profesionales de los servicios de cirugía general, anestesiología, pediatría, medicina interna y ortopedia, a los cuales se les pregunto su opinión sobre el maltrato y como influía en la formación de sus estudiantes, obteniendo respuestas como: “el maltrato forma el carácter, un médico debe resistir eso para poder resistir las cosas a las que se debe enfrentar en su práctica profesional”, “esto no es para débiles de mente, el médico debe ser formado con mano dura, para que aguante”, “si quiere estudiar y que lo traten bien, debe ir a la escuela, esto es un hospital”, “si un residente me llora yo lo echo, punto”, “si no aguanta es mejor que se vaya, acá a todos se tratan igual”.
A la pregunta ¿cree usted que los médicos y residentes deben ser maltratados, se encontraron las siguientes respuestas: “si, es completamente necesario, eso forma el carácter” “si, se les debe medir el aceite, sobre todo al principio”, “usted necesita pulir las suprarrenales, si no usted se descontrola cuando tenga una crisis y se pone a llorar y al paciente quien lo ayuda”, “si, uno de vez en cuando necesita que le llamen la atención y que le peguen su despertada para ser mejor y volver al camino”, “claro, es parte fundamental de la educación, los médicos necesitamos de eso para aguantar la presión de nuestro trabajo”. En la investigación al preguntarles a los estudiantes si habían recibido maltrato psicológico, más del 80% de los encuestados, refirieron ser maltratados psicológicamente. (2)
Bermeo et al ([3]) refiere que el abuso académico a estudiantes de pregrado en Medicina por parte de los docentes se evidencia como una conducta altamente inadecuada y que se ha perpetuado en el tiempo, entre los hallazgos de su investigación se encuentra que el 70.6% de los estudiantes ha recibido por lo menos un tipo de maltrato, el 29.2% ha percibido por lo menos un evento de abuso sexual y solo el 7.2% siente apoyo institucional completo.
Millan et al ([4]) evidencia la ocurrencia de altas tasas de bullying entre los estudiantes de medicina, que podrían incidir significativamente sobre aspectos emocionales y comportamentales de los futuros profesionales, lo que sugiere la necesidad de estudiar en profundidad este fenómeno y adoptar políticas y estrategias académicas de prevención y atención de los afectados.
Moreno et al ([5]) identifico en su estudio que el 86.4% de los estudiantes han sido sometidos a actos de discriminación o violencia durante su estancia en la Universidad y el principal motivo que evito las denuncias fue el temor a represalias (34.9%), el estudio fundamenta la necesidad de realizar intervenciones desde el punto de vista administrativa.
Paredes et al ([6]) refiere presencia de episodios de intimidación en el ámbito de educación superior en las escuelas de medicina del país, identifica a los docentes como los victimarios más recurrentes, seguida de compañeros, evidenciado que aproximadamente uno de cada diez docentes (por lo menos en el tema de la humillación) empleen denigración y la ofensa de la dignidad como una "estrategia" dentro sus prácticas "pedagógicas" y como modelos de formación. El estudio refiere que es urgente desarrollar programas de intervención para la prevención y manejo de comportamientos que ocasionan “bullying” en las facultades de medicina.
Por lo expuesto anteriormente, a fin de proteger la salud, e integridad y la vida de quienes tienen la vocación de ser médicos, desarrollando un objetivo fundamental en la sociedad: proteger y atender la salud de los colombianos desde antes de nacer hasta el día de su muerte.
SOLICITAMOS AL MINISTERIO DE SALUD Y PROTECCIÓN SOCIA Y AL MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL, EN CABEZA DE SUS MINISTROS:
1. Proteger los derechos constitucionales y legales de los estudiantes de medicina de pregrado, internado, especialización y supra especialización.
2. Definir políticas humanizadoras de prevención y acción en las instituciones universitarias – facultades de medicina durante la formación médica en aulas de clase, laboratorios, y hospitales. Así como impartir a las facultades de medicina la obligación de conformar un equipo especializado integrado por un representante de los Ministerios de Salud y Educación para atender y prestar ayuda a tiempo a los estudiantes de pregrado, internado, especialización y supra especialización que denuncien cualquier modalidad de maltrato.
3. Determinar las política de REPARACION DEL DAÑO que obligue a indemnizar, resarcir el daño y perjuicio que causen las instituciones universitarias y hospitalarias a los estudiantes de pregrado, internado, especialización y supra especialización en sus diferentes modalidades de maltrato verbal, psicológico, sexual, físico y academico, de tal forma que prevalescan los derechos de los estudiantes de medicina, su protección integral y los derechos consagrados en la Constitución, y en los Tratados.
4. Regular y definir el número de horas de labor asistencial y hospitalaria de los estudiantes de especialización concordante con su derecho humano y social de dormir, descansar y alimentarse.
5. Crear canales de denuncia efectivos que protejan a los estudiantes y tengan un seguimiento e investigación desde el Ministerio de Salud y Protección Social y Ministerio de Educación a las instituciones educativas universitarias y hospitalarias que maltraten y vulneren la integridad y dignidad de los estudiantes de medicina de pregrado, internado, especialización y supra especialización. Creándoles acceso a los medios que aseguren su derecho al debido proceso y contradicción.
6. Definir políticas nacionales de sanción efectiva y vigilancia. E impartir a las instituciones que en sus reglamentos universitarios y hospitalarios se incorpore, las sanciones económicas, los procesos disciplinarios, y REPARACIÓN DEL DAÑO e indemnización a los estudiantes de medicina de pregrado, internado, especialización y supra especialización que evidencien, y sufran cualquier modalidad de maltrato, verbal, psicológico, sexual, físico y académico.
7. Ampliar el número de cupos en las plazas e instituciones universitarias para estudiar medicina y acceder a las diferentes especializaciones. Así como regular el valor económico que se paga por pregrado y posgrado médico en Colombia.
8. Elaborar lineamientos que garanticen profesores con formación en docencia universitaria en los escenarios de practica que respondan en su ejercicio profesoral ante las facultades de medicina, con una malla curricular, una forma de evaluación clara y evidencia del tiempo que dedican a enseñar y su contenido, así como vigilar el acompañamiento de los profesores en cada una de las actividades asistenciales de estudiantes, internos, residentes y supra especialistas.
9. Realizar campañas en todos los medios de comunicación de cero tolerancia a cualquier modalidad de maltrato a estudiantes de pregrado y posgrado de medicina.
10. Regular, supervisar y vigilar constantemente las Instituciones universitarias – facultades de medicina y hospitales afín de que estas estén garantizando un trato respetuoso, que asegure un entorno libre de maltrato a los estudiantes de medicina de pregrado, internado, especialización y supra especialización.
11. Revisar y Adicionar a la Ley 1917 de 2018 Sistema de Residencias Médicas, lo correspondiente, de acuerdo a lo expuesto y solicitado.
Agradecemos de antemano la atención brindada por el señor Ministro de Salud y Protección Social y el señor Ministro de Educación Nacional. Quedamos atentos y a la espera de su respuesta.
Dirección de notificación: ceromaltratoenmedicina@gmail.com
[1] Mejía, C. Serrano, F. Hidalgo, S. Cruz, Y. Factores asociados al maltrato universitario y hospitalario a estudiantes de Medicina de 7 países latinoamericanos. Educación Médica [Internet] 2022 [Consultado 23 Jul 2024]; 23 (2022): 2 – 8. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-educacion-medica-71-articulo-factores-asociados-al-maltrato-universitario-S1575181322000493
[2] Sosa, W. EL MALTRATO: UN SECRETO A GRITOS EN LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA EN MEDICINA. Trabajo de grado de especialización. Bogotá. UNIVERSIDAD MILITAR NUEVA GRANADA. 2019. [Consultado 23 Jul 2024]; Disponible en: https://repository.unimilitar.edu.co/bitstream/handle/10654/20630/WALTERSOSA2018.pdf?sequence=1&isAllowed=y
[3] Bermeo, H. Castaño, J. Román, A. Téllez, D. Toro, S. Abuso académico a estudiantes de pregrado por parte de docentes de los programas de Medicina de Manizales, Colombia. Rev. Fac. Med. [Internet]. 2016 [Consultado 23 Jul 2024]; 64 (1): 9-19. Disponible en: https://revistas.unal.edu.co/index.php/revfacmed/article/view/51615/55621
[4] Millan, L. Barrera, L. Ospina, J. Caracterización del bullying en estudiantes de medicina de Tunja, Boyacá, Revista Virtual Universidad Católica del Norte [Internet] 2015 [Consultado 23 Jul 2024]; 45: 101-112. Disponible en: http://revistavirtual.ucn.edu.co/index.php/RevistaUCN/article/ view/659/1191
[5] Moreno, C. Sepúlveda, L. Discriminación y violencia contra los estudiantes de medicina de la Universidad de Caldas. Inv Ed Med [Internet] 2013 [Consultado 23 Jul 2024]; 2(1):37-41. Disponible en: https://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S2007-50572013000100006&script=sci_abstract
[6] Paredes, O. Sanabria, P. González, L. Moreno, S. “BULLYING” EN LAS FACULTADES DE MEDICINA COLOMBIANAS, MITO O REALIDAD. Revista Med [Internet]. 2010 [Consultado 23 Jul 2024]; 18 (2): 161 – 172 Disponible en: http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0121-52562010000200003#:~:text=El%20m%C3%A1s%20com%C3%BAn%20fue%20el,ellos%20ten%C3%ADan%20de%20los%20m%C3%A9dicos
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Petición creada en 27 de julio de 2024