
Por la salud mental basica: Exigimos al menos un psicólogo por cada 100 alumnos en México.
La causa
Una crisis silenciosa se está desarrollando en las aulas de México. Después de la devastación causada por la pandemia de COVID-19, la salud mental de nuestros niños, niñas y adolescentes ha llegado a un punto crítico de preocupación nacional. Los efectos de la pérdida de espacios de convivencia, el aislamiento prolongado, el duelo no procesado y el incremento de la violencia intrafamiliar son claramente visibles en las aulas escolares.
Las cifras son alarmantes y respaldan la gravedad de esta situación. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el número de suicidios entre jóvenes de 10 a 24 años en México ha aumentado considerablemente en los últimos años. Este dato refleja sólo uno de los muchos desafíos que enfrentan nuestros estudiantes diariamente.
En respuesta a esta emergencia, es imperativo que la Secretaría de Educación Pública (SEP) tome medidas decisivas. Aunque iniciativas como el programa "ABC de las emociones" han intentado abordar esta cuestión, la realidad muestra que no han sido suficientes para enfrentar la magnitud del problema.
Lo que proponemos es una solución concreta y sostenible: La contratación de un psicólogo escolar por cada 100 estudiantes en todas las escuelas de México. Este enfoque permitirá brindar atención personalizada y de calidad a aquellos estudiantes que más lo necesitan, asegurando que cuenten con el apoyo emocional adecuado para enfrentarse a los retos que presentan sus entornos personales y escolares cotidianos.
La presencia de psicólogos capacitados, trabajando en estrecha colaboración con el personal docente y las familias, mejorará significativamente el bienestar y la resiliencia de toda la comunidad educativa. Asimismo, esto promoverá un ambiente escolar más seguro y acogedor, en el que los estudiantes puedan florecer académicamente y en términos de salud mental.
Además, estos profesionales serían clave en la detección temprana de señales de alerta en niños y adolescentes que pudieran estar en riesgo, permitiendo intervenciones oportunas y efectivas que podrían salvar vidas.
Es crucial actuar ahora para salvaguardar el futuro de nuestros jóvenes. Exigimos a la SEP que implemente esta estrategia con urgencia para garantizar el bienestar integral de los estudiantes de México. Firma esta petición para apoyar un cambio concreto y necesario en nuestro sistema educativo antes de que sea demasiado tarde.

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La causa
Una crisis silenciosa se está desarrollando en las aulas de México. Después de la devastación causada por la pandemia de COVID-19, la salud mental de nuestros niños, niñas y adolescentes ha llegado a un punto crítico de preocupación nacional. Los efectos de la pérdida de espacios de convivencia, el aislamiento prolongado, el duelo no procesado y el incremento de la violencia intrafamiliar son claramente visibles en las aulas escolares.
Las cifras son alarmantes y respaldan la gravedad de esta situación. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el número de suicidios entre jóvenes de 10 a 24 años en México ha aumentado considerablemente en los últimos años. Este dato refleja sólo uno de los muchos desafíos que enfrentan nuestros estudiantes diariamente.
En respuesta a esta emergencia, es imperativo que la Secretaría de Educación Pública (SEP) tome medidas decisivas. Aunque iniciativas como el programa "ABC de las emociones" han intentado abordar esta cuestión, la realidad muestra que no han sido suficientes para enfrentar la magnitud del problema.
Lo que proponemos es una solución concreta y sostenible: La contratación de un psicólogo escolar por cada 100 estudiantes en todas las escuelas de México. Este enfoque permitirá brindar atención personalizada y de calidad a aquellos estudiantes que más lo necesitan, asegurando que cuenten con el apoyo emocional adecuado para enfrentarse a los retos que presentan sus entornos personales y escolares cotidianos.
La presencia de psicólogos capacitados, trabajando en estrecha colaboración con el personal docente y las familias, mejorará significativamente el bienestar y la resiliencia de toda la comunidad educativa. Asimismo, esto promoverá un ambiente escolar más seguro y acogedor, en el que los estudiantes puedan florecer académicamente y en términos de salud mental.
Además, estos profesionales serían clave en la detección temprana de señales de alerta en niños y adolescentes que pudieran estar en riesgo, permitiendo intervenciones oportunas y efectivas que podrían salvar vidas.
Es crucial actuar ahora para salvaguardar el futuro de nuestros jóvenes. Exigimos a la SEP que implemente esta estrategia con urgencia para garantizar el bienestar integral de los estudiantes de México. Firma esta petición para apoyar un cambio concreto y necesario en nuestro sistema educativo antes de que sea demasiado tarde.

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Petición creada en 8 de septiembre de 2026