

En Argentina, desde 2008 rige la Ley 26.390 de Prohibición del Trabajo Infantil y Protección del Trabajo Adolescente, que eleva a 16 años la edad mínima de admisión al empleo. Sin embargo, el trabajo infantil no está erradicado en nuestra sociedad, donde casi un millón de niños trabajan.
En el sector urbano 10 de cada 100 niños tiene al menos un trabajo. En el ámbito urbano son 20 de cada 100.
Este número se está modificando rápidamente: 60 de cada 100 niños y niñas son pobres en Argentina. Restaurar los derechos de nuestros chicos debería ser una prioridad urgente para el Estado.
¿Por qué es necesario el Ministerio?
Un Ministerio de la Infancia daría voz a los niños , niñas y adolescentes que hoy, por no tenerla, ven vulnerados sus derechos.
La raíz etimológica de INFANCIA deriva del latín INFANTIA y significa aquel que es no puede expresarse públicamente o de manera inteligible a los otros. Intentamos revertir esta narrativa socio-cultural.
Los niños y niñas necesitan más que una defensoría, necesitan un impulsor de políticas públicas específicas.
Las problemáticas de las infancias y juventudes deber ser abordados con una perspectiva en derechos humanos y género.
Necesitamos, no solo reconocer sus derechos sino llevar esos derechos al ámbito de políticas públicas federales y la ejecución coordinada de las mismas .
Esto solo lo puede realizarlo un Ministerio.