

La violencia sexual es un problema social que plantea desafíos a todas las personas que forman parte de instituciones que trabajen con niñas, niños y adolescentes; la comunidad educativa; los equipos de salud; los miembros de otras instituciones, entre ellas, las que atienden a NNA con discapacidad; las personas ligadas a organismos de protección de derechos de la niñez y la adolescencia y a organizaciones de la sociedad civil . Por la complejidad que presenta esta problemática son necesarias políticas y estrategias integrales e intersectoriales que deben traducirse en acciones articuladas. En Argentina estas acciones se encuentran fragmentadas, porque la infancia es tomada como un grupo de menor importancia para los estados y desde una mirada tutelar .
La detección temprana de abusos sexuales en niñas y adolescentes menores de 15 años además de detener el abuso evitaría embarazos y maternidades forzadas.
Las intervenciones en el sistema de salud, educativo y organismos de protección de derechos no se están llevando adelante en todo el territorio nacional , a pesar de las recomendaciones de organismos especializados.
Por eso insistimos en la creación de un MInisterio de la Infancia y la juventud que pueda trabajar mancomunadamente en todas las problemáticas específicas que los atraviesan desde sus brazos efectores y en todo el territorio nacional
Aquí, un mapa con los datos recopilados en 2021, según el Ministerio de Salud de la Nación Argentina.