Poner fin a la violencia laboral y la discriminación en la APRA


Poner fin a la violencia laboral y la discriminación en la APRA
La causa
Trabajé casi diez años en la Agencia de Protección Ambiental (APRA) de la Vicejefatura de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Durante ese tiempo serví con compromiso a la institución, a las autoridades, a mis compañeros y a la ciudadanía.
Hoy, sin embargo, la Agencia atraviesa una crisis profunda. La distancia entre lo que se dice y lo que realmente ocurre dentro de APRA se ha vuelto un abismo. La verdad ha sido reemplazada por el miedo, y quienes se animan a cuestionar o señalar injusticias se convierten en blanco de hostigamientos y represalias.
He sido testigo directo de hechos de violencia laboral, discriminación y abuso de poder que han alcanzado niveles inaceptables, además de ilegales. La falta de ética y el maltrato cotidiano no solo dañan al personal, sino que también deterioran la capacidad de la Agencia para cumplir su misión esencial: proteger el Ambiente y servir a la comunidad.
Intenté en reiteradas ocasiones encontrar una solución por las vías institucionales, incluso en situaciones que involucran a mi hijo con certificado de discapacidad. No solo no obtuve respuesta: fui despedido sin explicación y sin derecho a defensa.
Por eso, exijo una respuesta institucional y justicia por mi situación personal, que fue manejada con total arbitrariedad, vulnerando mis derechos como trabajador y como padre.
Esta no es una situación aislada. Muchos empleados y exempleados de APRA se han acercado para expresar su apoyo y relatar experiencias similares. El miedo al represalia es real. Pero el silencio ya no es una opción.
Por eso, hoy formulo esta petición, además de las presentaciones correspondientes por vías administrativas, judiciales, mediáticas y penales, amparado en la Ley 1225 (Violencia Laboral), Ley 5.261 (Antidiscriminación), Ley 6.357 (Ética e Integridad Pública) y en las disposiciones del Código Penal de la Nación, que sanciona el abuso de autoridad y el incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Cabe exigir:
1) La creación de un sistema interno y anónimo de denuncias dentro de APRA y la Vicejefatura de Gobierno.
2) La implementación de políticas efectivas de prevención de violencia laboral y discriminación.
3) Talleres de sensibilización y capacitación ética para todo el personal, incluyendo autoridades y jefaturas.
4) La intervención inmediata del Gobierno de la Ciudad para garantizar un ambiente de trabajo seguro y digno.
Ningún cargo público habilita el abuso ni la humillación. Un cargo político no es un "vale todo". Gobernar no es meramente ejercer poder sobre otros, sino servir con integridad.
5) La revisión inmediata de mi despido, la restitución de mis derechos laborales y una investigación seria de los hechos de violencia y discriminación sufridos.
¿Cómo puede el Gobierno de la Ciudad aspirar a ganarse la confianza de la ciudadanía puertas afuera de sus oficinas si no es capaz de cuidar ni respetar a su propio personal puertas adentro?
Por dignidad y ética pública se requiere que esta situación en APRA de la Vicejefatura de Gobierno se detenga ya.
Hay momentos en que las palabras no alcanzan.
Por eso, quiero compartir una canción: https://www.youtube.com/watch?v=VVNdGk8HDm8&list=RDVVNdGk8HDm8&start_radio=1

1.051
La causa
Trabajé casi diez años en la Agencia de Protección Ambiental (APRA) de la Vicejefatura de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Durante ese tiempo serví con compromiso a la institución, a las autoridades, a mis compañeros y a la ciudadanía.
Hoy, sin embargo, la Agencia atraviesa una crisis profunda. La distancia entre lo que se dice y lo que realmente ocurre dentro de APRA se ha vuelto un abismo. La verdad ha sido reemplazada por el miedo, y quienes se animan a cuestionar o señalar injusticias se convierten en blanco de hostigamientos y represalias.
He sido testigo directo de hechos de violencia laboral, discriminación y abuso de poder que han alcanzado niveles inaceptables, además de ilegales. La falta de ética y el maltrato cotidiano no solo dañan al personal, sino que también deterioran la capacidad de la Agencia para cumplir su misión esencial: proteger el Ambiente y servir a la comunidad.
Intenté en reiteradas ocasiones encontrar una solución por las vías institucionales, incluso en situaciones que involucran a mi hijo con certificado de discapacidad. No solo no obtuve respuesta: fui despedido sin explicación y sin derecho a defensa.
Por eso, exijo una respuesta institucional y justicia por mi situación personal, que fue manejada con total arbitrariedad, vulnerando mis derechos como trabajador y como padre.
Esta no es una situación aislada. Muchos empleados y exempleados de APRA se han acercado para expresar su apoyo y relatar experiencias similares. El miedo al represalia es real. Pero el silencio ya no es una opción.
Por eso, hoy formulo esta petición, además de las presentaciones correspondientes por vías administrativas, judiciales, mediáticas y penales, amparado en la Ley 1225 (Violencia Laboral), Ley 5.261 (Antidiscriminación), Ley 6.357 (Ética e Integridad Pública) y en las disposiciones del Código Penal de la Nación, que sanciona el abuso de autoridad y el incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Cabe exigir:
1) La creación de un sistema interno y anónimo de denuncias dentro de APRA y la Vicejefatura de Gobierno.
2) La implementación de políticas efectivas de prevención de violencia laboral y discriminación.
3) Talleres de sensibilización y capacitación ética para todo el personal, incluyendo autoridades y jefaturas.
4) La intervención inmediata del Gobierno de la Ciudad para garantizar un ambiente de trabajo seguro y digno.
Ningún cargo público habilita el abuso ni la humillación. Un cargo político no es un "vale todo". Gobernar no es meramente ejercer poder sobre otros, sino servir con integridad.
5) La revisión inmediata de mi despido, la restitución de mis derechos laborales y una investigación seria de los hechos de violencia y discriminación sufridos.
¿Cómo puede el Gobierno de la Ciudad aspirar a ganarse la confianza de la ciudadanía puertas afuera de sus oficinas si no es capaz de cuidar ni respetar a su propio personal puertas adentro?
Por dignidad y ética pública se requiere que esta situación en APRA de la Vicejefatura de Gobierno se detenga ya.
Hay momentos en que las palabras no alcanzan.
Por eso, quiero compartir una canción: https://www.youtube.com/watch?v=VVNdGk8HDm8&list=RDVVNdGk8HDm8&start_radio=1

1.051
Los tomadores de decisiones

Las voces de los firmantes
Actualizaciones de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 12 de octubre de 2025
