Que los perros guía de la ONCE tengan un trato digno

Que los perros guía de la ONCE tengan un trato digno

El problema

Los perros guía pasan el primer año de vida con una familia que nada tiene que ver con el futuro dueño. Esos perros nunca son de dicha familia, son propiedad de la ONCE que se encarga de la alimentación y atención veterinaria. Pasado el año los someten a duras pruebas para que sean aptos como lazarillos. Cuando no están aprendiendo son encerrados en jaulas sin ningún tipo de cariño. Luego, pasado su entrenamiento, si valen, se les da a algún invidente para que pueda utilizarlo como perro-guía.

Los perros no tienen ningún derecho y sufren maltrato psicológico, son meras máquinas que han sido separadas de sus primeros dueños. Mi propuesta es que si un invidente necesita un perro-guía que sea su familia la que se encargue del perro el primer año, para que el pobre perro no se encuentre desubicado y no sufra tanto la pérdida. Y que terminada la jornada de entrenamiento vuelva a la casa familiar y no a una jaula.

En la ONCE no es oro todo lo que reluce, porque para ellos su mayor prioridad son los invidentes, pero no tienen ninguna consideración ni con los perros ni con otro tipo de discapacitados.

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El problema

Los perros guía pasan el primer año de vida con una familia que nada tiene que ver con el futuro dueño. Esos perros nunca son de dicha familia, son propiedad de la ONCE que se encarga de la alimentación y atención veterinaria. Pasado el año los someten a duras pruebas para que sean aptos como lazarillos. Cuando no están aprendiendo son encerrados en jaulas sin ningún tipo de cariño. Luego, pasado su entrenamiento, si valen, se les da a algún invidente para que pueda utilizarlo como perro-guía.

Los perros no tienen ningún derecho y sufren maltrato psicológico, son meras máquinas que han sido separadas de sus primeros dueños. Mi propuesta es que si un invidente necesita un perro-guía que sea su familia la que se encargue del perro el primer año, para que el pobre perro no se encuentre desubicado y no sufra tanto la pérdida. Y que terminada la jornada de entrenamiento vuelva a la casa familiar y no a una jaula.

En la ONCE no es oro todo lo que reluce, porque para ellos su mayor prioridad son los invidentes, pero no tienen ninguna consideración ni con los perros ni con otro tipo de discapacitados.

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Petición creada en 5 de enero de 2016