🆘BASTA DE INCENDIOS EN LEÓN Y CASTILLA: Nuestros Montes. Nuestra Vida


🆘BASTA DE INCENDIOS EN LEÓN Y CASTILLA: Nuestros Montes. Nuestra Vida
El problema
¡BASTA YA!
Alzamos la voz contra las decisiones de la Junta de Castilla y León que, lejos de reforzar la prevención, parecen debilitarla, poniendo en riesgo nuestros montes, nuestras gentes y el futuro de nuestra tierra. Con la llegada del verano y el creciente riesgo de incendios, la preocupación se cierne sobre nuestro territorio.
🔥 Desmantelamiento de la vigilancia humana: una amenaza para toda Castilla y León
La retirada progresiva de torres de vigilancia forestal está afectando gravemente a varias provincias de la comunidad. Lo que comenzó en la Región Leonesa se extiende ya por todo el territorio, debilitando la capacidad de detección temprana y poniendo en riesgo nuestros montes.
En Zamora, se prevé que en 2025 desaparezcan 8 de las 20 torres operadas por vigilantes.
En Salamanca, se eliminarán enclaves estratégicos como Peña de Francia, Peña Carbonera, Sierra del Castillo y Paso de las Palomas.
En Palencia, se pasará de cerca de 200 torres a apenas 100, reduciendo drásticamente la cobertura.
En Segovia, 13 de las 23 torres fueron cerradas por deficiencias estructurales y sustituidas por casetas provisionales, sin garantías de eficacia.
Estos recortes no solo aumentan el riesgo de incendios, sino que suponen la pérdida de empleo público esencial en zonas rurales, donde cada puesto de trabajo contribuye a fijar población y mantener el tejido social.
La Junta justifica estas decisiones con estadísticas que muchos consideran manipuladas: se contabilizan como “avisos múltiples” las llamadas repetidas al 112 por un mismo incendio, lo que distorsiona los datos y oculta la eficacia real del personal humano.
Reducir vigilancia no es ahorrar: es abandonar el monte a su suerte.
📹 Millones en cámaras… ¿una falsa solución?
La Junta de Castilla y León ha decidido invertir 11 millones de euros en un sistema de videovigilancia que apenas cubrirá el 34 % del territorio forestal. El resto, un 66 %, quedará sin vigilancia directa. ¿Es esto realmente una apuesta por la prevención?
Estas cámaras, lejos de ser una solución eficaz, no detectan incendios por sí solas. Requieren supervisión constante y no sustituyen el conocimiento, la intuición ni la experiencia del personal humano. ¿Quién conoce mejor el monte que quienes lo recorren a diario?
Además, el sistema se basa en redes IP privadas, lo que ha despertado preocupaciones sobre su impacto en la salud humana y animal. Ecologistas en Acción advierte del riesgo de contaminación electromagnética, un aspecto que la Junta no ha evaluado públicamente.
En lugar de reforzar lo que funciona, se apuesta por una tecnología cara, limitada y potencialmente nociva.
¿Dónde queda el sentido común? ¿Dónde está la protección real de nuestros montes?
🌲 Un monte abandonado es un monte en riesgo
La vigilancia no es suficiente si el monte está mal atendido. En Castilla y León, los trabajos de limpieza forestal se concentran en unos pocos meses al año, dejando el resto del tiempo a la acumulación de combustible vegetal, caminos impracticables y zonas vulnerables. La falta de mantenimiento agrava el riesgo de incendios y demuestra una política forestal ineficaz.
Además, el operativo de incendios podría emplearse durante el invierno en labores de mantenimiento, limpieza y desbroce de zonas forestales públicas, o en terrenos privados si sus propietarios lo solicitan. Esta medida permitiría una gestión preventiva del territorio, reduciría el riesgo de incendios en verano y daría continuidad laboral a los profesionales del operativo.
👨🚒 Necesitamos un cuerpo profesional de bomberos forestales
La actual estructura del operativo forestal es insuficiente y precaria. Proponemos la creación de un cuerpo de bomberos forestales profesional, coordinado a nivel autonómico, con al menos un 80 % de plantilla fija y el 20 % restante procedente de una bolsa de trabajo previamente formada. Este personal de apoyo no debería participar en tareas de extinción directa, sino en labores complementarias como vigilancia o remate. Esta medida dignificaría el trabajo forestal y mejoraría la eficacia del operativo.
🌾 Recuperar el uso agrícola tradicional
La Ley 3/2009, de 6 de abril, de Montes de Castilla y León, establece en su artículo 2.2.c que los terrenos agrícolas abandonados por más de veinte años y que hayan adquirido signos forestales no pueden recuperarse para uso agrícola, salvo excepciones muy limitadas. Esta norma impide que los propietarios puedan volver a cultivar tierras que fueron abandonadas por razones económicas o sociales, como las tierras de secano que antaño se dedicaban al centeno.
Solicitamos la modificación de este artículo para permitir la recuperación del uso agrícola tradicional, siempre que se haga de forma sostenible y respetuosa con el entorno.
Exigimos
- Creación de un cuerpo profesional de bomberos forestales, con plantilla fija y personal de apoyo formado.
- Restitución inmediata del personal humano en las torres de vigilancia desmanteladas.
- Rehabilitación y mantenimiento estructural de las torres existentes, muchas de ellas en estado de abandono.
- Ampliación del personal de vigilancia durante los meses de mayor riesgo.
- Limpieza forestal durante todo el año, con planificación, recursos y personal suficiente.
- Estudio médico-científico independiente sobre los riesgos de la tecnología empleada en las cámaras de vigilancia.
- Activación del operativo forestal en invierno para labores de mantenimiento y desbroce.
- Modificación del artículo 2.2.c de la Ley de Montes de Castilla y León para permitir la recuperación del uso agrícola tradicional en terrenos abandonados.
Nuestros montes no pueden estar a merced de decisiones que ignoran la realidad del terreno. La prevención eficaz requiere presencia humana, conocimiento del entorno y compromiso político.
Basta de incendios en la Región Leonesa y en Castilla.
Nuestra naturaleza no está en juego.
Ha ayudado a redactar estas normas el Ingeniero Forestal Tirso Espada.

4374
El problema
¡BASTA YA!
Alzamos la voz contra las decisiones de la Junta de Castilla y León que, lejos de reforzar la prevención, parecen debilitarla, poniendo en riesgo nuestros montes, nuestras gentes y el futuro de nuestra tierra. Con la llegada del verano y el creciente riesgo de incendios, la preocupación se cierne sobre nuestro territorio.
🔥 Desmantelamiento de la vigilancia humana: una amenaza para toda Castilla y León
La retirada progresiva de torres de vigilancia forestal está afectando gravemente a varias provincias de la comunidad. Lo que comenzó en la Región Leonesa se extiende ya por todo el territorio, debilitando la capacidad de detección temprana y poniendo en riesgo nuestros montes.
En Zamora, se prevé que en 2025 desaparezcan 8 de las 20 torres operadas por vigilantes.
En Salamanca, se eliminarán enclaves estratégicos como Peña de Francia, Peña Carbonera, Sierra del Castillo y Paso de las Palomas.
En Palencia, se pasará de cerca de 200 torres a apenas 100, reduciendo drásticamente la cobertura.
En Segovia, 13 de las 23 torres fueron cerradas por deficiencias estructurales y sustituidas por casetas provisionales, sin garantías de eficacia.
Estos recortes no solo aumentan el riesgo de incendios, sino que suponen la pérdida de empleo público esencial en zonas rurales, donde cada puesto de trabajo contribuye a fijar población y mantener el tejido social.
La Junta justifica estas decisiones con estadísticas que muchos consideran manipuladas: se contabilizan como “avisos múltiples” las llamadas repetidas al 112 por un mismo incendio, lo que distorsiona los datos y oculta la eficacia real del personal humano.
Reducir vigilancia no es ahorrar: es abandonar el monte a su suerte.
📹 Millones en cámaras… ¿una falsa solución?
La Junta de Castilla y León ha decidido invertir 11 millones de euros en un sistema de videovigilancia que apenas cubrirá el 34 % del territorio forestal. El resto, un 66 %, quedará sin vigilancia directa. ¿Es esto realmente una apuesta por la prevención?
Estas cámaras, lejos de ser una solución eficaz, no detectan incendios por sí solas. Requieren supervisión constante y no sustituyen el conocimiento, la intuición ni la experiencia del personal humano. ¿Quién conoce mejor el monte que quienes lo recorren a diario?
Además, el sistema se basa en redes IP privadas, lo que ha despertado preocupaciones sobre su impacto en la salud humana y animal. Ecologistas en Acción advierte del riesgo de contaminación electromagnética, un aspecto que la Junta no ha evaluado públicamente.
En lugar de reforzar lo que funciona, se apuesta por una tecnología cara, limitada y potencialmente nociva.
¿Dónde queda el sentido común? ¿Dónde está la protección real de nuestros montes?
🌲 Un monte abandonado es un monte en riesgo
La vigilancia no es suficiente si el monte está mal atendido. En Castilla y León, los trabajos de limpieza forestal se concentran en unos pocos meses al año, dejando el resto del tiempo a la acumulación de combustible vegetal, caminos impracticables y zonas vulnerables. La falta de mantenimiento agrava el riesgo de incendios y demuestra una política forestal ineficaz.
Además, el operativo de incendios podría emplearse durante el invierno en labores de mantenimiento, limpieza y desbroce de zonas forestales públicas, o en terrenos privados si sus propietarios lo solicitan. Esta medida permitiría una gestión preventiva del territorio, reduciría el riesgo de incendios en verano y daría continuidad laboral a los profesionales del operativo.
👨🚒 Necesitamos un cuerpo profesional de bomberos forestales
La actual estructura del operativo forestal es insuficiente y precaria. Proponemos la creación de un cuerpo de bomberos forestales profesional, coordinado a nivel autonómico, con al menos un 80 % de plantilla fija y el 20 % restante procedente de una bolsa de trabajo previamente formada. Este personal de apoyo no debería participar en tareas de extinción directa, sino en labores complementarias como vigilancia o remate. Esta medida dignificaría el trabajo forestal y mejoraría la eficacia del operativo.
🌾 Recuperar el uso agrícola tradicional
La Ley 3/2009, de 6 de abril, de Montes de Castilla y León, establece en su artículo 2.2.c que los terrenos agrícolas abandonados por más de veinte años y que hayan adquirido signos forestales no pueden recuperarse para uso agrícola, salvo excepciones muy limitadas. Esta norma impide que los propietarios puedan volver a cultivar tierras que fueron abandonadas por razones económicas o sociales, como las tierras de secano que antaño se dedicaban al centeno.
Solicitamos la modificación de este artículo para permitir la recuperación del uso agrícola tradicional, siempre que se haga de forma sostenible y respetuosa con el entorno.
Exigimos
- Creación de un cuerpo profesional de bomberos forestales, con plantilla fija y personal de apoyo formado.
- Restitución inmediata del personal humano en las torres de vigilancia desmanteladas.
- Rehabilitación y mantenimiento estructural de las torres existentes, muchas de ellas en estado de abandono.
- Ampliación del personal de vigilancia durante los meses de mayor riesgo.
- Limpieza forestal durante todo el año, con planificación, recursos y personal suficiente.
- Estudio médico-científico independiente sobre los riesgos de la tecnología empleada en las cámaras de vigilancia.
- Activación del operativo forestal en invierno para labores de mantenimiento y desbroce.
- Modificación del artículo 2.2.c de la Ley de Montes de Castilla y León para permitir la recuperación del uso agrícola tradicional en terrenos abandonados.
Nuestros montes no pueden estar a merced de decisiones que ignoran la realidad del terreno. La prevención eficaz requiere presencia humana, conocimiento del entorno y compromiso político.
Basta de incendios en la Región Leonesa y en Castilla.
Nuestra naturaleza no está en juego.
Ha ayudado a redactar estas normas el Ingeniero Forestal Tirso Espada.

4374
Los destinatarios de la petición
Opiniones de firmantes
Actualizaciones de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 17 de junio de 2025