
Jordi DinarésSpain
Aug 23, 2017
Por favor, lee hasta el final, piensa sobre ello, escucha a tu corazón y te darás cuenta de que es verdad, luego difunde y comparte.
Escribo estas lineas a raíz del atentado terrorista en Barcelona acontecido en agosto de 2017.
Estoy indignado, triste y cansado. Cansado de vivir en una sociedad en la que la vida no se valora. Indignado por que existan terroristas capaces de causar tanto dolor y sufrimiento y triste por la reacción de las personas a lo sucedido.
Miles de personas muestran su odio y agresividad por las redes sociales, miles de personas firman a favor de la pena de muerte, muchas personas claman venganza, a todas ellas les digo que esa no es la respuesta que están buscando a su dolor.
Cuando apoyo que se mate a un ser humano estoy abriendo la puerta a que yo mismo o alguno de mis seres queridos sea matado por alguien en el futuro. Cuando permito que se maltrate a un animal como ocurre por ejemplo en las corridas de toros, estoy abriendo la puerta a que alguien maltrate en el futuro a mi querida mascota. Cuando no me importa que alguien caiga en la pobreza, se quede sin techo y pase penurias, estoy abriendo la puerta a que eso le ocurra a alguien que sí me importa.
La sociedad en su conjunto es un reflejo de lo que pensamos, decimos y hacemos todos y cada uno de nosotros. No hay un culpable a quien castigar, simplemente compartimos como seres humanos un determinado nivel de conocimiento y conciencia.
La vida en la Tierra es un reflejo, lo que vemos fuera es lo que tenemos dentro de nosotros mismos en mayor o menor grado. Cada vez que juzgamos un acto de alguien estamos juzgando a una imagen reflejada de nuestro propio interior, si apuntamos nuestro dedo hacia un espejo veremos como nos apuntamos a nosotros mismos. Somos co-creadores de la sociedad en la que vivimos.
Es momento de cambiar el reflejo que es la sociedad en la que vivimos cambiando nuestro interior, mirando adentro en vez de afuera, preguntándonos cada día ¿Qué puedo hacer hoy para que la vida sea mejor para mí y para todos? ¿Qué puedo cambiar ahora en mí para que exista más amor en la Tierra y de este modo el terrorismo, la guerra y el hambre desaparezcan?
Todos estamos en el mismo barco, un barco que se llama Humanidad. Hagamos entre todos que el viaje en este barco sea feliz y placentero para todos, no sólo para unos pocos. El egoísmo es lo que causa el sufrimiento de la humanidad.
Educar, concienciar, pensar, hablar y actuar sin egoísmo es lo que traerá la paz y el amor a la Humanidad. ¡Empieza Ahora!
Copy link
WhatsApp
Facebook
Nextdoor
Email
X