

Con la promulgación de este día, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, se afianza la promoción de la paz en el mundo, el desarrollo sostenible y la unión de esfuerzos de la comunidad internacional para incentivar la tolerancia, la inclusión, respeto a la diversidad y la solidaridad entre las naciones del mundo y las personas.
La fraternidad como valor nos conlleva a ser solidarios, respetuosos y empáticos con las demás personas. Es de vital importancia su transmisión y aplicación en nuestra vida diaria para ser cada día mejores individuos, con un efecto multiplicador que alcance a toda la humanidad en el entendimiento y el diálogo cultural y religioso.
El hogar, la escuela, los espacios de formación religiosa, social y de convivencia, son los ámbitos ideales para el desarrollo de la fraternidad, la Paz y la Cooperación humanas.